Cuando Cibeles estuvo custodiada por un dragón y otras curiosidades

Curiosidades de la Fuente de Cibeles

Cibeles, el dragón y el oso. Se podría decir que se trata de una fábula de Esopo, y lo podría ser, pero no es así. La fuente de Cibeles, madre de los dioses olímpicos y representación de la tierra y la fecundidad de la antigua Grecia, y todo un símbolo para la ciudad de Madrid, esconde más secretos de los que se pueden observar a simple vista. Esta obra maestra del gran Ventura Rodríguez es uno de los monumentos más fotografiados y sin lugar a duda un referente de la capital. Pero ¿qué pasó con el dragón y el oso que la custodiaban?

La llegada de la diosa griega a Madrid

Fuente de La Cibeles
Fuente de Cibeles | Shutterstock

La fuente de Cibeles, situada en la plaza del mismo nombre, fue concebida dentro del plan de remodelación urbana. De claro estilo neoclásico del siglo XVIII, fue impulsada por Carlos III, un rey enamorado de las ideas de la Ilustración. La plaza originalmente fue llamada plaza de Madrid y en el 1900 plaza de Castelar. Como la mayor parte de las plazas, la de Cibeles sirvió en su momento de encrucijada de caminos y las que además albergaban fuentes abastecían de agua a las casas de la zona hasta finales del siglo XIX.

Es por ello por lo que, en el proyecto original de Ventura Rodríguez, se incluía un surtidor con forma de jarra y con un niño sentado encima, desde donde brotaría el agua potable. Este proyecto nunca se llegó a poner en marcha. Sí se realizó, en cambio, la idea de Juan de Villanueva, que dispuso dos surtidores, uno a cada lado de la fuente. Uno con forma de dragón o grifo y el otro con forma de oso, labrados por Alfonso Giraldo Bergaz. En su momento sirvió también de abrevadero de animales, concretamente entre los años 1781 y 1794.

Detalle trasero de la fuente de la Cibeles
Detalle trasero de la fuente de Cibeles | Shutterstock

La fuente representa a la diosa Cibeles sobre un carro tirado por los leones Atalanta e Hipómenes. A partir de 1895 y con el traslado de la fuente al centro de la plaza, se colocó el monumento sobre cuatro peldaños y se rodeó de una verja para evitar su acceso ya que la mayor parte de casas ya disponían de agua corriente. Curiosamente, esta verja desapareció. A finales del siglo XX, la prensa informó de que se hallaba en la entrada al recinto de la sede de la banda de cornetas y tambores de la policía municipal, cerca del Puente de los Franceses.

En la parte trasera se añadieron dos amorcillos, uno vertiendo agua de un ánfora y el otro sosteniendo una cacerola. Para no perder el concepto de fuente, se añadió un caño en la esquina de la plaza, junto al caño de Correos, donde la gente seguía acudiendo para llenar sus envases. Durante la guerra civil española, se cubrió la fuente con una montaña de sacos para preservarla de los bombardeos y disparos. Posteriormente se añadieron surtidores y chorros que formaban cascadas y se agregó la iluminación. Sufrió algunas mutilaciones, ambas en la mano izquierda. En el año 2016 tuvo su primera restauración integral.

El dragón y el oso

Dragón de la fuente de la Cibeles
Dragón de la fuente de Cibeles | Esetena, Wikipedia

El dragón y el oso son los símbolos heráldicos de la ciudad y formaron parte de la fuente hasta 1862. Creados para abastecer de agua a las casas de la zona, se reguló su uso. De manera que el caño del oso se reservaba solo para los 50 aguadores que surtían de agua a las casas.

El dragón, en cambio, permitía un libre abastecimiento para todos los ciudadanos. Tiempo después, en 1862, cuando se prohibió el uso público de la fuente, el dragón fue trasladado a un almacén municipal. Allí permaneció hasta que se ubicó en el patio de la Casa Cisneros de la Plaza de la Villa. El oso se trasladó a la “Casa de Fieras” del Parque del Retiro, compartiendo espacio con los osos del antiguo zoo de la ciudad.

Oso de la fuente de la Cibeles
Oso de la fuente de Cibeles | Esetena, Wikipedia

Finalmente, ambas esculturas se volvieron a reencontrar en el patio renacentista del Museo de los Orígenes. Es justo en ese enclave donde es posible visitarlas, junto a los remates de tritones y nereidas de las cuatro fuentes del Paseo del Prado.

Algunas curiosidades más

Detalle de la Cibeles
Detalle de Cibeles | Shutterstock

El proyecto que realizó la fuente de Cibeles en el siglo XVIII incluyó también una serie de fuentes con motivos mitológicos, como la Fuente de Neptuno y la Fuente de Apolo. También el antiguo Museo de ciencias naturales, hoy en día Museo del Prado, y el Real Jardín Botánico se incluyeron en el plan de remodelación de Carlos III.

Se cuenta que el agua procedía de un viaje de aguas que databa de la Edad Media en el Madrid musulmán y tenía fama de poseer propiedades curativas para cualquier mal. Los edificios que delimitan la plaza, el palacio de Buenavista, el palacio de Linares, el palacio de Comunicaciones y el Banco de España, pertenecen cada uno de ellos a un barrio distinto de Madrid.

Los amantes del futbol ya saben también que la fuente es el lugar emblemático de las celebraciones deportivas de los triunfos del Real Madrid, aunque inicialmente se celebraron allí las victorias del Atlético de Madrid. Se comenta que, en caso de que las alarmas de la Cámara del Oro del Banco de España saltaran, todas las habitaciones de la cámara se inundarían con el agua de Cibeles. Existe una réplica exacta en la Ciudad de México. La comunidad española del país la donó como símbolo de hermanamiento entre las dos ciudades, y también otra en Pekín.