Que ver en la Catedral de Burgos

“Eres hermosa y pura”

Su apropiado lema la asocia a la hermosura y pureza de la Virgen que la inspira. El primer templo gótico de la Corona de Castilla es la única catedral de España declarada Patrimonio de la Humanidad sin otros edificios anexos. Su armonía de estilos, simétricas proporciones y acumulación de obras de arte la confiere una extraordinaria belleza. Otra singularidad es que es el único templo que además de ser catedral es basílica.

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La visita a toda gran catedral implica un recorrido histórico, arquitectónico y artístico que suele abarcar varios siglos y una gran cantidad de extraordinarias obras de arte; por la acumulación de las mismas en un solo lugar se puede tender a pasar delante sin prestar la debida atención ni a tomar la precaución de leer las cartelas de cada una y la información disponible; por eso es tan importante preparar anticipadamente la escapada a una catedral de esta categoría. La preparación también incluye buscar horas de menor tránsito de visitantes, entrar con una ropa acorde a un templo religioso e ir provisto de unos prismáticos con los que ver las vidrieras y detalles de bóvedas, fachadas y torres. La de Burgos es una catedral cuya visita detallada requiere de una o dos horas, a lo que hay que añadir casi una hora más disfrutando el gran claustro y el museo catedralicio. La visita al resto de la ciudad puede llevar un día y medio más (dedicar el tiempo adecuado a su extraordinario Museo de la Evolución y los importantes monasterios y templos). Las opciones gastronómicas de la ciudad son numerosas, siendo especialmente interesantes sus asados y las tapas de sus bares; en las páginas especializadas dormir y comer en Burgos tratamos el asunto en extenso.

Tours que no te puedes perder en la Catedral de Burgos

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En 1221 el rey Fernando III el Santo y el obispo Mauricio Mauricio promovieron su construcción sobre los cimientos de un templo románico del último tercio del siglo XI que fue demolido, solo aprovechándose algunos materiales y unas pocas esculturas; también se demolieron algunas casas próximas para hacer sitio a tan importante construcción, al pie de la ladera del cerro de la ciudad. Las obras fueron comenzadas por un maestro de obras anónimo y a partir de 1240 por el Maestro Enrique —que después trabajaría en la Catedral de León— que y se siguió el modelo franco-normando de grandes catedrales. Al disponer de una muy buena financiación y de canteras próximas, las obras avanzaron muy rápido; se llegó a celebrar dentro de ellas un oficio divino 9 años después de comenzar, consagrándose el templo solo 39 años después de comenzado, en 1260.

Durante los tres siglos siguientes se realizaron reformas de importancia; pero estas no le restarían la armonía inicial ni desnaturalizarían su estilo gótico. La saga formada por los maestros de obras Juan, Simón y Francisco de Colonia tendrían un papel fundamental en la edificación del templo, incorporando el gótico de estilo flamenco que a algunos de los mayores tesoros arquitectónicos de la catedral. Las torres fueron construidas por Juan de Colonia a mediados del siglo XV siguiendo el encargo del obispo Alonso de Cartagena.  La Capilla del Condestable se la encargan los Fernández de Velasco a Simón de Colonia. En 1519 Diego de Siloé trazó la Escalera Dorada que debía salvar el desnivel de la Puerta de la Coronería. El cimborrio fue ejecutado entre 1539 y 1568 por Francisco de Colonia y Juan Vallejo, tras el derrumbe de uno anterior. Las estatuas que lo adornan son de Juan Picardo.

Las portadas de la fachada principal sufrieron una profunda reforma en 1790.

fotografia antigua catedral burgos
Fotografía antigua de la nave lateral

Entre 1808 y 1813, durante la ocupación francesa de Burgos, diversos objetos fueron robados por las tropas en la catedral y otros templos de la ciudad.

En 1921 se instalaron bajo una losa del crucero de la nave central lo que quedaba de los restos de El Cid y de Doña Jimena, que habían sido trasladados a Burgos desde el monasterio de San Pedro de Cardeña, y en parte sustraidos y llevados a Francia.

