Acantilados y arcos espectaculares de 30 metros de altura: la insólita playa gallega declarada Monumento Natural
El Monumento Natural de la Playa de las Catedrales se ha convertido, merecidamente, en uno de los paisajes más visitados de España. La Playa de las Catedrales está situada al norte de la provincia de Lugo, muy cerca del río Eo, el cual separa Galicia de Asturias.
Aunque el verdadero nombre de este espacio sea el de Playa de Aguas Santas, el publicitado 'Playa de las Catedrales' ha terminado por imponerse definitivamente.
El misterioso encanto de la Playa de las Catedrales
La Playa de las Catedrales comprende un tramo costero a medio camino entre las rías de Ribadeo y Foz formado por acantilados pertenecientes a la rasa cantábrica. La acción del agua, el viento y el tiempo han modelado una impresionante sucesión de cuevas y arcos de roca de hasta 30 metros de altura; a estos hay que sumar formaciones geológicas que, en conjunto, recuerdan a elementos arquitectónicos propios de una catedral.
Durante la marea alta el agua penetra en las grietas y cuevas de la Playa de las Catedrales, emitiendo murmullos y silbidos que acrecientan todavía más la magia del lugar. En los días de galerna y fuertes vientos, estos sonidos naturales representan una cierta compensación para el visitante, pues la playa solo es visitable durante la marea baja.
El entorno de la Playa de las Catedrales presenta una vegetación propia de acantilados en la que destacan especies de matorral, plantas adaptadas a la salinidad de los suelos y extensiones de prados en la parte superior de los acantilados.
La proximidad a varias zonas húmedas de importancia como las rías de Foz o Ribadeo hace posible la presencia de comunidades de aves fijas y estacionales entre las que se encuentran gaviotas, zarapitos, garzas, garcetas, chorlitejos o cormoranes.
Los acantilados de la Playa de las Catedrales cuentan con varios senderos interpretativos señalizados que permiten recorrer su terreno desde la parte alta de la rasa. A través de una escalinata, se puede descender hasta el nivel del mar y pasear entre los imponentes bloques de piedra de la Playa de las Catedrales.
Esto solamente es posible durante la marea baja, cuando el mar se retira y deja al descubierto la extensión arenosa. Conviene consultar con anterioridad los ciclos de las mareas porque solo se puede visitar en las horas de marea baja.
Se puede acceder por la carretera N-634, entre A Coruña y Santander. Recorre la Playa de las Catedrales por su extremo meridional en las proximidades de Ribadeo, con varias salidas que conducen hacia las zonas de aparcamiento, miradores y acceso al terreno protegido. Dada la gran afluencia de público en los festivos y periodos vacacionales, resulta imprescindible reservar y pagar la entrada anticipadamente en la web de la Xunta.
