Bienvenidos a los hoteles más emblemáticos de España

Los grandes edificios hoteleros son un sinónimo de lujo. En un tránsito continuo de clientela, habitualmente están entre las construcciones más conocidas de sus ciudades, junto a catedrales, antiguos colegios o antiguas fortalezas. No en vano, la imagen que se lleven sus huéspedes depende en buena medida de su estancia. También son enclaves en donde se celebran grandes fiestas, eventos y festivales. Resistiendo el pasar de las décadas o resurgiendo de sus cenizas, los hoteles más emblemáticos de España siguen atendiendo a quien pueda permitirse pagar una de sus habitaciones.

Hotel Palace en Madrid

El Palace de Madrid, uno de los hoteles más emblemáticos de España

El Palace de Madrid, uno de los hoteles más emblemáticos de España. | Marriot

The Westin Palace fue el mejor hotel de toda España cuando se inauguró el día de la Hispanidad de 1912. En aquella época la mayor competencia venía del Ritz y del desaparecido Hotel París, en la plaza de Sol. Fue proyectado por el magnate de la hostelería belga George Marquet a petición de Alfonso XIII. Desde el principio incluyó baños individuales y servicio interno de teléfono entre sus características iniciales. Dos servicios que hoy se dan por hecho en los que fue pionero. El lugar en donde se construyó fue clave para su éxito inmediato. Junto a la fuente de Neptuno, quedan a tiro de piedra Sol, el Retiro, Gran Vía, Cibeles, el Barrio de las Letras

Restaurante la Rotonda del Palace de Madrid, uno de los hoteles más emblemáticos de España

Restaurante la Rotonda del Palace de Madrid. | Marriot

Otro elemento que lo hizo único fue el material con el que se elevó. El hormigón armado era una alternativa de riesgo por su novedad, pero las obras fueron como la seda y la resistencia del edificio ha quedado más que probada. Asimismo, también desde su apertura sus bajos se definieron como un espacio muy entretenido. La Brasserie fue una taberna que aunó a grandes mentes entre sus cervezas de importación. Con una readaptación continua a través de los tiempos, no ha parado de ser una referencia hotelera y gastronómica de la capital de España.

Marbella Club en Marbella

Exterior del Marbella Club

Exterior del Marbella Club. | El propio hotel

El origen del Marbella Club, en la Costa del Sol, está totalmente asociado a las más altas esferas. El príncipe alemán Alfonso de Hohenlohe-Langenburg decidió en los 50 crear un complejo en el entorno de la residencia privada de su padre, el príncipe Max. Al lugar habían llegado gracias a la recomendación de su familiar, Ricardo Soriano marqués de Ivanroe. Con estos precedentes, el éxito estaba asegurado.

Interior del Marbella Club

Interior del Marbella Club. | El propio hotel

Desde que abriera sus puertas en 1954 fue un centro de referencia para la alta nobleza. Las fiestas se combinaban con actividades como montar en burro o comer tortilla española. Divertimentos que resultaban muy exóticos a la aristocracia y la jet set mundial. Con el tiempo fue ampliando sus 20 habitaciones hasta ser el complejo actual. Cuenta con bares, restaurantes y 55 suites. En plena milla de oro de Marbella, puerto Banús y el centro histórico quedan a tiro de piedra. También están cerca grandes playas como las de Manilva.

Majestic en Barcelona

Hotel Majestic en Barcelona

Hotel Majestic en Barcelona. | El propio hotel

Cualquiera que visite Barcelona unos días tiene que recorrer el Paseo de Gracia, repleto de viviendas modernistas, y cualquier andadura por esta vía debe pararse en el Hotel Majestic. Su edificio luce un estilo neoclásico que bebe del país vecino. El año en que comenzó a servir fue 1918. Ya desde entonces estuvo muy atado al arte y la cultura. Por ejemplo, en el 35 García Lorca residió allí meses de cara al estreno de Doña Rosita la Soltera en la Ciudad Condal. También es conocida su gran pinacoteca y sus exposiciones, que atraen a un gran número de aficionados a la pintura. Miró, Picasso y distintos miembros de la realeza europea también han usado sus habitaciones.

Hotel María Cristina en Donostia

Hotel María Cristina

Hotel María Cristina. | Marriot

En la Bella Easo aguarda otro de los hoteles más emblemáticos de España. Las obras para elevar esta muestra clave de la belle époque donostiarra se extendieron entre 1909 y 1912. Charles Mewès fue el arquitecto encargado de diseñarlo. En paralelo se elevó el teatro Victoria Eugenia, promovido por la misma sociedad que impulsó el María Cristina. Junto al paseo marítimo de la Concha, cerca de la gastronómica parte vieja y el Urumea, conforma el centro neurálgico de Donostia.