Exterior

Lo primero que impresiona de su estilo gótico es la sucesión de arbotantes y contrafuertes que sustenta la altura y aportan majeustosidad a éste templo. Otro elemento característico es el cimborrio octogonal que sirve para aportar luz al crucero, con su rica decoración.

Reúne las variedades del estilo arquitectónico gótico, que se integran en el conjunto con gran armonía, pues carece de la gran variedad de estilos de otras catedrales. La portada y las naves son «gótico puro». Las agujas de las torres, el cimborrio y la Capilla del Condestable se corresponden con el gótico flamígero de influencia hispano-árabe.

Sobre la Portada principal está el cuerpo central, éste se ha dotado para aportar iluminación al interior con un rosetón espléndido y con una elegante galería superior de ventanales con las efigies de ocho reyes castellanos. Está fachada está rematada por la imagen de la Virgen María con la inscripción Pulchra es et decora (“Eres hermosa y pura”). Las torres de 84 metros de altura —equivalente a la longitud de un extremo a otro del templo, lo que aporta simetría a la visión del conjunto del edificio— están rematadas por sus agujas de base octogonal y decoradas según el modelo del gótico alemán.

El resto de portadas pueden contemplarse tras salvar los desniveles del emplazamiento del templo (al lado de una ladera del cerro de la ciudad). Ese desnivel oculta a la visión exterior el claustro en su lado meridional. La Puerta del Sarmental, de 1235, está precedida de una escalinata y se corresponde con el brazo sur del crucero. Está adornada de magníficas esculturas góticas. Es de estilo gótico puro y proporciones clásicas. El tímpano lo centra el Cristo en posición de majestad: el Maestro con el Libro de la Sabiduría en la mano, rodeado de los cuatro evangelistas y sus símbolos. Debajo están los doce apóstoles con el libro del evangelio en la mano. Las estatuas de la jambas —que representa a los profetas Aarón y Moisés a la izquierda y San Pedro y San Pablo a la derecha— fueron repuestas en el S. XVII en lugar de las originales. En el parteluz o apoyo intermedio la estatua de un obispo que se especula pudiera ser Don Mauricio Mauricio (iniciador de la catedral). Fijarse en las arquivoltas que representan ángeles con cirios y los ancianos del Apocalipsis.

Hacia la calle de Fernán González da la portada norte del transepto o Puerta de la Coronería (terminada en 1250) y llamada entonces Puerta de los Apóstoles, que se decoró con una representación del Juicio Final. En el centro del tímpano aparece Cristo juez mayestático sentado y mostrando sus llagas en señal de misericordia. Le flanquean la Virgen y San Juan Evangelista en actitud de oración. Y está rodeado de ángeles portando los símbolos de la Pasión. En la franja inferior el arcángel San Miguel separa a los bienaventurados de los condenados; los primeros son llevados a la casa celeste y los otros al tormento. Los apóstoles en las jambas asisten y realizan el juicio de la humanidad con Cristo, a quien adoran ángeles y querubines desde las arquivoltas.

La Puerta de la Pellejería está en una fachada de gótico plateresco elaborada por Francisco de Colonia entre 1516 y 1530. Destacan los altorrelieves del martirio de San Juan Bautista y de San Juan Evangelista en el cuerpo superior. En el tímpano, flanqueado por imágenes de San Pedro y San Pablo, el obispo Don Juan Rodríguez de Fonseca está postrado ante la imagen de la Virgen, que acompañada de ángeles músicos. El conjunto está complementado por el escudo del mencionado obispo mecenas. En las jambas y arco se disponen apóstoles bajo doseletes.

