Los visigodos poseen un aura de misterio y exotismo que se ha mantenido a lo largo de los siglos. Una de las principales razones fue que su dominio en la península ibérica dejó un rastro más bien tenue en lo monumental. Pocas son las obras conservadas de las que levantó este pueblo godo. Sin embargo, las que quedan son muy apreciadas. San Juan de Baños, en Baños de Cerrato y muy cercano a Palencia capital, es una de ellas. Un templo que proclama ser el más antiguo conservado más o menos íntegro y cuya arquitectura, al menos buena parte, se remonta al lejano siglo VII.

San Juan de Baños es una de las más antiguas iglesias de España

San Juan de Baños es una de las más antiguas iglesias de España. | Shutterstock

La obra de Recesvinto en el 661

Aunque tiene muchos elementos destacables, el mayor de todos ellos es una tabla de piedra. El templo palentino muestra una réplica, ya que la original está en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid. En ella se puede apreciar una inscripción ejecutada en un macarrónico latín, pero que permite datar la fecha de construcción de la iglesia. Reza así: «Precursor del señor, mártir Juan Bautista posee esta casa, construida como don eterno, la cual, yo mismo, Recesvinto rey, devoto y amador de tu nombre, te dediqué, por derecho propio, en el año tercero, después del décimo como compañero ínclito del reino. En la Era 699».

Portada de San Juan de Baños

Portada de San Juan de Baños. | Shutterstock

El recálculo del último dato que da esta lápida lleva al año 661. Fue entonces cuando se erigió San Juan de Baños. Una precisión que resulta casi imposible en otros lugares, como Santa Lucía del Trampal en Extremadura o San Pedro de la Nave en Zamora. De ahí su tremenda importancia histórica. No en vano, es la justificación para que la esta iglesia real devenida con los siglos en ermita sea considerada la más antigua del país. Asimismo, conserva en gran medida sus rasgos visigóticos, otra rara avis.



Según la tradición, fue un milagro el que llevó a que levantara el templo. Recesvinto volvía a sus dominios a través de los campos góticos tras guerrear contra los vascones. Entonces se encontró mal, pero las aguas medicinales locales le ayudaron a recuperarse. Agradecido, decidió levantar San Juan de Baños. Una visión algo fantasiosa pero que en parte se corresponde con un hito que se verá más adelante, la fuente de San Juan. Sea como fuere, el hecho es que el monarca hizo que la iglesia fuera una realidad.

Trasera de San Juan de Baños

Trasera de San Juan de Baños. | Wikimedia

El extraordinario ejemplo visigótico de San Juan de Baños

Como la mayoría de edificios de su tipo, San Juan de Baños casi desaparece. Fue en el siglo XIX, tras un periodo de abandono del que se le rescató in extremis. De ahí le viene la espadaña de su frente principal. Sin embargo, a pesar de otros añadidos del gótico, el cariz visigótico permanece fuerte en el templo. Esto le permite ser considerado uno de los mejores ejemplos de iglesias de su tipo en todo el país.

La mencionada portada muestra un gran acceso en forma portal. Por fuera se muestra un arco de herradura cuyas proporciones confirman su factura visigoda. Este se compone de varias secciones llamadas dovelas, coronando la central una crup patada. En la parte exterior del arco se labró una cenefa y lo mismo ocurre en sendos apoyos inferiores o impostas. En ambos casos los motivos esculpidos están directamente asociados a la cultura que los creó. De hecho, se pueden comparar con las decoraciones de joyas como la corona de Recesvinto del tesoro de Guarrazar. Precisamente una copia de este pieza preciosa cuelga en el ábside de San Juan de Baños.

Ábside de San Juan de Baños con la réplica de la corona votiva de Recesvinto

Ábside de San Juan de Baños con la réplica de la corona votiva de Recesvinto. | Wikimedia

Tras pasar el porche y la puerta de entrada, con dintel, se accede a las naves. Aquí llama la atención la doble arquería que divide la planta en tres naves. Se trata, de nuevo, de arcos de herradura que sostienen cuatro columnas por lado. El cuerpo de estas es de mármol, se cree que de origen romano. También se recicló un extraordinario capitel corintio con decoración vegetal, tardorromano como el soporte que le precede. El resto se consideran visigóticos y siguen el mismo estilo, aunque con una calidad técnica inferior. A modo de basílica, la planta principal es de forma trapezoidal, más estrecha en el extremo oriental.

Al igual que en Santa Lucía del Trampal, la cabecera es un signo unívoco visigodo. La precede un crucero, como en el templo extremeño, y le seguía un triple ábside. En origen la terna estaba separa y era totalmente independiente. En época gótica, sin embargo, se integraron los laterales en forma de capilla. El central, sin embargo, muestra su aspecto primordial. Es un espacio rectangular con bóveda de cañón y una ventana con arco de herradura central, cuya celosía goda ha sido reconstruida. El arco triunfal que da paso al espacio y forma al recubrimiento abovedado es también herrado. Como el portal, luce decoraciones de cenefas y sobre él la placa que puso fecha al conjunto.

Lápida con la inscripción fundacional

Lápida con la inscripción fundacional. | Wikimedia

Frisos e impostas, muchos reutilizados de remanentes romanos, jalonan el interior de la iglesia. Cabe resaltar las ventanas en aspillera y, sobre todo, las de arco de herradura que aportan luz al todo. Las modificaciones que siglos después de erigir el templo se hicieron, ya en el gótico, son varias. Mencionada, la más notable es la que afectó a los ábsides laterales. Sus bóvedas pasaron a ser de crucería. Mientras tanto, la techumbre se vio modificada también, con un tejado a dos aguas.

Arquerías visigóticas de San Juan de Baños

Arquerías visigóticas. | Wikimedia

La fuente de San Juan, de balneario romano a hito milagroso

Junto a la iglesia de San juan de Baños de Cerrato hay otro hito asociado a la misma que también presenta un gran interés. Se trata de la fuente de San Juan. La estructura que se observa actualmente se cree que data de la época del templo cristiano. El manantial sería el que curó a Recesvinto, motivo que llevó a adecuarlo. Su flujo cae a un depósito protegido por una cubierta que se abre en dos pasos. Estos se ejecutaron como arcos de herradura. De esta forma es una extraña y casi única muestra en España de canalización al Románico.

Fuente de San Juan en Baños de Cerrato

Fuente de San Juan. | Wikimedia

Pero antes de las andanzas de reyes godos y de consagrarse a San Juan Bautista, el manantial ya fue un punto concurrido. Desde época romana el carácter curativo de las aguas llevó a que se generara un complejo termal a su alrededor. Por ejemplo, parte de una cisterna está integrada en la propia fuente. Piezas como un ara dedicada a las ninfas del lugar se guardan en el MAN de Madrid. Asimismo, existía un templo en el que se adoraba a Esculapio, dios de la medicina. De ellos se habría extraído material para la iglesia, como el famoso capitel corintio o las columnas.