El museo Cerralbo es uno de los museos más relevantes de Madrid. No obstante, sorprende por ser también de los más desconocidos, lo que contrasta con su rica decoración interior e interesante historia. Este museo nacional posee una ubicación de lo más especial, pues se encuentra en una antigua casa-palacio que data del siglo XIX y perteneció al marqués de Cerralbo. Así, no es de extrañar que visitar el museo sea un viaje instantáneo al pasado de una familia aristocrática que vivió a finales de ese siglo. 

Museo Cerralbo

Gran Portal y Escalera de Honor | Fuente: culturaydeporte.gob.es

El museo está formado por más de 50.000 piezas entre las que destacan esculturas, pinturas, tapices, cristal, cerámicas, muebles, medallas, dibujos, monedas, armaduras y armas, objetos arqueológicos, relojes… Además de estas piezas, la arquitectura del museo Cerralbo ya es de por sí llamativa, puesto que se trata de un palacio de estilo clasicista compuesto por elementos neobarrocos y rococós de lo más singulares. Desde su creación, se concibió como una vivienda y museo, lugar que funcionaría como sede de las obras de arte pertenecientes a los marqueses de Cerralbo e hijos, conocidos como los marqueses de Villa-Huerta, que habrían cosechado tantas obras en sus muchos viajes por España y Europa. Así, el marqués de Cerralbo donó en su testamento este patrimonio al Estado, con la consiguiente institución del museo Cerralbo, con la intención de que sus colecciones perdurasen en el tiempo. 

Para respetar la integridad de la ambientación histórica la casa-palacio no cuenta con elementos en los que se informe acerca de los objetos que allí se muestran a excepción de los carteles identificativos instaurados por el propio Marqués. Sin embargo, durante la visita se puede acceder a un folleto en el que se da información sobre el espacio y las piezas más importantes.

Primero casa y luego museo, pero sin cambiar nada

El palacio Cerralbo se construyó entre 1884 y 1892 y se realizó en estilo historicista de corte clásico que también comparte su jardín. Cabe destacar que el museo Cerralbo se inauguró en 1944 y menos de 20 años después fue declarado Monumento Histórico Artístico y Bien de Interés Cultural. Desde esa fecha en el museo se han realizado distintas obras de ampliación y de mejora. La última tuvo lugar en el año 2006 y mantuvo cerrado al museo durante cuatro años para su completa modernización. 

El Museo Cerralbo alberga la colección privada de antigüedades, obras de arte y objetos arqueológicos que reunió en vida Enrique de Aguilera y Gamboa, XVII marqués de Cerralbo. Se trata del fundador del museo, fallecido en 1922, político, historiador e impulsor de varias excavaciones arqueológicas.

Museo Cerralbo

Pasillos del museo Cerralbo | Fuente: Emilio J. Rodríguez Posada

Cuando muere el marqués de Cerralbo deja en herencia casi todas las piezas de su colección arqueológica al Museo Arqueológico Nacional así como al Museo Nacional de Ciencias Naturales. Por su parte, el resto de su colección y el palacio en el que se encontraba todo se lo cede al Estado, que aceptó de buen grado el legado del marqués. Más tarde, concretamente diez años después, se creó la fundación Museo Cerralbo.  

Es considerado como un museo de ambiente, pues se trata de uno de los pocos palacios decimonónicos madrileños que a día de hoy mantiene su decoración original. De los 50.000 objetos que se conservan en su interior, algunas piezas son obras de autores de la talla de El Greco, Zurbarán, Tintoretto, Van Dyck o Bronzino. 

Salas del museo Cerralbo

El museo Cerralbo es uno de los pocos espacios de Madrid que muestra en sus salas la decoración original de una residencia aristocrática de finales del siglo XIX. Por ello, este hecho fue reconocido en 2008 con una medalla del Premio de Unión Europea de Patrimonio Cultural y el Premio Europa Nostra Nueva, galardones que sirven como reconocimiento europeo a la conservación del patrimonio.  

Este antiguo palacio actualmente convertido en museo está organizado en cuatro plantas, entre las que se encuentran el semisótano, piso entresuelo, piso principal y buhardillas. En cuanto al semisótano y las buhardillas, resaltar que antiguamente se usaban como cocina, despensa, calderas, cuarto para el servicio, cochera, cuadras… A día de hoy estos espacios albergan el salón de actos y los espacios de uso del personal del museo. Por consiguiente, las salas disponibles para visitar en el museo Cerralbo son el primer piso o entresuelo, que estaba destinado a la vida cotidiana de los marqueses, y el segundo piso o principal, destinado a la vida social.

Gran Portal y Escalera de Honor

Al recibidor del palacio se entra por dos grandes puertas de roque a través de las cuales entraban los carruajes cuando todavía vivían los marqueses de Cerralbo. Un espacio decorado en la sobriedad, en el que llama la atención la espectacular Escalera de Honor de mármol compuesta por una doble rampa. Su función en la época era destacar el prestigio social que ostentaban los propietarios de la casa. 

Escalera de Honor en el Museo Cerralbo

Escalera de Honor | Fuente: Salvador Yzquierdo Peiro, Museo Cerralbo

La escalera posee una barandilla de hierro forjado originaria del antiguo Monasterio de las Salesas Reales de la reina Bárbara de Braganza. El espacio está decorado con bustos romanos y una fascinante lámpara con múltiples cabezales, elementos que aluden al origen aristocrático de su anterior propietario. Especial mención al escudo de armas del Marqués de Cerralbo localizado en esta entrada, donde descansan los emblemas de los Pacheco así como de la familia de su esposa. A los dos lados se hallan dos tapices de armas que datan del siglo XVII y fueron realizados en Pastrana y en Bruselas. 