Interior

Sus tres naves, crucero y girola sorprenden por su magnificencia y amplitud, así como por su abundante decoración. La nave central se eleva sobre las laterales en columnas robustas y esbeltas. Próximas a la entrada se encuentran las figuras articuladas del Papamoscas y su compañero el Martinillo que forman parte de un reloj y son unos elementos característicos del templo. El Papamoscas es un muñeco elaborado en el siglo XVI y que se caracteriza por su aspecto grotesco; abriendo y cerrando la boca al dar el reloj las campanadas de las horas. En una balconada anexa se encuentra el “Martinillo” que da los cuartos y las medias.

En el centro del Crucero, bajo la luminosa cúpula estrellada de influencia árabe y decoración plateresca, se encuentran dos de los atractivos históricos más populares del templo; se trata de las tumbas del célebre caballero medieval Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, y de su esposa Jimena.

La Capilla Mayor está precedida por una escalinata de mármol. Su retablo de nogal sin policromar es obra de los hermanos de Haya y de Juan de Anchieta. Numerosas estatuas rodean a la imagen de Santa María la Mayor.

El lado del Coro se cierra con una rejería y está provisto de sitiales esculpidos en el siglo XVI. Ante el facistol coronado por una Virgen se encuentra un sepulcro gótico de 1240 tallado en nogal con figura yacente del obispo fundador del templo, el obispo Don Mauricio; está además repujada en cobre.

La Capilla del Condestable es el mayor atractivo interior de la catedral; un lugar de extraordinaria belleza y armonía. En ella se observa un gótico muy próximo al estilo plateresco. Está situada en la zona del ábside, precedida por una reja de Cristóbal de Andino y constituye un pequeño templo dentro del gran templo que es la catedral. Fue construida por Simón de Colonia entre los años 1482 y 1494; los grandes artistas Felipe de Vigarny y Diego de Siloé participaron en su decoración. Extraordinarias ventanas, balaustradas y arcos de crestería labrada decoran sus muros. En ellos se muestran grandes escudos de quienes lo financiaron: el Condestable de Castilla Don Pedro Fernández de Velasco y de su esposa Doña Mencía de Mendoza. El sepulcro, con sus figuras yacentes esculpidas en mármol de Carrara, se alza en el centro de la capilla bajo una bóveda estrellada de ocho puntas. La Capilla  también alberga varios retablos y pinturas de calidad. En la sacristía anexa se guardan obras de gran valor como La Magdalena de la escuela de Leonardo Da Vinci.

interior catedral burgos
Interior de la catedral

En la girola se sitúan los bajorrelieves sobre los temas de la pasión, muerte y resurrección de Cristo. Los tres bajorrelieves centrales fueron realizados entre 1497 y 1503 por el escultor Felipe de Vigarny. Los dos de los extremos los realizó el artista madrileño Pedro Alonso de los Ríos en estilo barroco durante la segunda mitad del siglo XVII.

En el Brazo izquierdo del transepto está la famosa Escalera dorada trazada en el llamado «estilo imperial» por Diego de Siloé, y levantada entre 1519 y 1522. Era una escalera para salvar el desnivel existente entre la Puerta de Coronería y la nave norte del transepto.  Diego de Siloe se inspiró en el proyecto de Bramante para el Cortile del Belvedere en Roma. El rejero francés Hilario realizó los antepechos en hierro repujado y dorado que destacan por el trabajo detallado de los medallones.

Entre las capillas que se abren en las naves laterales y en la girola destaca la Capilla del Santísimo Cristo de Burgos. El retablo mayor, de estilo neogótico, enmarca la imagen de Cristo Crucificado, flamenca del siglo XIV, de madera, totalmente articulada y recubierta de piel de becerro. Tenida por milagrosa, durante siglos fue venerada en el convento de San Agustín de Burgos hasta la desamortización; los religiosos agustinos extendieron su culto por España e Hispanoamérica.

