La Plaza Mayor de Madrid es uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad y una visita obligada a la hora de hacer una ruta turística por la capital española. Si sus muros hablaran, cualquier visitante podría adentrarse en más de 400 años de historia de reinados, hitos arquitectónicos, catástrofes, cambios socio-políticos, ejecuciones, actos religiosos, celebraciones y actividades comerciales.

La construcción de este enclave, que comenzó durante el reinado de Felipe II, sustituyó a la antigua Plaza del Arrabal, ubicada a las afueras de la muralla de la antigua villa de Madrid. Desde ese entonces, a comienzos del siglo XVII, la Plaza Mayor de Madrid forma parte del inicio de la expansión urbana de la ciudad y se convierte en el espacio público más grande de la capital.

Ubicada en el corazón del Madrid de los Austrias

Plaza Mayor de Madrid

Visión amplia Plaza Mayor de Madrid | Fuente: Shutterstock

La Plaza Mayor de Madrid se encuentra en el centro de la ciudad, en el corazón del Madrid de Los Austrias, donde se reúnen los monumentos históricos más importantes de la capital. A pocos metros de esta plaza están otros lugares de interés turístico como la Puerta del Sol, el Palacio Real y el Mercado de San Miguel.

La plaza, un rectángulo totalmente peatonal, está rodeada por 10 puertas de acceso en forma de arco, cada una de ellas con una historia y un destino, como el que lleva al barrio de  La Latina. Por eso, hoy en día es el punto de partida preferido de los free tours que ofrecen un recorrido a los turistas por el centro de Madrid.

¿Cómo llegar? Las estaciones de metro más cercanas a la Plaza Mayor son: Sol (líneas 1, 2 y 3), Tirso de Molina (Línea 1). Autobuses: líneas 3, 17, 18, 23 y 31.

Una historia monárquica y arquitectónica

En el siglo XIII la Plaza Mayor de Madrid era la Plaza del Arrabal, un espacio de encuentro de actividades económicas de diferentes gremios que hacían vida fuera de la muralla que protegía a la ciudad desde el siglo XI.

Durante esta época la población comenzaba a crecer y se asentaron arrabales fuera de las murallas de la ciudad, cerca de la laguna de Luján. Cuando la laguna se desecó quedó un espacio que fue aprovechado por el arrabal para congregarse. De ahí el nombre plaza del Arrabal, un sitio cerca de la ciudad que poco a poco se fue convirtiendo en el mercado principal de la Villa, en donde todo era más barato al no tener que pagar impuestos por no estar sujeto al control municipal.

Un hito arquitectónico

Plaza Mayor de Madrid

La Plaza en sus inicios I Fuente: History Book

En 1561 Felipe II trasladó la Corte a Madrid, se derriban las murallas medievales y la Plaza del Arrabal comienza a formar parte de la ciudad, lo que invita al resto de la población a hacer más vida en ella. Más tarde, en 1581 el corregidor de la Villa, Luis Gaytán de Ayala, comienza una propuesta de reforma de la plaza, mientras que el alarife Juan de Valencia hace un plano de la distribución de los espacios. Esto desembocó en una propuesta enviada a Felipe II que incluía la demolición de algunas casas para convertir a la plaza en un espacio cuadrado. La propuesta fue aprobada y comunicada por el arquitecto Juan de Herrera, por lo que comienza así su transformación.

En 1598 comenzó la construcción de la Casa de La Panadería como consecuencia de una crisis de desabastecimiento de pan en la ciudad, esto marcó el inicio del progreso comercial dentro de la plaza. Sus soportales se hicieron de piedra en lugar de madera y la obra estuvo a cargo del alarife Diego Sillero. Las dos torres de la panadería se inspiraron en el estilo de las casas de los países bajos de la época. Uno de los incendios que deterioraron la plaza, el ocurrido el 10 de agosto de 1672, dejó el edificio destruido. Fue reconstruido conservando el diseño de Sillero.

Por su parte, hay diferentes versiones sobre la fecha de la construcción de la Casa de La Carnicería y dentro de la historia carece de datos precisos. Fue creada para usarla como depósito de carnes para surtir a los mercados de la villa. Tras otro de los incendios que sufrió la plaza, el de 1631, su fachada quedó destrozada y posteriormente fue restaurada. Más adelante, siendo sede del ayuntamiento, tuvo distintos usos.