Lobby del Hotel María Cristina en Donosti

Lobby del Hotel María Cristina en Donostia. | Marriot

Tanto teatro como hotel han tenido destinos entrelazados. De este modo, a raíz de la creación del Festival de Cine de San Sebastián se sumaron a la clientela del María Cristina estrellas de Hollywood. Pese al cambio de la sede del evento al Kursaal, los principales asistentes a la muestra cinematográfica siguen quedándose en la centenaria construcción donostiarra.

Posada del Peine en Madrid

El local más antiguo de esta lista, con diferencia, es la Posada del Peine. Este hotel madrileño logró sobreponerse a un cierre parcial tras más de tres siglos de existencia. Su historia abarca de 1610 hasta la pasada década de los 60. Aunque logró sobrevivir a la pujanza del Ritz y el Palace, finalmente tuvo que echar el cierre. Este cambio de eje a principios del XX motivó que perdiera su preponderancia. Hasta entonces, era el punto de referencia para cualquiera que visitara la capital.

La Posada de los Peines

La Posada del Peine. | Jose Javier Martin Espartosa (Flickr)

Sin embargo, en 2006 fue rescatado por el grupo Petit Palace. El actual local es el mismo que el que cerrara, con varias plantas fruto de sucesivas reformas y ampliaciones. Sin embargo, el número de habitaciones se ha visto muy reducido para adaptar su espacio al concepto actual de comodidad. Gracias a ello, este céntrico hotel, junto a la espectacular plaza mayor, vuelve a vivir una institución que forma parte del bagaje cultural de Madrid.

Hotel Alfonso XIII en Sevilla

Exterior del hotel Alfonso XIII en Sevilla. | Marriot

La ubicación de este hotel es una de sus grandes bazas. Se encuentra rodeado de la plaza de España con sus fuentes, el parque de María Luisa, la Real Fábrica de Tabacos y los Reales Alcázares. Un entorno ideal, cercano a la catedral, en el que ha prosperado desde que se inaugurara en 1928. Sevilla y Barcelona comparten haber sido sede de grandes muestras internacionales durante el primer tercio del siglo XX. Fruto de ellas su patrimonio arquitectónico aumentó notablemente. Por ejemplo, este histórico edificio se realizó a raíz de la Exposición Iberoamerícana del 29.

Lobby del Hotel Alfonso XIII

Lobby del Hotel Alfonso XIII. | Marriot

El monarca que le da nombre estuvo muy involucrado en la construcción del edificio y asistió a su apertura. Tanto su exterior como los salones interiores mezclan elementos mudéjares y regionales andaluces. Gracias a ello el resultado es un conjunto que posee detalles que recuerdan a grandes monumentos de la comunidad, como por ejemplo la mezquita de Córdoba. Diana de Gales ha sido una de sus huéspedes más famosas.

Gran Hotel La Florida en Barcelona

Exteriores y edificio del Gran Hotel La Florida

Exteriores y edificio del Gran Hotel La Florida. | El propio hotel

Al igual que la Posada de Peine, el Gran Hotel La Florida sabe lo que es haber cerrado. De hecho, su historial es más bien entrecortado. Su sobrio edificio es de mediados de los XX, cuando abrió por vez primera. El promotor del negocio fue Salvador Andreu Grau, farmacéutico y filántropo catalán. Eligió el monte Tibidabo como lugar de construcción, en lo que hoy es el Parque Natural de la sierra de Collserola.

Piscina interior del Gran Hotel La Florida

Piscina interior del Gran Hotel La Florida. | El propio hotel

Por desgracia, la Guerra Civil llevó a que parara su actividad hasta 1950. Entonces vivió su época dorada. Los ricos barceloneses lo tenían como una referencia en cuanto a turismo familiar. La cercanía del famoso parque de atracciones del Tibidabo ayudaba a complementar las estancias en el resort. También lo eligieron estrellas de cine como James Stewart y Rock Hudson. Con todo, volvió a decaer y cerrar en 1979. Su última vida dio comienzo en 2001, con una amplia remodelación que hace que hoy posea incluso un spa.

Hotel Ritz en Madrid

César Ritz fue uno de los hoteleros más famosos de la historia. Él mismo supervisó la construcción del que hoy sigue siendo uno de los hoteles más emblemáticos de España. Como en el caso del María Cristina, George Mewès fue el arquitecto elegido. La gran figura de la apertura, en 1910, fue Alfonso XIII. Como se ha podido ver en casos anteriores, queda claro que el monarca fue el gran impulsor de los grandes hospedajes españoles de principios del XX.

