Qué ver en Mérida

La ciudad de los guerreros

Patrimonio de la Humanidad, esta monumental ciudad ha conservado el espíritu de los legionarios romanos que la fundaron. También sus monumentos. Asimismo, se puede percibir su pasado suevo y visigodo, que la hicieron capital de sus reinos. La ciudad hace gala de los títulos de “Muy Noble, Antigua, Grande y Leal”. Excelente base para toda clase de excursiones, es el centro neurálgico de la Vía de la Plata, la gran arteria norte/sur peninsular. No te pierdas la historia y lo mejor que ver en Mérida.

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La visita a los lugares que ver en Mérida puede llevar uno o dos días. El patrimonio se encuentra bastante disperso pero merece la pena. Al lado queda el Parque natural de Cornalvo, cuyo embalse posiblemente sea el más antiguo en funcionamiento de España.

Entre las excursiones cercanas, hacia el norte se sitúa Montanchez, famosa por su económico y sabroso jamón con DO. Al sur, la villa medieval de Alange contiene un magnífico embalse para navegar y bañarse. Bordeando la bella carretera alrededor de la masa de agua se alcanza Almendralejo. Finalmente, igualmente notable resulta la cercana Badajoz. Asimismo, Mérida es el lugar del que arranca la Vía de la Plata de forma oficial. La ruta, extendida al sur hasta Sevilla, Huelva o Málaga, es hoy un Camino de Santiago.

Para no fallar con restaurantes o alojamiento están las páginas especializadas sobre Dormir y Comer en Mérida. Por otro lado, la ciudad es una excelente base para realizar turismo activo de la provincia de Badajoz.

¿Quieres conocer este sitio?

Antes de pasar a lo mejor que ver en Mérida, cabe conocer su historia. La ciudad fue fundada en el año 25 a. de C. por orden del emperador Octavio Augusto. El objetivo del lugar era asentar a los legionarios “licenciados con honor” o emeritos tras las guerras cántabras. De ahí el nombre, Augusta Emerita. Los combatiente procedían de las legiones V Laudae y X Gemina. El historiador Estrabón la mencionó como una de las ciudades sinoicistas, con pobladores indígenas. Esto demuestra que hubo un poblado previo en el lugar.

La población tuvo un enorme crecimiento, construyéndose un gran teatro, anfiteatro, circo, templos, acueductos, puentes… En el siglo III fue capital de la provincia romana denominada Diocesis Hispaniarum. Esta gestionaba la Península y Marruecos. Por su parte, Mérida llegó a ser la novena ciudad más poblada del Imperio.

En el año 438 d.C. los suevos conquistaron la ciudad. Los bárbaros la harían capital de un reino que incluía buena parte del oeste peninsular. Hacia el 456, los visigodos desplazaron a los suevos, alternando Mérida con Toledo el papel de capital de su reino.

A finales del 712, el caudillo yemení Musa Ibn Nusair, gobernador de los Omeyas en el norte de África, atacó la ciudad con un gran ejército de 17.000 hombres. Después de unos seis meses de asedio, los defensores se rindieron a cambio del respeto de su vida y propiedades. La población cristiana y parte de los colonos musulmanes se rebelaron contra los dirigentes. Por ejemplo, en el 741 se produjo una sublevación. Tal fue su virulencia que se debieron de traer tropas sirias para controlar el levantamiento.

Más tarde, en el 828, la población local tomó el control de la ciudad y se declaró independiente. Lo logró apoyada por tropas cristianas enviadas por el emperador franco Ludovico Pío. El propio califa Abderramán II realizó un asedió sin éxito, no consiguiendo recuperarla hasta dos años después. Más tarde, durante el 835, se inauguró la alcazaba. Según una inscripción, estaba destinada a proteger a los gobernantes de las insurrecciones. Esto no impidió que en el un nuevo levantamiento en el 868.Entonces, las tropas cordobesas arrasaron la medina.

Tan alta tensión se mantuvo unos años, hasta que en el 875 un gran grupo de ciudadanos comandados por Ibn Marwan, “el Gallego”, se fue para refundar la actual Badajoz. Otra parte emigró hacia el noroeste. Los bereberes de la tribu Masmuda les sustituyeron un año después, controlando la ciudad durante los siguientes cincuenta años.

