Aunque la mayor parte de la atención de la Comunidad de Madrid se centre en su capital, no es la única alternativa turística. Su entorno rural está salpicado de embalses, ríos y montañas, como queda claro al mirar hacia la sierra madrileña. En estos entornos naturales se puede disfrutar como en ningún otro lugar del senderismo. Más aislados, más populares, con mayor carga cultural o sin ella, las alternativas son muy variadas. Rutas ideales para disfrutar de la provincia sin necesidad de salir de ella.

Cascada del Purgatorio y El Paular (15 km)

Pueblos más bonitos de Madrid: Rascafría

Monasterio de Santa María de El Paular. | Shutterstock

Esta ruta de lineal tiene una distancia respetable sumando la ida y la vuelta. Son 15 kilómetros en los que se disfruta tanto de la naturaleza como de uno de los mejores ejemplos de monasterio cartujo de España. Precisamente en el cenobio de El Paular arranca esta ruta de senderismo madrileña. Muy influyente, su comunidad inspiró la creación de la famosa Cartuja de Sevilla. También la popularidad que alcanzó a finales del XIV llevó a edificar un edificio para la orden en Granada. En todo caso, se deja atrás superando el conocido puente del Perdón. Cabe resaltar que la salida es muy accesible desde la A-1 y Rascafría.

Atravesado el Lozoya, se camina rodeado de un bonito entorno natural marcado por las pequeñas vías fluviales locales. Los protagonistas son los pinos junto a sauces y avellanos. No hay demasiado desnivel, por lo que la dificultad a este respecto es fácil. La recompensa final es parte del arroyo que se ha ido remontando: las cascadas del purgatorio. Su propio nombre indica que este salto de agua de 10 metros está atado al folclore local. Así, las leyendas los sitúan como lugar por donde pasean las almas perdidas de los pescadores del lugar.

Cancho de la Cabeza desde Patones de Arriba (12 km)

Patones de Arriba

Patones de Arriba, punto de inicio de la ruta.

Pueblo negro, siempre entre los más bonitos de Madrid, Patones de Arriba es uno de los favoritos de locales y forasteros. Este enclave que destila autenticidad por sus cuatro costados es ademas ideal para el senderismo. Entre las distintas alternativas que hay en el lugar, como ver antiguas ruinas en la dehesa de la Oliva, la más popular consiste subir al llamado Cancho de la Cabeza. Este monte permite contemplar desde lo alto el entrono del pueblo y supone su cota más alta.

Son 12 kilómetros en formato circular que según como se tomen pueden abarcar buena parte del día. Tiene más de 500 metros de desnivel, nada que no se pueda superar con paciencia pero que sí pueden poner en un aprieto a aquellos que no estén acostumbrados a moverse demasiado. La recompensa al coronar, tras un entorno de vegetación baja que destaca sobre todo en el entretiempo, son espléndidas panorámicas de Patones y el embalse del Atazar.

Chorrera de San Mamés (8 km)

Chorrera de San Mamés senderismo en Madrid

Chorrera de San Mamés. | Wikimedia

Si la cascada del purgatorio no fue suficiente, la senda a la Chorrera de San Mamés es otra ruta senderista que corona una caída de agua y un paisaje espectacular. En este caso son unos 30 metros lo que baja el agua. San Mamés es el pueblo del que parte el trayecto. Se llega con facilidad desde Buitrago de Lozoya, hasta donde el camino más fácil en coche es la A-1. Apenas hay cuatro kilómetros hasta el salto, pero al ser el paseo lineal, hay que desandarlo para regresar al punto de partida.

Robles y pistas marcan el inicio de la ruta. La sierra norte y la proximidad con Segovia marcan una zona de marcado carácter montañés y agrario. Antes de alcanzar la chorrera de San Mamés se pasa a un entorno boscoso de pinos, por tanto fruto de repoblación en el siglo XX. Lo corto de esta alternativa hace que sea ideal para realizar con niños y por la mañana. De este modo se puede comer por la zona y continuar la visita al territorio del Lozoya por la tarde.

Las Gariñas en Buitrago de Lozoya (4 km)

Las Gariñas y embalse de Puentes Viejas cerca de Buitrago

Las Gariñas y embalse de Puentes Viejas cerca de Buitrago. | Shutterstock

Buitrago es conocido por su carácter medieval y fortificado. Por ello es un destino conocido, además de estar muy bien conectado por la A-1 y transporte público. Rodeada de vías fluviales, el pinar de las Gariñas es una opción muy polivalente. Se sitúa en la vertiente sur del embalse de Puentes Viejas. Aunque los senderos no están señalizados, las rutas por el lugar son muy fáciles de recorrer. En este caso se describe la de cuatro kilómetros, un paseo apto para cualquiera.

