Badajoz posee una buena cantidad de lugares históricos, muy repartidos entre diferentes épocas. El dolmen de Lácara, la misma Vía de la Plata, los vestigios romanos de Mérida, Santa Lucía del Trampal, los restos árabes de Badajoz… Un claro ejemplo de esta brillantez monumental es la población de Jerez de los Caballeros. Sus atractivos son tan extensos como variopintos. Así, es fácil realizar un viaje entre siglos muy distantes simplemente recorriendo sus calles. Pese a ello, como su propio nombre indica, fueron las Órdenes Militares las que dejaron un mayor poso en la localidad extremeña.

Las torres de Jerez de los Caballeros

Las torres de Jerez de los Caballeros. | Shutterstock

Castillo Templario y recinto amurallado

Aunque haya restos más antiguos en el municipio, el castillo Templario de Jerez de los Caballeros es quizá su estructura del pasado más reconocible. Sito en uno de los dos cerros que domina la población, pese a su nombre el origen de la fortaleza es árabe. Extremadura fue una de las fronteras más castigadas en las guerras medievales entre musulmanes y cristianos. La presión desde el norte obligó a que el lugar se fortificara hasta que cayó en manos de Alfonso IX de León en 1230. Así pasaría de ser Xerixa a Xere Equitum.

Castillo Templario Jerez de los Caballeros

Torre del castillo y la Encartación. | Shutterstock

La participación de los caballeros templarios sería clave en la toma. La recompensa fue la cesión de la plaza fuerte a la orden, que edificaría un imponente castillo. Este posee una traza poligonal, en forma de pentágono con varios torreones almenados. Entre los que se conservan sobresale especialmente el conocido como torre Sangrienta. Al igual que ocurrió en otros enclaves del temple, se asigna a este lugar la última resistencia que tuvieron estos monjes-soldado al ser prohibida la institución a principios del siglo XIV. La del reloj es la otra edificación de este tipo más reconocible. Como señala su nombre, al menos desde el siglo XVI se recicló para dar la hora.



Además de la plaza central, un recinto amurallado protegía más terreno. Bastiones semicirculares servían como elementos tanto de vigilancia como de defensa frente a un asalto. Muchos de ellos quedaron integrados en el trazado urbano según este se expandía. Mientras tanto, seis puertas daban acceso, de las cuales solo ha sobrevivido una pareja. Se trata de la de la Villa y la de Burgos. Tras caer los templarios el lugar, después de un tiempo como territorio real, pasó a manos de la Orden de Santiago.

Castillo Templario Jerez de los Caballeros

Castillo Templario. | Shutterstock

Sea como fuere, el pasado ligado al temple sigue siendo parte de la cultura jerezana. Así lo demuestra el Festival Templario, celebrado en el mes de julio. Entonces las calles del casco antiguo de Jerez se visten de gala para desarrollar un diverso programa de actividades. Estas giran en torno a la representación de la obra teatral El Último Templario de Jerez, que se completa con desfiles y mercados medievales.

Castillo Templario Jerez de los Caballeros

Las fortificación templaria jerezana. | Shutterstock

Las grandes torres de iglesias en Jerez de los Caballeros

Pero no solo las defensas medievales resaltan en Jerez de los Caballeros. Las torres de sus iglesias componen un skyline totalmente reconocible y que define en buena manera al lugar. Son cuatro esbeltas torres barrocas que destacan en un casco urbano en buena parte encalado. De esta forma, la ruta que componen es quizá la más adecuada para conocer este histórico enclave.

Torre de la iglesia de Santa María de la Encarnación

Santa María de la Encartación Jerez de los Caballeros

Santa María de la Encartación. | Shutterstock

Próxima al castillo se halla la Iglesia de Santa María de la Encarnación, templo más antiguo de Jerez de los Caballeros. Una inscripción grabada sobre una columna confirma su origen visigodo, aunque el templo actual poco tiene que ver con el inicial. De su exterior, que muestra una gran solidez, destaca la mencionada su torre-campanario. Se trata de una construcción del siglo XVIII compuesta por cuatro cuerpos rematados por un capitel. Dentro se albergan obras de gran valor artístico, como la Magdalena Penitente atribuida a Pedro de Mena.