Puente Romano sobre el río Guadiana
Puente Romano sobre el río Guadiana

Alcanzado el año 929, el califa Abderramán III nombró un gobernador encargado de una extensa cora. Finalmente, en 1230, Alfonso IX de León conquistó Mérida para los cristianos apoyado por tropas de la Orden de Santiago. Tras ello, encomendó su repoblación y defensa a dicha orden, que instaló allí el Priorato de San Marcos de León. Hacia 1479 la ciudad estaba gobernada por Beatriz Pacheco, condesa de Medellín. La noble entregó la ciudad al ejército portugués que apoyaba a Juana la Beltraneja. Esta colaboración provocó que la asediaran las tropas de Fernando el Católico.

Entre 1640 y 1668, durante la Guerra de Restauración de Portugal, fue una de las ciudades más afectadas por las continuas requisas y destrucciones. Esto le sirvió para ser eximida de impuestos durante años. En 1653, junto con Alcántara, Badajoz, Cáceres, Plasencia y Trujillo compró un voto en las Cortes de Castilla para defender mejor sus intereses comunes.

Más tarde, llegado 1810, el Gobierno de José I Bonaparte instaló en Mérida la capital de la Prefectura de Guadiana y Guadajira. Esta era una de las nuevas organizaciones territoriales que puso en marcha el galo. Casi dos siglos después, en 1983, fue designada capital de la Comunidad Autónoma de Extremadura. Finalmente, en 1994 se constituyó la Archidiócesis de Mérida-Badajoz. Con ello se recuperaba la antigua tradición episcopal de la ciudad. El cambio supuso el paso de iglesia a catedral de Santa María la Mayor.

A continuación, conoce los mejores lugares que ver en Mérida.

El esplendor de la antigua ciudad romana es palpable, dos mil años después, por todo el trazado urbano. No faltan restos de tal época que ver en Mérida. La marca indeleble de Roma se puede apreciar hasta en el recorrido de sus calles.

En la zona oriental se encuentra el Teatro Romano de Mérida, finalizado por Marco Agripa. El yerno del César Augusto logró terminar la obra en el año 15 a. de C. Cabe resaltar que el actual frente de escena, elemento arquitectónico de más interés, se debe a una reforma del año 105. Desde su construcción y hasta mediados del siglo IV d.C. pudo llegar a albergar hasta 6000 espectadores. Tras la caída del Imperio Romano y con la estigmatización del teatro promovida por el cristianismo, el recinto cayó en el abandono. Por ejemplo, se emplearon las piedras de sillería del graderío en otras construcciones. La hondonada, por su parte, llegaría a ser cubierta. Alcanzado el siglo XVIII fue aprovechado como coso taurino mientras que en el XX comenzó a ser restaurado. Actualmente, vuelve a cumplir su antigua función como marco de los festivales del Teatro Clásico.

El contiguo Anfiteatro de Mérida, de trazado elíptico y grandes dimensiones, es algo posterior (8 a. de C.). Su aforo pudo llegar a los 14.000 espectadores. Está hecho de mampostería y hormigón, aunque le falta gran parte del cubrimiento con sillares de granito. Es posible visitar el lugar donde esperaban los gladiadores (spoliaria) o los cubículos para las fieras (carceres) utilizadas en los espectáculos.

Dentro del recinto que protege el teatro y el anfiteatro, se sitúa también la llamada Casa del Anfiteatro. En ella destaca la Casa de la Torre del Agua, en cuyo suelo puede verse una cuidada obra de mosaico geométrico. Al tiempo la propia casa del anfiteatro (siglos I-IV) es un elemento notable que ver en Mérida. Posee el magnífico Mosaico de la Vendimia y el Mosaico de los Peces. El parque arqueológico sigue bajo estudio y tiene un recinto donde pueden las excavaciones del entorno.

El Museo Nacional de Arte Romano, instalado en un edificio del arquitecto Rafael Moneo, se levanta sobre un conjunto de ruinas romanas. En la planta baja, se exponen piezas como la lápida de Proserpina, la cabeza velada del Genio de la Colonia o el mosaico referido al dios Baco. También, perfectamente ambientados, se disponen diferentes tipos de enterramientos. Asimismo hay un espacio dedicado a evocar la vida en el Foro, mediante esculturas, restos de construcciones y pequeños objetos hallados en la antigua Augusta Emerita.

Por otro lado, la planta primera está destinada a exponer las colecciones cerámicas, objetos de hueso, vidrio, numismática y orfebrería. La segunda planta se explican las diversas facetas de la vida social de la ciudad, con esquemas sobre la ciudad y las villae o haciendas cercanas. Además, hay un espacio sobre la Mérida cristiana, a partir del siglo III d.C. El conjunto es así un gran enclave que ver en Mérida para los amantes de Roma.

