Escondida en un frondoso valle situado a los pies de la Sierra de Montsant, provincia de Tarragona, se encuentra la cartuja más antigua de la península ibérica. Se trata del cenobio de Escaladei, levantado en el siglo XII. La influencia que alcanzó la orden monástica de los cartujos en aquella zona durante más de 500 años dio origen y nombre a la actual comarca del Priorat. La Cartuja de Escaladei pertenece al termino de la Morera de Monstsant, donde se encuentra el pintoresco pueblo que comparte nombre con el monasterio. 

Un esplendor que se apagó a consecuencia de la desamortización de Mendizábal en 1835, cayendo la Cartuja de Escaladei en el completo olvido. No fue hasta 1989 cuando la Generalitat rescató sus restos e inició intensas obras de restauración. En cualquier caso, el monumento ya había sido declarado pocos años antes Bien de Interés Cultural. A día de hoy es posible pasear por el recinto y contemplar lo que queda de la iglesia. También el claustro mayor y las celdas que componían uno de los monasterios medievales y modernos más importantes de Cataluña.

La influencia de la Cartuja de Escaldei y el privilegio real

El origen de la Cartuja de Escaladei se remonta a 1194, durante el reinado de Alfonso I de Aragón, ansioso por repoblar la zona recién conquistada a los árabes. Para ello, el rey buscó y cedió a la orden francesa de San Bruno las tierras de un valle aislado y tranquilo, apto para la vida en recogimiento de los monjes cartujos. En 1204 comenzaron las obras del monasterio con la iglesia y doce celdas. Un origen humilde para un grupo monástico que se extendería luego a Madrid, Sevilla o Granada.

La Cartuja de Escaldei presidida por la Serra Montsant

La Cartuja de Escaldei presidida por la Serra Montsant | Shutterstock

Las donaciones que recibió la orden por parte de Jaume I fueron vitales para que la Cartuja comenzase a gozar de gran prestigio e influencia sobre las poblaciones que fueron conformando la zona del Priorat histórico: La Morera de Monstant, Gratallops, Torroja del Priorat, Porrera y La Vilella Alta. Gracias al privilegio real, Escaladei se convirtió en un auténtico ente feudalLos monjes cartujos colonizaron y cristianizaron toda la zona a través del cultivo de tierras, la recaudación de impuestos y la administración de bienes. Pese a su condición jurídica y poder económico, el monasterio mantenía su espíritu de austeridad y aislamiento de muros para dentro. Los monjes vivieron igualmente en la pobreza clausurados en sus celdas, dedicados a la oración y al estudio.

La Leyenda de la Escalera hacia Dios

Mural de entrada a la Cartuja

Mural de la Virgen que da entrada al interior de la Cartuja | Wikimedia

Los lugareños insisten en dedicar a este lugar una interesante leyenda acerca del origen de la Cartuja de Escaldei. Cuentan que tras el ofrecimiento de las tierras que Alfonso I hizo a la Orden de los Cartujos, estos se pusieron a buscar el lugar ideal para la construcción del monasterio. Durante aquella investigación, los monjes se encontraron con un pastor que les reveló que en sus sueños veía unos ángeles ascendiendo al cielo por unas escaleras en el lugar donde paseaba sus rebaños. Los monjes interpretaron aquella manifestación como una señal de Dios y decidieron construir allí mismo un pequeño claustro. Este sería el origen de la Cartuja de Escaladei, cuyo significado es «escalera hacia Dios».

La disparidad de estilos de la Cartuja de Escaladei

Escaladei es hoy un monumento atrayente y plenamente sensitivo. Cada uno de sus rincones recuerda su pasado esplendoroso y la importancia que adquirió como territorio durante los seis siglos que permaneció activa. La ampliación del conjunto monástico en un periodo tan largo dio lugar a una edificación con diferentes estilos arquitectónicos predominantes en cada época.