La Plaza Mayor de Felipe III y Juan Gómez de Mora

Auto de fe en la Plaza Mayor de Madrid

Auto de fe en la Plaza Mayor de Madrid. Colección Museo del Prado | Fuente: Wikipedia

Fue Felipe III quien aprobó el diseño que luce en la actualidad una de las plazas más espectaculares de España, la Plaza Mayor. Al ver el deterioro de la Arrabal le encargó al arquitecto Juan Gómez de Mora la renovación del espacio, pero había que demolerlo y hacerlo más digno del poder del reinado.

En 1617 Goméz Mora comenzó la obra: le dio uniformidad a los edificios y  forma de rectángulo a la plaza, dejando un gran espacio para poder disfrutar de los espectáculos. Además, dejó una herencia barroca en el estilo, visible en sus ladrillos rojos, en la pizarra de los tejados, en los chapiteles y veletas de las torres, en los dinteles y balconadas corridas. También se ocupó de poner escudos con el nombre de quienes financiaron las obras.

Lamentablemente, con el pasar de los años, la Plaza sufrió tres incendios que la dejaron destrozada y deteriorada, pero siempre fue reconstruida conservando el diseño de Juan Gómez Mora. Fue Juan Villanueva quien se enfrentó a la reconstrucción más complicada después del tercer incendio y le añadió un estilo neoclásico a las fachadas sustituyendo las maderas por piedra. También le quitó dos  alturas a los edificios, dejando los cuatro niveles que vemos en la actualidad.

¿Qué ver y hacer en la Plaza mayor de Madrid?

La Casa de La Panadería

La Casa de La Panadería. Foto actual | Fuente: Shutterstock

En el interior de la Plaza Mayor de Madrid hay que tener en cuenta muchos espacios relevantes y de interés. Uno de los más importantes es la Casa de la Panadería, donde hay un punto de información turística. Se reconoce por el escudo de España que se ubica en el centro de la parte superior del edificio y por las pinturas de sus murales, sustituidas por las del artista Carlos Franco.

Plaza Mayor de Madrid

A la izquierda la antigua Casa de la Carnicería. Foto actual | Fuente: Shutterstock

Otro de los puntos más importantes y con más historia de la plaza es la Casa de la Carnicería. Hoy en día este edificio se reconoce porque está ubicado frente a la Casa de la Panadería, con dos laterales que acaban en forma de áticos y con torres angulares delimitantes. Hasta hace poco, su parte trasera era una de las sedes de los bomberos de Madrid y actualmente su estructura forma parte de un hotel cuatro estrellas.

Arco de Cuchilleros de la Plaza Mayor

Arco de Cuchilleros desde fuera. | Fuente: Shutterstock

De todas sus puertas, la más interesante es la del Arco de Cuchilleros. En este arco, ubicado en el lado oeste de la plaza, se congregaban los talleres del gremio de cuchilleros que le vendían cuchillos a los carniceros, de ahí viene su nombre. Sus escaleras fueron diseñadas por Gómez Mora para solventar el desnivel que había entre la plaza y la calle Cava de San Miguel originado por la antigua laguna de Luján. Bajando por estas escaleras hay varios mesones en forma de cuevas y tiene salida al popular Mercado de San Miguel.

Estatua del Rey Felipe III

Estatua del Rey Felipe III | Fuente: Shutterstock

El elemento más llamativo es la estatua de Felipe III que está en el centro de la Plaza porque es lo primero que se aprecia al llegar al lugar. La estatua, que fue un regalo del Gran Duque de Florencia a Felipe III, estaba antes en el histórico jardín Casa de Campo hasta que en 1848 la reina Isabel II ordenó su traslado a la plaza.

Mercadillo de Navidad en Plaza Mayor

Mercadillo de Navidad en Plaza Mayor | Fuente: Shutterstock

Cualquier día que vayas a la Plaza Mayor podrás ver a artistas callejeros, pintores, alguna feria o exposición especial, pero si vas un domingo podrás ver el mercadillo que se instala en sus pasillos, en el que principalmente se venden monedas, sellos y objetos de colección. También hay puestos de telas, sombreros y souvenirs. Pero si visitas la Plaza Mayor en diciembre  podrás disfrutar del mercadillo de navidad con sus colores, luces, puestos de disfraces y adornos para celebrar estas fechas especiales.

