La costa lucense es uno de los destinos turísticos más visitados de Galicia y la gran joya de la provincia de Lugo. Playas paradisíacas, lugares llenos de historia, paisajes increíbles y una gastronomía deliciosa son algunos de sus atractivos  más destacados. Así, una visita a La Mariña tiene todas las papeletas para ser una experiencia inolvidable.

Primer día: O Vicedo, Isla de Coelleira, O Viveiro y Punta Roncadoira

O Vicedo

Playa en la costa lucense Xilloi

Playa Xilloi. | Shutterstock

Empecemos por O Vicedo, un municipio de la costa de Lugo que destaca por la gran cantidad de paisajes increíbles que se pueden encontrar en él. Sus playas, entre las que se encuentran Xilloi, O Caolín o Abrela, tienen un aspecto paradisíaco casi inigualable.

Y, aunque ya están ya en la provincia de La Coruña, por su proximidad a este municipio merecen mucho una visita el Cabo de Estaca de Bares, que es el punto más septentrional del continente europeo donde se separa el Mar Cantábrico y el Océano Atlántico, y los acantilados de Loiba, donde se dice que está el banco con las mejores vistas del mundo.

Isla de Coelleira

Isla de Coelleira

Isla de Coelleira. | Shutterstock

Se ubica junto a la desembocadura de la ría O Barqueiro y es la isla cantábrica más grande de Galicia. Cabe reseñar que en el siglo IX había un monasterio de monjes benedictinos. En la actualidad sus únicos habitantes son las aves migratorias que descansan allí en su viaje de África al norte de Europa.

O Viveiro

Otro de los grandes destinos turísticos de la costa lucense es O Viveiro, una de esas localidades en las que parece que el tiempo avanza más despacio. A lo largo de sus 900 años de historia, quienes vivieron allí dejaron un buen legado en forma de monumentos que hoy se pueden visitar. Algunos de ellos son la Puerta de Carlos V, la Puerta da Vila, la Puerta do Valado o las iglesias de Santa María y Santiago-San Francisco, así como la estatua del poeta gallego Nicomedes Pastor Díez.

Viveiro en la costa lucense

Plaza Mayor de Viveiro. | Shutterstock

También destaca su particular arquitectura, pues las casas se caracterizan por tener corredores, balconadas y galerías acristaladas. Asimismo, el turismo de ocio que se puede realizar es muy completo, ya que las fiestas y tradiciones del pueblo no son pocas. Sobresalen la Semana Santa de Interés Turístico Internacional, el festival de música Resurrection Fest, la Romería del Naseiro o la Mostra Folklórica Internacional. Todo ello lo convierte en uno de los pueblos más fascinantes de Galicia.

Punta Roncadoira

Faro de Punta Rocandoira

Punta Roncadoira. | Shutterstock

Para terminar el primer día en la costa lucense, Punta Roncadoira se encuentra en el municipio de Xove, a apenas 10 kilómetros de Viveiro. Es un acantilado desde donde hay una panorámica muy completa, ya que a un lado se ve la Isla de Coelleira y el cabo de Estaca de Bares. Al otro lado quedan los desniveles de Punta Mansa y Punta de Morás. Además, en lo más alto hay un faro que vigila el mar.

Segundo día: San Cibrao y Foz

San Cibrao

En cuanto a tradiciones de la costa lucense, hay una que destaca especialmente por encima del resto: A Maruxaina. Se trata de una fiesta en la que se recrea el juicio entre los vecinos del pueblo y la Maruxaina. Según cuenta la leyenda, era una sirena a la que se le acusa de todos los males que han sucedido en el mar de la costa de Lugo. Aunque también hay quien cree que es inocente. Esta tradición tiene lugar en la localidad de San Cibrao o San Ciprián cada año, con un juicio distinto.

Asimismo, en el caso de que se tenga tiempo, en San Cibrao también se puede hacer turismo cultural. A que se puede visitar el Museo Provincial do Mar, su puerto y su barrio pesquero y la Capilla de San Ciprián.

Foz

Foz es un municipio lucense que se ubica en la comarca de La Mariña Central, junto a la desembocadura del río Masma, donde se forma la ría de Foz. Uno de sus grandes atractivos es una de las joyas desconocidas de Galicia. Se trata de la Basílica de San Martiño de Mondoñedo, la considerada catedral más antigua de España, que fue construida en los siglos XI y XII sobre un antiguo templo prerrománico. En su interior se pueden ver murales y retablos tanto románicos como góticos. Dada su importancia, esta basílica ostenta los títulos de Monumento Nacional y de Bien de Interés Cultural.

Basílica de San Martiño de Mondoñedo

Basílica de San Martiño. | Shutterstock

Otro de los lugares más destacables de Foz es el Castro de Fazouro, al este de la playa de Arealonga. Se trata de un antiguo poblado fortificado datado entre los siglos I y III d.C. y que en la actualidad se puede visitar como museo. Su superficie total es de unos 700 metros cuadrados y sus edificaciones son viviendas de planta cuadrada.

Castro de Fazouro en la costa de Lugo

Castro de Fazouro. |  Shutterstock

Por último, los amantes del turismo de playa tienen mucho entre lo que elegir en el municipio de Foz, ya que hay hasta nueve playas. Todas ellas con la distinción de Bandera Azul por la calidad que ofrecen a los bañistas. Son A Rapadoira, Llas, Peizás, Pampillosa, Arealonga, As Pólas, Os Xuncos, Areoura y Fondás, donde se puede tomar el sol, darse un chapuzón o hacer surf.

Tercer día: Playa de las Catedrales y Ribadeo

Playa de las Catedrales

Playa de las Catedrales

Playa de las Catedrales. | Shutterstock

Para terminar la escapada por todo lo alto, la Playa de las Catedrales es una parada imprescindible. Se ubica muy cerca de la localidad de Ribadeo y es una de las playas más conocidas de Galicia. La Playa de As Catedrais recibe este nombre por sus arbotantes de roca de 30 metros de altura y con forma de arco. Recuerdan a ciertas construcciones de los templos cristianos. Sin duda, este es un lugar para pasear por la arena entre las rocas erosionadas caprichosamente por el mar.

Ribadeo

Además de la famosa Playa de las Catedrales, Ribadeo es una localidad con personalidad marinera donde hay mucho que ver. Lo más característico de este pueblo es su ría, que además hace de frontera natural entre Galicia y Asturias. Asimismo, gracias a sus aguas tanto saladas como dulces es un lugar idóneo para la práctica de deportes náuticos y para la observación de aves acuáticas.

Ribadeo en la costa de Lugo

Ribadeo. | Shutterstock

Destacan también los comercios tradicionales de la Plaza de Abastos y el mercado semanal. Tal evento se celebra cada miércoles con productos de primera calidad. En cuanto a su gastronomía, no se puede visitar Ribadeo sin probar el pulpo, las navajas, el mero o la lubina, además de algún vino gallego.