Entresuelo

El entresuelo era la planta destinada al recibimiento de las visitas más cercanas y donde también tenía lugar la vida cotidiana de la familia. Designado para uso doméstico, las circunstancias familiares e históricas que acontecieron a lo largo de los años provocaron repetidas transformaciones en el primer piso. 

Algunos de los espacios más destacados de esta zona son, en primer lugar el denominado Recibimiento de Verano que, como su nombre indica, era el espacio ubicado en los apartamentos privados destinado a recibir a los invitados con más confianza. En segundo lugar el jardín, una recreación de 1995 puesto que del original apenas se ha logrado obtener información. Se trata de un jardín de corte clásico-romántico en el que ver distintas esculturas de emperadores romanos. 

Museo Cerralbo

Pasillos en el museo Cerralbo | Fuente: Tim Adans

Otro de los espacios que ver en el entresuelo del museo Cerralbo es el Salón Rojo, el primero de un conjunto de tres salones con vistas al jardín. El nombre de este salón procede de los tapices con los que se cubren las paredes, decorados en este tono de color. Este salón era usado como despacho por el Marqués, que atendía aquí a los proveedores y administradores. El siguiente es el Salón Amarillo, utilizado como comedor de diario y como gabinete de confianza. Por último, la Salita Rosa, pertenecía a la marquesa y se usaba como salita de compañía en la que la propietaria podía sentarse con comodidad y sin tanto protocolo. 

Jardín del Museo Cerralbo

Jardín del Museo Cerralbo | Fuente: Emilio J. Rodríguez Posada

En el entresuelo también se pueden ver el dormitorio del marqués de Cerralbo, el pasillo, el Recibimiento de Invierno, el salón-comedor y el Salón de Confianza. Este último estaba destinado a la recepción de visitas más íntimas y también a las de obligado cumplimiento, pero atendidas en días donde no era necesaria tanta etiqueta. De aquí destaca la gran lámpara de cristal de Murano comprada por los marqueses en uno de sus tantos viajes a Italia.



 

Piso principal

Museo Cerralbo

Salón de Baile | Fuente: Angel Martínez Levas, Museo Cerralbo.

El piso principal estaba designado al protocolo, por lo que no se escatimó en lujos para su decoración, ya que era el reflejo de la posición social y económica de sus propietarios, prevaleciendo la apariencia. Así, los mejores espacios quedaban reservados para los invitados, donde las salas situadas en el piso principal solo se abrían durante las recepciones y fiestas. 

Este espacio cuenta con muchas más salas que el anterior. De las primeras que pueden verse al acceder al piso principal es la armería, en la que se celebraba la ceremonia del besamanos, y la sala del baño, en la que predomina la exhibición por encima de lo práctico. Para uso exclusivamente masculino se encontraba la Sala Árabe, una estancia que se puso de moda en Europa durante el siglo XIX y que estaba asociada al consumo de tabaco. Otras dependencias eran el Salón Estufa y el Pasillo de Dibujos en el que, como su nombre indica, se exhiben distintos dibujos. 

Museo Cerralbo

Sala de las Columnitas | Fuente: Miguel Angel Otero, Museo Cerralbo.

Continuando con el recorrido se llega hasta la Sala de las Columnitas, donde se muestra claramente el afán coleccionista con el que contaba el marqués de Cerralbo. Aquí los caballeros se reunían para hablar de negocios y de la política decimonónica. El nombre de esta sala se debe al conjunto ubicado en la mesa central, donde descansan figurillas procedentes de la cultura griega, romana, egipcia, etrusca y de la Edad Moderna, realizadas en terracota, bronce y mármol. 

Museo Cerralbo

Galería II | Fuente:Salvador Yzquierdo Peiro, Museo Cerralbo.

En la visita al piso principal del museo Cerralbo también se puede ver el Salón Vestuario, la Salita-Imperio que funcionaba como tocador de la Marquesa y el Salón Billar, utilizado como espacio de apoyo al servicio del comedor. Otro de los salones aquí hallados es el Salón Chaflán. Se concibió como habitación para la tertulia y el descanso entre bailes. 

Museo Cerralbo

Despacho | Fuente: ASF, Museo Cerralbo.

Uno de los espacios más relevantes es el despacho, ligado a la personalidad del marqués de Cerralbo. En esta sala el Marqués recibía a las visitas más ilustres. De esta manera, en el despacho pueden verse objetos de valor suntuoso más que prácticos. Por su parte, en la biblioteca descansan 10.000 tomos: desde incunables hasta libros que datan de 1922, manuscritos de valor científico, literario y artístico… En su época fue considerada una de las bibliotecas más completas en lo que a Numismática y Arqueología se refiere. Además, en las vitrinas se expone una pequeña muestra de sellos, medallas y monedas reunidas por Cerralbo y su hijastro, el marqués de Villa-Huerta. 

Finalmente, en el piso principal también se encuentra la Galería Segunda con un llamativo conjunto de muebles italianos, la Galería Tercera que funcionaba como aseo de los invitados, y el Salón de Baile, ornamentado con mármoles de los Pirineos, paneles de ágata de Granada y grandes espejos venecianos. 

*Foto principal: Angel Martínez Levas, Museo Cerralbo