Torre de la iglesia de San Miguel Arcángel

Torre de San Miguel Jerez de los Caballeros

Torre de San Miguel. | Shutterstock

La plaza Mayor de Jerez de los Caballeros es un amplio espacio adornado con palmeras. Allí se eleva otro señero templo local, el dedicado a San Miguel Arcángel. Una época turbia vio cómo se erigió, los finales del siglo XIV. Por entonces la Orden de Santiago se estableció en la ciudad. Luce diversos estilos debido a las múltiples fases constructivas que ha vivido. De ellos, el barroco es el más sobresaliente. Su torre de ladrillo, con apliques ornamentales en barro cocido, se estira más de sesenta metros. Mientras tanto, en el interior de la iglesia es notable el altar mayor, un coro de madera y el sepulcro de Hernando Méndez Soto.

Torre de la iglesia de San Bartolomé

Iglesia de San Bartolomé Jerez de los Caballeros

Iglesia de San Bartolomé. | Shutterstock

Este tercer templo y atalaya eclesiástica se ubica en la plaza que lleva su nombre. Fue levantada a mediados del siglo XV, en estilo gótico, pero gozó de reformas barrocas. En la fachada brillan azulejos policromados, que también son protagonistas de su torre. Esta se erigió tras el terremoto de Lisboa de 1755, que provocó destrozos en todo el oeste de España. Consta de cuatro cuerpos, el último con ornamentos de yesería, cerámica, ladrillo y barro vidriado. Al mismo tiempo, resulta imprescindible la visita a la capilla de los Comendadores. Allí se encuentra un vistoso sepulcro realizado en 1535, donde descansan don Vasco de Xerez y su esposa Beatriz Bravo.

Torre de la iglesia de Santa Catalina

Iglesia de Santa Catalina Jerez de los Caballeros

Iglesia de Santa Catalina. | Shutterstock

Ubicada en el barrio bajo de la ciudad se alcanza la Iglesia de Santa Catalina, una obra barroca erigida sobre un predecesor gótico. Su torre tiene una altura de más de sesenta metros y muestra ya influencias neoclásicas. Algo lógico ya que las obras para construirla abarcaron de 1756 a 1772. Como en el caso anterior, el terremoto de Lisboa dañó el lugar, pero logró pervivir hasta la actualidad. En el interior del lugar de culto, el retablo mayor del siglo XVIII resulta apabullante.

El completo patrimonio religioso de Jerez de los Caballeros

La riqueza que llegó a alcanzar el lugar en época moderna provocó que se llevaran a cabo una enorme cantidad de iniciativas religiosas. Amen de las mencionadas, también cabe resaltar los conventos que se establecieron en la localidad extremeña. Uno de los ejemplos más notables es el Convento de Nuestra Señora de Gracia. Su origen se halla en el siglo XV, aunque no queda claro cuando. Hay datos que apuntan a 1491, aunque su arquitectura retrasaría a mediados de la centuria su apertura. La sencillez marca la tónica estética.

Otro convento notable, desacralizado, es el de San Agustín. En él se desarrolló una destacable labor docente que perduró hasta su desamortización en el siglo XIX. Desde entonces ha tenido diversas funciones, siendo la última la de Centro Cultural. De esta forma se puede seguir contemplando, incluida su capilla, que también forma parte de la utilidad municipal. Merece la pena al menos mencionar otros conventos que pasaron a manos privadas como el de Aguasantas, el de la Madre de Dios o el de la Consolación.

Convento de San Agustín Jerez de los Caballeros

Convento de San Agustín. | Shutterstock

Las ermitas son otro plato fuerte que se reparten por Jerez de los Caballeros. Son una muestra de la amplia devoción que se ha profesado tradicionalmente en el lugar. No obstante, la gran mayoría de ellas se ha transformado en sedes sociales, viviendas o incluso bares. De ello se ha librado la de los Santos Mártires, que sigue abierta al culto. Cuenta con un retablo barroco y se remonta al siglo XV.

Para concluir con esta vertiente jerezana resulta imprescindible mencionar su Semana Santa. De marcada influencia andaluza, ha sido declarada por algunos estudiosos y visitantes como “El barroco dentro del barroco”. Finalmente, para los aficionados al arte sacro existe un museo dedicado a esta variante artística. Se ubica en el palacio de la Vicaría, espacio fuera otrora residencia del Vicario General de la Orden de Santiago.