Un área recreativa junto a la senda Manjirón lleva por un bosque de pinos. Si se sigue esta versión corta, al llegar a unos edificios hay que girar hacia el embalse, a la izquierda y una vez se llegue a la vereda de este volver a torcer 90 grados en la misma dirección. Se acabará llegando al punto de inicio. En caso de querer extender más la caminata, se puede seguir adelante en las construcciones mencionadas por el camino de Buitrago a Puentes Viejas. Hay variantes de 12 y hasta 20 kilómetros, que llevarían el día completo. La primavera es la mejor época del año para hacerlo.

El Tolmo de la Pedriza (8 km)

El Tolmo en La Pedriza, ruta senderista por Madrid

El Tolmo en La Pedriza. | Shutterstock

Junto a Manzanares el Real y sobre el embalse de Santillana, La Pedriza es uno de los picos favoritos de los madrileños. Enclavado en el parque de la Cuenca Alta del Manzanares, sus posibilidades son enormes y para todos los gustos. Entre canchos, altos de roca viva o piedras desprendidas de un tamaño enorme, se despliega una de las muestras más claras de lo bruta que puede ser la naturaleza. Se trata de El Tolmo, una barbaridad de piedra que supera las 500 toneladas de peso. Un pedrusco descomunal que se desprendió de la montaña a la que pertenecía.

Para verlo, lo mejor es acudir al Canto Cochino en coche. De esta forma hasta el Tolmo solo habrá algo más de ocho kilómetros. De camino se pasa por pequeños prados y altos, además de refugios. Esta parte de la Pedriza es muy accesible y asequible. Distinto es el caso del Yelmo, un alto con grandes panorámicas de la capital. Para alcanzarlo hay que aumentar el kilometraje y tener piernas suficientes como para soportar sus tramos más rocosos, estos ya solo para quienes estén en buena forma.

Ruta Campiñas de Brea (18 km)

Entorno agreste de Brea de Tajo

Entorno agreste de Brea de Tajo. | Shutterstock

La posición central de Madrid le ha valido durante siglos ser un punto crítico en la red agropecuaria española. Los caminos principales de la Mesta se combinaban con tramos locales y hacían sencillo transitar la región con ganado. Una tradición que se refleja en eventos, como el día de la Trashumancia o en rutas, como esta. Partiendo de Brea de Tajo, en la zona sureste de la Comunidad cercana a Guadalajara, se despliegan 18 kilómetros señalizados. La senda señalizada transita por la Cañada Real Soriana, además de por caminos locales. Olivares y cultivos guardan una belleza alejada de los clásicos de la sierra.

Calzada Borbónica en Cercedilla (6 km)

Calzada Borbónica en Cercedilla

Calzada Borbónica en Cercedilla. | Shutterstock

Cerca de Cercedilla se encuentra lo que se podría considerar el precedente directo de la A-6. La conocida como Calzada Borbónica fue construida por Felipe V para unir su palacio de la Granja y la capital a través de la sierra de Guadarrama. En parte coincidió con una todavía más antigua calzada romana cuya misión era conectar Zaragoza con Mérida. Ello llevó a que hubiera una confusión entre ambas que duró hasta finales del siglo pasado. En todo caso, durante años esta vía real fue un punto de tránsito vital.

Actualmente se ha recuperado parte del trazado, de forma que la Comunidad de Madrid ha dispuesto una ruta corta por este trazado con losas. Desde el aparcamiento de Majavilán hasta el puerto de la Fonfría hay casi tres kilómetros, a los que se debe sumar la vuelta. En el trayecto se puede disfrutar de un sendero histórico y fácil de andar en el valle que da nombre al alto que busca la ruta.

Dehesa boyal de Montejo de la Sierra (5 km)

Dehesa boyal de Montejo de la Sierra

Dehesa boyal de Montejo de la Sierra. | Shutterstock

Extremadura y Huelva son los primeros lugares que aparecen en la mente al pensar en dehesas. Sin embargo, este tipo de terrenos de pasto comunales también existen en otros lugares de España, como Madrid. Montejo cuenta con una curiosa y bella, además de con un camino de cinco kilómetros señalizado para recorrerla. Conocida como dehesa boyal, se trata de una zona repleta de robles, tranquila y que obtiene un cariz especialmente notable en el otoño. Dado que solo tiene cinco kilómetros y es circular con punto de partida en la plaza del ayuntamiento, es ideal para combinarla con la visita al hayedo de Montejo, Patrimonio de la Humanidad.

Laguna del Campillo (7 km)

Abadía del Sacromonte

Laguna del Campillo en Rivas. | Shutterstock

Quizá el menos aislado de los rincones para hacer senderismo presentados en este artículo, la Laguna del Campillo espera a quien quiera conocerla entre Rivas-Vaciamadrid y Arganda. Está perfectamente conectada con el centro a través de la A-3. Combina tranquilidad con la posibilidad de contemplar aves de ir en la época adecuada. Asimismo está bien acondicionada y balizada. En las inmediaciones se han hallado restos prehistóricos que aportan variedad cultural a esta ruta de casi siete kilómetros y prácticamente llana. Es una de las mejores opciones para una mañana de fin de semana con niños.