Ruinas de la Cartuja de Escaladei

Interior de la Cartuja de Escaladei | Shutterstock

Los cartujos construyeron la Iglesia de Santa María, el Claustro Real, las celdas, la Sala Capitular y el Refectorio con un estilo de transición del románico al gótico. El momento de máximo esplendor de la Cartuja de Escaladei se inició en el siglo XVI, en pleno foco de entrada del Renacimiento en Cataluña, hasta el XVIII. Esta sucesión de años y reinados produjo una disparidad de estilos, que les llevó a emprender una gran reforma combinando elementos de tendencia clasicista y barroca. Se convirtió también en un centro artístico de primera orden.

Patio del claustro

Patio con la fuente reconstruida del claustro | Wikimedia

El conjunto monástico se fue ampliando hasta duplicar su capacidad definitiva en 1403, con la construcción de las últimas celdas góticas flamígeras. Las excavaciones llevadas a cabo en 2020, centradas en el claustro y en la iglesia, han desenterrado tres capillas góticas a más treinta metros de profundidad.

Los últimos suspiros de la Cartuja de Escaladei

Gracias a la protección real y el prestigio que había adquirido la Cartuja de Escaldei desde sus inicios, la zona del Priorat experimentó un fuerte crecimiento en cultura y agricultura. Sobre el suelo rocoso de la zona se extienden cultivos de vid y aceite, dos elementos que supondrían la dinamización comercial de toda la comarca.

Localidad de Escaladei

Localidad de Escaladei | Wikimedia

Aquellos años gloriosos para la Cartuja se esfumaron repentinamente con la desamortización de Mendizábal en 1835. Los monjes abandonaron el monasterio, quedando este a merced del expolio. El conjunto acabó por ser el blanco de la ira de los lugareños hartos del diezmo y supremacía monacal. Escaldei fue incendiado y presa de pillajes que la convirtieron al poco tiempo en una zona llena de ruinas.

La restauración más completa y auténtica

La gran labor que había realizado la Orden de los Cartujos en la comarca del Priorat no podía quedar en el olvido. En 1989 la Generalitat de Catalunya se adueñó de las tierras y empezó a recuperar el vestigio de la que fue la primera cartuja de la península ibérica.

Capella del Sagrari

Capilla del Sagrario | Wikimedia

La reconstrucción del área cenobítica finalizó en 2013. Los descubrimientos arqueológicos de piezas pertenecientes a las arcadas, columnas y capiteles, así como la mayor parte del suelo de las galerías, posibilitó la recuperación del claustro. Este responde de manera idéntica a la estructura renacentista original del siglo XVI, cuando desaparecieron los claustros medievales y se construyó la Cartuja tal y como se conoce en la actualidad. La fuente del patio central construida en el XVII ha vuelto a ser levantada y puesta en funcionamiento.

Una de las celdas de la Cartuja

Una de las celdas donde se retiraban los monjes a rezar y estudiar | Wikimedia

Hoy es posible conocer un poco más de cerca el lugar de recogimiento de los monjes en las celdas restauradas, las estancias donde pasaban sus días dedicados a la contemplación y al estudio. También ha sido reconstruido el Refectorio en que los cartujos se reunían para comer todos juntos los domingos o alguna otra festividad. Dentro del recorrido por la Cartuja de Escaladei se aprecia también parte de los restos de la antigua Iglesia y el retablo de la Virgen situado en la entrada del recinto.



La comarca del Priorat

La Cartuja de Escaladei fue el origen de la actual comarca del Priorat, una constelación de pequeños pueblos con encanto presidida por el macizo de Montsant y salpicada por las agrestas sierras que la rodean. Es una tierra asociada al vino, con un paisaje agrícola vivo y de gran belleza. Posee una extensa red de caminos ancestrales que han sobrevivido con el paso del tiempo. El Priorat es entrar en contacto con la naturaleza, un lugar ideal para pasear entre viñedos, de pueblo en pueblo hasta sumergirse en los espacios naturales protegidos como la majestuosa Sierra de Montsant o la sorprendente Sierra de Llaberia.

Cornudella de Montsant

Cornudella de Montsant | Shutterstock

La comarca también ofrece gran variedad de destinos bañados de cultura e historia. Entre los más populares se encuentra: La Morera de Montsant, La Vilella Baixa, Cornudella de Montsant, El Lloar, El Molar, La Figuera, Porrera, Torroja del Priorat y Ulldemolins.