Hotel Ritz en Madrid

Hotel Ritz en Madrid. | El propio hotel

Pese a que existían lugares como el mencionado hotel París o la Posada del Peine, faltaba una opción de máximo lujo en la capital. Por ello se permitió elevar el Ritz de Madrid. No obstante, se encontró con la oposición del consistorio debido a sus dimensiones, que incumplían la normativa municipal.

Hotel Ritz en Madrid

Interior del hotel Ritz en Madrid. | El propio hotel

Poco después de terminarse el Palace, el propietario de este se hizo con el Ritz. Durante décadas quedarían en las mismas manos. Su fama se basaba en su estricta etiqueta y un concepto clásico del lujo. Asimismo, fue un lugar de residencia prioritario para mandatarios y figuras internacionales que visitaban Madrid. Mata Hari, Himmler, Fleming o Ava Gardner son solo una muestra de su exclusiva clientela a lo largo de los años. Su última gran reforma data de 2018/2020.

Hotel Real en Santander

Hotel Real en Santander

La Dama Blanca. | Eurostars Hotels

Toca volver al norte para continuar el repaso a los hoteles más emblemáticos de España. El hotel Real de Santander tiene el honor de ser centenario. En 1917 comenzó una andadura exitosa en la que se ha conformado como la gran referencia santanderina en el sector hotelero. Ubicado en alto, bien conectado por la A-8, domina la bahía en un punto medio entre el palacio de la Magdalena y el centro histórico. Posee un preciosos jardín donde predominan las rosas. Además, la protegida playa de los peligros aguarda a sus pies.

Exteriores del Hotel Real de Santander

Exteriores del Hotel Real de Santander. | Eurostars Hotels

Como no podía ser de otra forma, el rey que da su apelativo al hotel fue Alfonso XIII. Junto a su esposa Victoria Eugenia acudía cada verano a la ciudad del cantábrico de 1913 a 1939. Una vez elevada la Dama Blanca, sobrenombre del edificio, fue su lugar predilecto. Esto fue suficiente para atraer a la alta sociedad. El efecto no se perdió con los años, siendo los Botín uno de los últimos mecenas en su culminado proceso de restauración.

Hostal de La Gavina en Girona

Exteriores del hostal La Gavina

Exteriores del hostal de La Gavina. | El propio hotel

En plena costa Brava, cerca de Sant Feliu de Guíxols, se encuentra un núcleo muy lujoso: S’Agaró. Rafael Masó, arquitecto, fue el principal diseñador de la urbanización de lujo. El estilo elegido fue el conocido como novecentismo, asociado a las vanguardias. Mientras tanto, el dinero lo puso la familia Ensesa. Durante la década de los 20 se fue dando forma al proyecto.

Hall del hostal La Gavina

Hall del hostal de La Gavina. | El propio hotel

Lo que eran dos chalets independientes se transformaron en el hostal de La Gavina. Aunque la inauguración se dio en 1932, ya llevaba en uso tres años como hospedaje de lujo. Tres reformas sucesivas permitieron pasar de dos estructuras separadas al gran hotel que ha sobrevivido hasta la actualidad. Gracias al peculiar resultado y el art decó de los interiores logró diferenciarse y triunfar entre la alta burguesía catalana. Posteriormente las celebridades también cayeron ante los encantos de este hotel de la provincia de Girona, con nombres de un relumbrón tan alto como Robert de Niro y Elizabet Taylor.

Hostal de La Gavina antiguamente

Hostal de La Gavina antiguamente. | El propio hotel

Hotel Palace en Barcelona

El Palace de Barcelona

El Palace de Barcelona. | El propio hotel

De vuelta a la Ciudad Condal, El Palace fue uno de los primeros grandes hoteles en proyectarse en la urbe. César Ritz fue quien recibió el encargo, que vino de una sociedad de inversores de Barcelona entre los que se encontraba Eusebio Güell. En la mente de este grupo, liderado por Francesc Cambó, estaba la Exposición Universal de 1929. Con todo, las obras se extendieron varios años debido al complicado ambiente social que reinaba. La inspiración directa para este edificio fueron el Palace y Ritz madrileños. Su ubicación fue la Gran Vía de Les Corts Catalanes, en el Eixample.

Lobby de El Palace de Barcelona

Lobby de El Palace de Barcelona. | El propio hotel

Durante la dictadura de Primo de Rivera vivió grandes años, gracias a la habitual presencia de Alfonso XIII. Peor le fue durante la Guerra Civil, cuando fue tomado por sindicatos y colectivizado. Estuvo a punto de convertirse en sede administrativa, pero logró aguantar. Una vez superado el conflicto, levantó el vuelo poco a poco hasta consolidarse como una referencia. Su última gran reforma es de 2017, cuando incluyó un bonito jardín. Como curiosidad, hasta 2005 su nombre era el de hotel Ritz, pero por motivos de derechos tuvo que pasar a ser el Palace.

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