En España existen miles de paisajes naturales espectaculares, muchos de ellos ubicados en parques naturales. Sin embargo, existen muchos espacios naturales desconocidos por muchos que, aunque reciben gran cantidad de visitas, todavía no se han hecho tan populares. Estos espacios naturales desconocidos sorprenden por su belleza y magnificencia.

Torcal de Antequera, Málaga

torcal de antequera
Torcal de Antequera | Foto: Shutterstock

El paraje natural Torcal de Antequera es un espacio que se caracteriza por las formas que los agentes erosivos han dado a las rocas calizas que aquí se encuentran. Se trata de uno de los paisajes kársticos más llamativos de Europa, ubicado en un paraje natural de más de 1000 hectáreas. Este espacio natural es desconocido por muchos y se halla en las localidades de Villanueva de la Concepción y Antequera, provincia de Málaga.

El complejo está formado por el parque natural Torcal de Antequera, la Peña de los Enamorados y el Conjunto Arqueológico Dólmenes de Antequera. En julio de 2016 el conjunto fue declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco.

torcal de antequera
Tornillo | Foto: Shutterstock

Dentro del paraje natural los visitantes pueden realizar dos rutas gracias a las cuales descubrir esculturas naturales como el Sombrerillo, el Cáliz o el Tornillo, este último declarado Monumento Nacional. Por otro lado, como ocurre en otros macizos calizos, en el Torcal de Antequera convergen gran cantidad de cuevas y simas. Las simas poseen un carácter vertical y cuentan con un máximo de 225 metros de profundidad.

Pozo de los Humos, Salamanca

Pozo de los Humos
Pozo de los Humos | Foto: Facebook Masueco de la Ribera

En la provincia de Salamanca hay muchas maravillas naturales, una de ellas es la cascada del Pozo de los Humos, en el curso del río Uces, pasando por los municipios de Masueco (margen izquierda) y Pereña de la Ribera (margen derecha). Esta cascada tiene una caída libre de 50 metros de altura, por lo que no es de extrañar que sea uno de los enclaves más visitados del parque natural Arribes del Duero. Sin embargo, todavía son muchos los que no han visitado este espacio natural.

Pozo de los Humos
Pozo de los Humos | Foto: ShutterStock

Desde tal altura, el agua cae formando una nube de vapor que asciende por el contorno del parque creando un paisaje inigualable. El escritor español Miguel de Unamuno plasmó por escrito su asombro al ver la cascada desde Masueco. Y esto no es todo, a pocos metros del Pozo de los Humos el torrente se bifurca creando otra cascada denominada el Pozo de las Vacas.

Rambla de Barrachina, Teruel

Rambla de Barrachina
Rambla de Barrachina | Foto: ShutterStock

La Rambla de Barrachina en la provincia de Teruel es conocida como “El Gran Cañón de Teruel”. Como si fuera un escenario de una película del lejano oeste, la Rambla de Barrachina se encuentra cerca de Teruel, en tierras aragonesas. Un paisaje escondido que se puede recorrer a través de caminos facilitados por el recinto. Según las horas del día, el sol incide en las arcillas del barranco y cambian de color, con tonalidades más claras y oscuras.

Los Órganos, La Gomera

Los Órganos de La Gomera
Los Órganos | Foto: ShutterStock

Los Órganos es un espacio protegido natural ubicado en el norte del municipio de Vallehermoso, en La Gomera, una de las ocho Islas Canarias. Esta formación basáltica en pleno acantilado se extiende desde el mar hasta los 700 metros de altitud. Los “tubos” denominados órganos por su parecido a los de las iglesias son magma que, sin llegar a salir a la superficie, se enfrió. La fuerza del mar esculpió la curiosa forma que hoy lucen. La única forma de poder ver este espacio natural es hacerlo desde el mar en alguna de las excursiones marítimas que ofrecen barcos privados.

Cascada de Pedrosa de la Tobalina, Burgos

Cascada de la Tobalina
Cascada de la Tobalina | Foto: Shutterstock

La cascada de Pedrosa de la Tobalina es una de las maravillas naturales que ver en el norte de Burgos. Situada en la comarca de Las Merindades, esta espectacular cascada cuenta con 12 metros de altura y abarca 100 metros de longitud. Sus aguas provienen del río Jerea, un afluente del río Ebro. Así, ubicada entre los municipios de La Orden y Pedroza de Tobalina, visitar la cascada es un excelente plan sobre todo en verano, cuando se puede nadar en sus aguas. Acceder a ella es muy sencillo, pues está muy cerca de la carretera.