Aún así, no importa qué mes del año es para  comerte un bocadillo de calamares en la Plaza Mayor de Madrid, uno de los productos más típicos de la gastronomía madrileña, es un clásico de todo aquel que visita este espacio turístico. Alrededor de la plaza, sobre todo en la calle botoneras, hay bares tradicionales que ofrecen este bocadillo con una caña. Es fácil encontrarlos porque siempre hay largas filas.

Tiendas en los pasillos de la Plaza Mayor de Madrid

Tiendas en los pasillos de la Plaza Mayor de Madrid | Fuente: Shutterstock

Además, si quieres ver tiendas con fachadas antiguas, bajo los pórticos aún hay locales que se quedaron congelados en el tiempo, especialmente la sombrerería de la tienda número 25, que mantiene en su totalidad las mismas características de siglos pasados.

Los nombres de la Plaza Mayor

Con más de cuatro siglos de historia, no son pocos los secretos e historias que guarda la Plaza Mayor de Madrid. Uno de sus datos curiosos es que ha tenido cinco nombres desde sus inicios: “Plaza del Arrabal”, “Plaza de la Constitución” en 1812, “Plaza Real” durante el reinado de Fernando VII, “Plaza de la República” en 1873 durante la primera República y “Plaza Mayor” en la actualidad.

Además, la plaza fue escenario de procesiones como las  del Corpus Christi  que se celebraban en el lugar durante el siglo XVII  y más adelante, cada 1 de mayo la peregrinación de Santiago el Verde. También, desde sus inicios, en este espacio se han celebrado todo tipo de espectáculos multitudinarios como corridas de toros, celebraciones de bodas y proclamaciones reales, presentaciones teatrales, fiestas, romerías, torneos y otros espectáculos que abarrotaban el espacio. La familia real y los más afortunados observaban todo desde los balcones de los edificios que, en muchos casos, eran alquilados a la población, por sus dueños, para estas ocasiones especiales.

Vista de las ruinas de la Plaza Mayor de Madrid

Vista de las ruinas de la Plaza Mayor de Madrid después del incendio de 1790. | Fuente: Wikipedia

Hay mucho más que contar, como hemos mencionado anteriormente, la plaza ha sufrido tres incendios y tres reconstrucciones, (1631, 1672 y 1790). Asimismo, han pasado otras cosas siniestras en este enclave como las ejecuciones públicas dictadas por la justicia que se realizaron desde el siglo XVII hasta 1805. Los nobles eran degollados en un tablado frente a la Casa de la Panadería, otros en el garrote vil frente al portal de paños (que desapareció tras uno de los incendios) y el resto de los ciudadanos eran sentenciados a la horca frente a la casa de la Carnicería.

Otro dato curioso es que cada arco de la plaza tiene un nombre: cuatro de ellos, conforme al gremio o actividad comercial que cobijaban, como el Arco de Cuchilleros, de La Sal, de Paños (que ya no existe) y de Botoneras. Otros siete en conmemoración a fechas importantes y lugares estratégicos, como el Arco del Triunfo (para conmemorar la victoria de la Milicia Nacional sobre la Guardia real), el Arco de Ciudad Rodrigo (para recordar la recuperación de la ciudad),  el Arco de Felipe III (para no olvidar el traslado de su estatua), el Arco de la Calle Zaragoza (para conmemorar la defensa de esta ciudad),  el Arco de La Calle Toledo (para destacar el camino que llevaba a Toledo), el Arco de la Calle Gerona (para recordar su defensa durante la Guerra de La Independencia) y el Arco de la Calle 7 de julio (para no olvidar el día en el que la Milicia Nacional defendió a la Plaza Mayor del ataque de la Guardia Real).

Aunque, en los tiempos modernos, la Plaza de la Puerta del Sol ha sustituido a la Plaza Mayor de Madrid como punto de congregación ciudadana, ningún otro espacio ha sido testigo de la vida y evolución de la sociedad madrileña como La Plaza Mayor.