Aunque para algunos solo sirven para subir o bajar, muchos creen que las escaleras son un símbolo o incluso una metáfora. De hecho, en algunas películas han actuado como auténticas protagonistas. El mejor ejemplo es El acorazado Potemkim, de 1925, con su carrito de bebé descendiendo sin control una interminable escalera, representando al pueblo oprimido. En cualquier caso, todas suelen llevar a alguna parte y estas son las más originales de España. Una muestra, además, de la pericia de sus constructores.

Escalera Vía Crucis de San Juan de Gaztelugatxe, Bermeo

Escaleras de San Juan de Gaztelugatxe

Escaleras de San Juan de Gaztelugatxe. | Shutterstock

Situado entre Bakio y Bermeo, en la costa de Bizkaia, el islote de San Juan de Gaztelugatxe se une al continente a través de un puente de piedra, como si fuera un cordón umbilical, y una escalinata en zigzag de 241 peldaños. La ermita actual no es la original, ya que la primera fue construida en el siglo IX y en el siglo XII fue reconvertida en un convento. Dos siglos más tarde, fue abandonado.

Piratas, aquelarres y leyendas acompañan la historia del lugar. Al final de la escalera, se puede posar el pie sobre la huella que según se dice dejó allí San Juan Bautista, para atraer a la buena suerte y tocar tres veces la campana de la ermita para pedir un deseo. En la serie Juego de Tronos la ermita fue sustituida, gracias a los efectos especiales, por un castillo de piedra con una puerta gigante y dos dragones de piedra, cuyo nombre ficticio fue el de Rocadragón.



Escalera Dorada, catedral de Burgos

Escalera Dorada de la Catedral de Burgos

Escalera Dorada de la Catedral de Burgos. | Shutterstock

La Escalera Dorada de la catedral de Burgos sirvió de modelo para la grandiosa escalera de la Ópera de París. Esta escalera de 19 escalones es obra del arquitecto Diego de Siloe. La terminó en 1523 y su barandilla de hierro forjado es obra del Maestro Hilario. Inspirada en modelos del renacimiento italiano de bramante y de Miguel Ángel, esta estructura monumental arranca como una única escalera, que luego se bifurca en dos paralelas al muro del fondo. Cambiando de sentido, suben hasta arriba. Comunica el templo con la Puerta de la Coronería en la calle Fernán González, que se encuentra a una altura mayor.

Escalera Park Güell, Barcelona

Detalle de la escalera del Park Güell

Detalle de la escalera del Park Güell. | Shutterstock

El Park Güell de Barcelona fue construido entre 1900 y 1914, siendo inaugurado en 1928. El empresario Eusebi Güell encargó a Antoni Gaudí el diseño de este parque. Ambos se inspiraron, al parecer, en el templo de Apolo de Delfos. Gaudí estaba en plena etapa naturalista y encontraba su inspiración en las formas orgánicas de la naturaleza. En la explanada de acceso al recinto se encuentra la doble escalera flanqueada por muros con almenas que forman terrazas y bajo ellas dos grutas.

La de la derecha soportada por una columna central de forma cónica. La escalera tiene tres tramos y por el espacio central discurre el agua de una fuente alimentada por una cisterna. Por la mitad se encuentra el escudo de Catalunya y un poco mas arriba la famosa salamandra, que no dragón. Este colorido bicho se ha convertido en la imagen más emblemática del parque.

Camino Natural de Montfalcó al Congost de Mont-Rebei

Camino Natural de Montfalcó

Camino Natural de Montfalcó. | Shutterstock

El camino natural de Montfalcó al Congost de Mont-Rebei es tan singular como vertiginoso. Posee una escarpada escalera que sube la montaña en zigzag a lo largo de 88 metros. A lo largo del desfiladero, discurre el río Noguera Ribagorzana que acompaña al caminante desde Huesca hasta Lleida. La escalera tiene dos tramos en madera para un total de 291 escalones. Cada uno de los peldaños está clavado al muro de la montaña. La sensación de vacío bajo los pies es impresionante. Se inauguró en 2013 y actualmente forma parte del catálogo de Caminos Naturales de España.

Escalera de la Chimenea de la Bòbila, Terrassa

Escaleras de la chimenea de la Bòbila

Escaleras de la chimenea de la Bòbila. | Wikimedia

Las chimeneas industriales de Terrassa en la provincia de Barcelona son testimonio del pasado, cuando a principios del siglo XX la industria del ladrillo emergió con fuerza para atender al crecimiento de la construcción. La Bòbila de Almirall es ejemplo de ello y su autor Marià Masanas Ribas, diseñó en 1956 una chimenea única por la escalera exterior que rodea todo el cuerpo. Actualmente ostenta el título de la escalera de caracol más alta del mundo en el libro Guinness de los Récords, gracias a sus 63 metros de altitud y sus 217 escalones.

Escalera del Faro de la Isla de Tambo

Faro de Tambo

Faro de Tambo. | Shutterstock

La Isla de Tambo se encuentra situada en medio de la Ría de Pontevedra, entre las poblaciones de Combarro y Marín. En uno de sus pequeños salientes se encuentra el faro Do Tenlo. Esta península queda aislada con la marea alta y en ella hay también un pequeño embarcadero. La curiosidad de la escalera radica en que se trata de una escalera exterior y no interior, tal y como pasa en la mayor parte de faros. La baliza tiene una torre de mampostería de 20 metros de altura inaugurada en 1922. No fue hasta el 55 cuando  se equipó con una óptica sustituida a su vez en 1980 por un sistema más moderno.