Caminando desde el recinto del teatro y el anfiteatro en dirección norte, están los restos del Circo Romano de Mérida. Este mastodóntico centro de ocio de la urbe desde siglo I d. de C. llegó a albergar a 30.000 espectadores. Su estructura alargada constaba de dos lados mayores paralelos y dos menores que envolvían la arena. A su vez, esta quedaba divida en dos partes por un espigón al que daban siete vueltas los aurigas. Pese a su estado de conservación, es el mejor ejemplo español en su género. Junto al circo hay tres pilares del antiguo Acueducto de San Lázaro.

templo diana merida
Templo de Diana

Mucho de lo que ver en Mérida se halla en su centro histórico. Se trata de espacios romanos que fueron reconvertidos en cristianos, luego en musulmanes y de nuevo cristianizados. Buen ejemplo de esto es la Iglesia de Santa Eulalia, construida en los siglos XIII y XIV sobre una basílica del siglo V. Los estilos de la construcción van de lo romano a lo gótico pasando por lo visigótico y lo románico. El Centro de Interpretación de la iglesia de Santa Eulalia describe un itinerario por el subsuelo del templo.

Otra muestra es el Pórtico del Foro, construido en el siglo I. En los alrededores de la plaza de España se encuentran el Arco de Trajano y el Templo de Diana. Se trata de dos de los más icónicos enclaves que ver en Mérida. Trabajos recientes de restauración han dejado exentas las columnas, a las que en el siglo XVI se añadieron los muros de la casa-palacio de los condes de Corbos. Muy cerca, en la antigua iglesia del convento de Santa Clara, puede verse el Museo de Arte Visigodo.

Desde Santa Clara, bajando hacia el Guadiana, se llega la Alcazaba de Mérida. Se considera la construcción musulmana más antigua de España. Fue fundada alrededor del año 835. Más tarde, los caballeros de la Orden de Santiago establecerían allí su convento. De época islámica se conservan las torres, las murallas exteriores y el aljibe.

Desde la fortaleza se divisa el Puente Romano de Mérida de la época del Cesar Augusto. Con sus 792 metros y 60 arcos es el más largo del mundo de esta época, tras el del rio Danubio. Junto al de Alcántara, uno de los mejor conservados de la época romana. Por él suelen entrar los peregrinos de la Vía de la Plata a la ciudad, donde se ve la loba capitolina cedida por Roma.

A orillas del Guadiana se encuentra el Conjunto arqueológico de las Morerías, con necrópolis, calzadas y casas utilizadas tanto por romanos como árabes. Allí se encuentra el Centro de Interpretación de la Vía de la Plata, vía de comunicación que recorría la provincia romana de la Lusitania. La calzada sigue un camino utilizado desde antes de la llegada de Roma a la Península, suponiendo una verdadera arteria comunicativa.

Entre los monumentos dispersos por todo el municipio mencionar la casa de Mithreo, adornada con pinturas murales y mosaicos tan destacados como la imagen de Eros y el Cosmológico. Anejo quedan los columbarios, pequeñas construcciones funerarias realizadas a cielo abierto. Su visita se puede iniciar acudiendo al Centro de Interpretación del Área Funeraria de los Columbarios. También resultan interesante la Iglesia de Santa María (siglos XIII al XV), el Convento barroco de Santo Domingo (siglo XVII) y algunas casas solariegas renacentistas.

La gran mayoría de los campos cercanos a Mérida conservan sus funciones agrícolas. Estas se adquirieron en época prehistórica y fueron mejoradas por la técnica romana. Muy cerca queda el Parque Natural de Cornalvo. Aunque se ha creído largos años que su embalse era de época romana, parece ser que fue construido con posterioridad. Con esto concluye la visita por lo mejor que ver en Mérida.

Imprescindibles

Dónde dormir en Mérida
Acueducto de Los Milagros
Dónde dormir en Mérida
Iglesia de Santa Eulalia

Datos prácticos

Coordenadas

38° 55′ 2” N, 6° 20′ 39” W

Distancias

Badajoz 62 km, Cáceres 75 km, Madrid 340 km

Aparcamiento

Sin problemas en toda la localidad.

Altitud

224 m.

Habitantes

59 049 (2013).

Estas son otras festividades que ver en Mérida. Semana Santa de Mérida (marzo-abril) y Santa Eulalia de Mérida (10 de diciembre).

He aquí otros eventos destacados que ver en Mérida. Carnaval Romano de Mérida (febrero), Feria de Septiembre (primera semana de septiembre), Día de Extremadura (8 de septiembre). Además, la Feria Chica (12 de octubre) y Festival de Teatro Clásico de Mérida.

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Comentarios

  • marcela 29 enero, 2017 at 1:49 pm

    España es un país de mucha cultura quien puede deveria vonocerla

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