La Capilla de la Presentación tiene una  bóveda estrellada y contiene el excelente sepulcro en alabastro con la figura yacente de su fundador (el canóningo  de la catedral Gonzalo de Lerma) y un cuadro de La Virgen con el Niño, de Sebastiano del Piombo, en el altar. La Capilla de la Visitación, con la tumba en alabastro del prelado Don Alonso de Cartagena, se construyó entre 1440 y 1442. La cama se atribuye a Juan de Colonia, mientras que la meticulosa ornamentación del gótico florido de sus vestiduras episcopales se atribuyen a Gil de Siloé. El retablo de 1653 incluye pinturas de La VisitaciónLa Virgen con el Niño y Santa Ana con San Juan inspiradas en obras italianas.

La Capilla de Santa Tecla fue añadida entre 1731 y 1735. Es el resultado de la transformación de cuatro pequeñas capillas góticas y la Iglesia de Santiago de la Fuente en una amplia nave. Cubre el centro una gran cúpula adornada con múltiples yeserías polícromas de Juan de Areche, en cuyas pechinas de transición a la cúpula están los evangelistas.

La Capilla de Santa Ana o de la Concepción está presidida por un excelente retablo mayor sobre la genealogía de Cristo. Desde el brazo derecho del crucero, tras atravesar una puerta muy decorada se ingresa en el claustro. Fue construido en el siglo XIV y está compuesto por dos pisos. El piso más bajo tiene uno de sus flancos en el exterior convertido en travesía peatonal.

Importante es la puerta de acceso al Claustro alto, esculpida en el siglo XIII. Destacamos la escena del bautismo de Jesucristo en el tímpano y las esculturas de ambas jambas: a la izquierda la Anunciación y a la derecha los profetas Isaias y David. Como esa puerta suele estar cerrada para acceder el claustro alto se debe de ir hasta la antesacristía de ese lado del templo para subir por la escalera al Claustro alto, obra del Maestro Enrique que cubrió las galerías con bóvedas ojivales de crucería simple. De extraordinaria belleza es la decoración de las arquerías, capitales y arquivoltas, además de los grupos escultóricos, relieves y sepulcros repartidos por todo el espacio. En el ángulo noroeste de la galería está la capilla de San Jerónimo construida en 1545 con una bóveda de crucería estrellada, destacamos su magnífico sepulcro renacentista con una figura yacente y bellos relieves, así como el retablo manierista. El Cláustro bajo fue utilizado hasta el siglo XIX como cementerio, siendo reformado y redecorado entre 1899 y 1911 por el arquitecto Vicente Lampérez. En la actualidad acoge un Centro de interpretación de la construcción del edificio que da una precisa idea de la complejidad de tan grandioso edificio.

El Museo Catedralicio. se ha instalado en las Capillas de San Juan y Santiago y en la Sala Capitular. Entre las obras que custodia destaca el Cristo de la Columna de Diego de Siloé, recuerdos de El Cid y piezas de orfebrería de gran valor, como el cáliz donado por el Condestable y el crucifijo bizantino del siglo XI que se cree perteneció al Conde Fernán González. La Sala Capitular destaca por su techo de artesonado mudéjar del siglo XV. Fue construida en tiempos de Don Alonso de Cartagena; actualmente muestra tapices flamencos del siglo XVI y pinturas como La Virgen con el Niño de Hans Memling (del siglo XVI).

Imprescindibles

fachada Catedral Burgos espana fascinante
Fachada principal
claustro catedral leon
Claustro

Datos prácticos

Coordenadas

42° 20′ 24.72″ N, 3° 42′ 14.44″ W

Distancias

Valladolid 128 km, Santander 154 km, Madrid 244 km

Aparcamiento

Aparcamiento Parking de la Plaza Vega.

Altitud

856 m

Habitantes

179 097 (2013)

Día de El Corpus, Fiestas de San Pedro y San Pablo (29 de junio),
Fiesta del Obispillo (en Navidad)

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Comentarios

  • Stephen Marvin 17 febrero, 2017 at 11:14 pm

    During a tour inside the Cathedral the guide suddenly had a question, “Where is El Cid?”. To all our surprise we were standing on his tomb complete with his hat hanging several feet above.

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