Escalera del Círculo de Bellas Artes, Madrid

Escaleras del Círculo de Bellas Artes en Madrid

Escaleras del Círculo de Bellas Artes en Madrid. | Wikimedia

El Círculo de Bellas Artes de Madrid es una entidad cultural privada, sin ánimo de lucro y con sede en la calle de Alcalá. Fundada en 1880, desarrolla una labor importante en el campo de la creación y la difusión de la cultura y el arte. Pablo Picasso o Ramón María del Valle-Inclán fueron asiduos asistentes. Posee un amplio repertorio de pinturas, esculturas, cerámicas, dibujos y objetos mobiliarios. La sede actual posee un enorme valor histórico y es obra del arquitecto Antonio Palacios. Fue declarado monumento histórico artístico en 1981 y catalogado como Bien de Interés Cultural. Su imponente escalera monumental destaca en la entrada emanando la misma sensación de grandeza y funcionalidad que desprende todo el edificio.

Escalera de caracol del antiguo Convento de Santo Domingo de Bonaval, Santiago de Compostela

Escalera helicoidal Santo Domingo de Bonaval

Escalera helicoidal Santo Domingo de Bonaval. | Shutterstock

El Convento de Santo Domingo de Bonaval en Santiago de Compostela dispone de una escalera con carácter y personalidad. Los primeros documentos que hacen alusión al lugar datan del siglo XIII, aunque la escalera pertenece a los siglos XVII y XVIII. Se trata de una escalera de caracol, diseñada por Domingo de Andrade, con forma helicoidal triple. Las tres rampas de acceso conducen a diferentes pisos del Museo do Pobo Galego, y solo una de ellas llega hasta el mirador.  En él, se dan a conocer las tradiciones y la historia del pueblo gallego gracias a una serie de exposiciones.

Escalera Pujada de Sant Domenec, Girona

Escalera Pujada de Sant Domenec

Escalera Pujada de Sant Domenec. | Shutterstock

El principal atractivo de esta escalera es el arco oblicuo que conecta la Iglesia del antiguo convento de Sant Martí Sacosta del siglo XVII con la fachada y las escaleras barrocas de la casa-palacio de Agullana, de los siglos XVI y XVII. Este espacio de la Pujada de Sant Domenec, en Girona, es otra de las localizaciones que ha escogido, entre otros, la serie Juego de Tronos.

Escalera del Faro del Caballo, Santoña

Faro del Caballo en Santoña

Faro del Caballo en Santoña. | Shutterstock

El Faro del Caballo de Santoña en Cantabria empezó a funcionar el 31 de agosto de 1863. Sus 700 escarpados escalones fueron colocados por los presos del Cuartel del Presidio local. El edificio estaba dividido en dos bloques, uno para vivienda del farero y el otro la propia torre del faro. En 1993 dejó de estar operativo, aunque siguió bajo la Dirección General de Costas, y sufrió numerosos actos vandálicos. En 2013 otros reclusos, en este caso del Centro Penitenciario El Dueso, acondicionaron el entorno y los escalones como parte del proyecto Nácar.

Escalera Cuesta de los Ciegos, Madrid

Cuesta de los Ciegos

Cuesta de los Ciegos. | Wikimedia

En la Cuesta de los Ciegos de Madrid destaca la escalinata peatonal en zigzag que une la calle Bailén con la calle Segovia en 254 peldaños. Se trata de uno de los desniveles más pronunciados de la ciudad. El nombre proviene, según una leyenda, de los milagros que obraba San Francisco de Asís entre los ciegos que iban camino del monasterio. Otra leyenda, en cambio, habla de los ciegos y pícaros, así como de su costumbre de pedir limosna en ese lugar.

No se trata precisamente de uno de los sitios más frecuentados de la capital. Hasta principios de siglo no era más que una ladera por donde los adolescentes se deslizaban, de de ahí que obtuviera el nombre de “Cuesta de Arrastraculos”. Existe también un pasadizo oculto con muros en mampostería de pedernal. Esta escalera también dispone de un historial cinematográfico, ya que fue donde Andrés Pajares entrenó subiendo y bajando a lo Stallone en la la película de Mariano Ozores Yo Hice a Roque III.

Escalera Casa Batlló, Barcelona

escaleras casa Batlló

Escaleras casa Batlló. | Shutterstock

La Casa Batlló de Barcelona fue construida en 1877 y reconstruida en 1904 por Josep Batlló i Casanovas. Este encargó el proyecto al arquitecto Antoni Gaudí, genio de la arquitectura modernista. El concepto de la casa era una interpretación simbólica de la leyenda de Sant Jordi, patrón de Aragón y Catalunya. Según la leyenda, Sant Jordi mató a un dragón para salvar a una princesa.

La amplia escalera de roble que se puede observar al entrar en el edificio carece totalmente de líneas rectas. El pasamanos es ergonómico y se ajusta perfectamente al tamaño de la mano. De hecho, se interpreta como la columna vertebral del dragón de la leyenda. La torre con la que concluye vendría a ser la cola. Para Antoni Gaudí, la construcción de la casa Batlló marcó un antes y un después. En ella se apartó completamente de los estilos convencionales del momento y empezó a seguir únicamente sus visiones arquitectónicas.

Escalera del Palacio de Longoria, Madrid

Escalera interior del Palacio de Longoria

Escalera interior del Palacio de Longoria. | Wikimedia

El Palacio de Longoria en Madrid, obra del arquitecto José Grases Riera, fue construido entre 1902 y 1904. Se trata de un palacete modernista, situado en la confluencia de las calles Fernando VI y Pelayo. Hoy en día es sede de la SGAE. Sin duda uno de sus elementos a destacar es la escalera imperial circular, coronada por una cúpula con una vidriera obra de la Casa Maumejean. La escalera de perímetro circular se inspira en la arquitectura modernista francesa y en las obras de Víctor Hora en Bruselas. Se sitúa en la rotonda de la esquina que actúa como eje de todo el edificio.