Palacios de Jerez de los Caballeros

El descubrimiento de América enriqueció a muchos de los jerezanos, que construyeron palacetes y casas solariegas. Respecto al papel que jugó en el proceso explorador, destacan las figuras locales de Vasco Núñez de Balboa y Hernando de Soto. Sea como fuere, nobles de toda España establecieron su residencia en la ciudad debido a la economía en alza que esta mantuvo en los siglos XV y XVI. De estas primeras etapas no se conservan demasiado ejemplos, ya que fueron reedificados más adelante. Parte de la casa señorial del Bachiller Martínez Logroño, por ejemplo, corresponde al siglo XV.

Palacio de Sotomayor Jerez de los Caballeros

Palacio de Sotomayor. | Ayuntamiento de Jerez de los Caballeros

La gran mayoría de los palacios corresponden a un estilo barroco y los siglos XVII y XVIII. Prueba de ello es el palacio de Rianzuela. Edificio de gran extensión, se articula en torno a un patio central con una fachada del siglo XVIII. Esta muestra un escudo en mármol de la familia. De dos plantas es el palacio de Guzmán Sotomayor, que fue habitado por los Pérez Guzmán de inicio y también cuenta con un destacable patio.

En todo caso, la mejor forma de conocer el pasado palaciego de Jerez de los Caballeros es llevar a cabo la ruta que ha dedicado el ayuntamiento a los mismos. Se trata de un recorrido sencillo y que apenas lleva una hora realizar. Superando en poco el kilómetro de largo, lleva de la Casa del Sol al Solar de Silva y Figueroa.

Villa romana de El Pomar y dolmen de Toriñuelo

Los restos arqueológicos del dolmen de Toriñuelo confirman que la zona de Jerez de los Caballeros estuvo poblada ya en la Edad de Bronce. Declarado Monumento Nacional, su uso fue funerario, algo común a este tipo de estructura megalítica. Su cámara central es un ligero óvalo de entre 3,5 y 3,8 metros de lado. El acceso al mismo se realiza a través de un largo corredor, que supera la veintena de metros. Las reconstrucciones permiten que su aspecto resulte bastante entero a la vista.

Dolmen de Toriñuelo Jerez de los Caballeros

Dolmen de Toriñuelo. | Junta de Extremadura

El desarrollo local siguió atado a diferentes culturas hasta llegar a la época romana, cuando se conoció como Caeriana. Su mayor ventaja era la cercanía con Emérita Augusta, lo que permite elucubrar con que tuviera una importancia relativamente alta. No en vano, la capital emeritense era cabeza de la importante Vía de la Plata, que sobrevive hoy como Camino de Santiago. Los vestigios encontrados en la villa doméstica de El Pomar apuntan a esta notoriedad.

Se trata de un complejo tardorromano, en sintonía con los hallazgos de su tipo como la de Noceda, en Cuenca. Este tipo de construcciones solía consistir en una parte de vivienda para los propietarios complementada con una sección dedicada a la explotación agrícola. El desarrollo de esta élite rural sería clave en la llegada del feudalismo tras la caída del Imperio Romano de Occidente. En el caso de El Pomar, sobresale el Oecus, una sala donde se creó un gran mosaico de tres secciones.

Datos prácticos

Coordenadas

38° 19′ 0″ N, 6° 46′ 0″ W

Distancias

Badajoz 72 km, Cáceres 167 km, Madrid 440 km.

Aparcamiento

Las calles de la localidad son muy estrechas y se circula con dificultad. Se aparca facilmente en la falda de la muralla.

Altitud

505 m.

Habitantes

9719 (2013).

Otros destinos próximos

Estas son algunas de las grandes fiestas que ver en Jerez de los Caballeros. Semana Santa de Jerez, de Interés Turístico Regional (según el calendario), Fiestas Patronales de San Bartolomé (24 y 25 de agosto).

He aquí otros eventos de interés en Jerez de los Caballeros. Salón del Jamón Ibérico (primera semana de mayo), Festival Templario (julio).

Cerdo y derivados en Alicex, Jamones y embutidos Ángeles, Emilio Díaz Blanco, Jierrito Alejo, El Bellotero. También en La Jamonería, Simón, La Jerezana y en Señorío del Temple.