Bufones de Pría, Asturias

Bufones de Pría
Bufones de Pría | Foto: Shutterstock

El fenómeno natural de los Bufones de Pría es todo un espectáculo visual. Puede verse en la localidad asturiana de Llames de Pría. La erosión del mar y la lluvia en la roca han provocado que se formen chimeneas y grietas que conectan la tierra con el mar. Normalmente, el golpe del oleaje contra los acantilados causa la expulsión de aire comprimido desde las galerías. No obstante, cuando el oleaje es más fuerte el agua y el aire salen al exterior a través de chorros de agua con gran presión y altura.

Para acceder a los Bufones de Pría hay que aparcar el coche en Llames de Pría y caminar por los acantilados que se encuentran en frente. Cuando la marea es alta el fenómeno natural que allí se contempla es capaz de asombrar hasta al más indiferente.

Nacimiento del río Cuervo, Cuenca

Nacimiento del río Cuervo
Nacimiento del río Cuervo | Foto: Shutterstock

¿Sabías que el nacimiento del río Cuervo está declarado Monumento Natural? Con una superficie de más de 1700 hectáreas, en el nacimiento del río Cuervo, en Cuenca, el agua brota de un singular manantial y cae desde grandes estalactitas de roca revestidas de musgo. Durante el invierno, estas chorreras se congelan y desarrolla una estampa ya consagrada que es fotografiada en miles de ocasiones todos los años. Detrás de las cascadas pueden observarse distintas grutas así como simas en los alrededores.

Nacimiento del río Cuervo
Nacimiento del río Cuervo congelado | Foto: Shutterstock

Ubicado en el parque natural Serranía de Cuenca, se accede al nacimiento del río Cuervo desde la localidad de Tragacete. Una vez en el nacimiento se puede observar la flora única que aquí habita gracias al microclima continental húmedo en el que se ubica. Como ejemplo, las orquídeas que crecen en los alrededores.

Bardenas Reales, Navarra

Parque natural de las Bardenas Reales
Parque natural de las Bardenas Reales | Foto: Shutterstock

El parque natural de las Bardenas Reales es uno de los más singulares que tenemos en España. La belleza salvaje que caracteriza a este parque lo ha llevado a ser declarado Reserva de la Biosfera. No obstante, son muchos los que todavía no conocen los secretos de este paisaje semidesértico ubicado en Navarra, cerca de Tudela. Con más de 42.000 hectáreas, la erosión de sus suelos de yesos, arcillas y areniscas a causa del agua y del viento ha esculpido formas de lo más llamativas. Por ejemplo, mesetas de estructura tabular, barrancos y cabezos, sorprendentes cerros solitarios como es el caso de conocido como Castildetierra.

Parque natural de las Bardenas Reales
Castildetierra | Foto: Shutterstock

Las formas tan sorprendentes que se en este este parque popularmente denominado Bardenas se han esculpido tras millones de años de continua erosión. En la actualidad está dividido en tres zonas: el Plano, una tierra de cultivo con pocas elevaciones; la Bardena Blanca, en la que se hallan las populares formaciones de Pisquerra y Castildetierra; y la Bardena Negra, con la mayor cobertura vegetal de la zona, incluyendo bosques de pino carrasco. Para los amantes del senderismo y del ciclismo, más de 700 km de caminos en su mayoría señalizados.

Meandro del Melero, Salamanca

Meandro del Melero
Meandro del Melero | Foto: Shutterstock

En Castilla y León, concretamente en Salamanca, se encuentra el Meandro del Melero, en el que el río Alagón realiza un giro que provoca una imagen de postal. No obstante, es desde el mirador de La Antigua donde es posible contemplar este increíble paraje natural. Este mirador se encuentra en la localidad de Riomalo de Abajo, en la provincia de Cáceres. Así, el mejor lugar en el que contemplar este paisaje natural salmantino es desde esta localidad cacereña. Un balcón que ofrece al visitante un bonito meandro, con las vistas al fondo del parque natural de Las Batuecas-Sierra de Francia.

Desde esta ubicación es posible visitar tanto la comarca de Las Hurdes en el norte de Cáceres como el sur de Salamanca, ambas orientaciones con muchos paisajes que ofrecen una experiencia inolvidable. Así, en el sur de Salamanca se encuentra La Alberca, uno de los pueblos más bonitos de España. Al norte de Cáceres, el pueblo abandonado de Granadilla, con su magnífica muralla almohade.