Al igual que en Andalucía existen los Pueblos Blancos, en la Sierra de Ayllón se encuentran los Pueblos Negros, entre los que destaca Valverde de los Arroyos. Esta es una pequeña y pintoresca localidad en la provincia de Guadalajara, Castilla La Mancha, característica por sus casas de pizarra. Cuenta la leyenda que fue uno de los últimos pueblos que Dios creó, ya que lo hizo cuando la oscuridad de la noche llegaba. Por ese motivo, este municipio tiene el color negro como vestido. Asimismo, se encuentra muy próxima a la espectacular Cascada de Despeñalagua.

Iglesia de San Idelfonso

El templo es uno de los mayores atractivos arquitectónicos de Valverde de los Arroyos. Además de ser el mayor exponente en los Pueblos Negros de Guadalajara. La pizarra, el barro y la madera fueron los únicos materiales disponibles en el pasado para su construcción, por lo que en la actualidad son los protagonistas en las fachadas de la localidad.

Iglesia de San Idelfonso

Iglesia de San Idelfonso. | Shutterstock

La historia de esta iglesia tiene su punto de partida en dos frailes de Valverde de los Arroyos, los hermano Pedro y Manuel Monasterio Mata, quienes fueron de misiones a Filipinas. Desde allí, encargaron la construcción del templo y enviaron 46.000 reales para que sus obras se llevaran a cabo. Como curiosidad, fue levantada por un grupo de gallegos junto con la ayuda de algunos valverdeños. La construcción se concluyó en 1954.  

La iglesia contiene algunos objetos de interés, como la cruz Procesional del siglo XVI, el tríptico del Descendimiento, la pila bautismal, el pendón o el armonio. Asimismo, esta es una de las construcciones por las que Valverde de los Arroyos forma parte de la red de los Pueblos Más Bonitos de España. Un club al que también pertenecen Guadalupe, Grazalema, Puebla de Sanabria, Betancuria o San Martín de Trevejo

Plaza mayor de Valverde de los Arroyos

En este espacio es donde se encuentra la iglesia de San Ildefonso. El lugar es famoso por practicarse allí algunas de las  tradiciones del pueblo, como el juego de bolos. Se trata de una competición típica de Guadalajara. En el caso de Valverde de los Arroyos, reúne a jugadores y espectadores en la plaza mayor. Dos equipos juegan con una bola fabricada en madera y los perdedores suelen invitar a una ronda al equipo ganador. 

Plaza Mayor Valverde de los Arroyos

Plaza Mayor de Valverde de los Arroyos. | Shutterstock

La plaza mayor también es un buen lugar para observar su característica arquitectura negra. Además de los materiales empleados, estas casas suelen tener en común la vegetación que cubre las fachadas, decoradas con rosales, parras y yedras. También coinciden en la estructura de las edificaciones, pues todas tienen dos plantas, más la cámara y el desván. En cuanto a su interior, la mayoría tienen establo, cuarto de herramientas, cocina, patio, salón, comedor y los dormitorios. 

Hay que subrayar que la arquitectura de Valverde de los Arroyos es ligeramente diferente a la de otros Pueblos Negros. En su caso se utiliza la piedra gneis. Se trata de una cuarcita muy interesante, ya que cuando el sol se refleja en ella desprende una luminosidad que combina muy bien con los colores oscuros de la pizarra.

Museo etnográfico de Valverde de los Arroyos

El Museo Etnográfico se ubica en lo que antiguamente era la escuela y la casa del maestro. En él se puede conocer la actividad textil de la zona, que fue de gran importancia para los valverdeños durante muchos años. Con el telar del museo se han elaborado mantas y prendas de ropa que hay en todas las casas del pueblo.

Vistas de la Sierra de Ayllón

Vistas de la Sierra de Ayllón. | Shutterstock

También se puede ver cómo era la cocina típica de las casas, donde la comida, el calor y la conversación se alzaban como humildes protagonistas. El museo también alberga herramientas que se utilizaban para las tareas del campo y la matanza. Para completar la visita, suele haber exposiciones temporales de diferentes temáticas como pintura, trapos y trajes o candiles y faroles. 

Ermita de la Virgen de Gracia

Casa típica de Valverde de los Arroyos

Casa típica de Valverde de los Arroyos. | Shutterstock

La ermita es una construcción del siglo XIX hecha, por supuesto, con la misma pizarra que el resto de las edificaciones de la localidad. Ubicada en la entrada del pueblo, está dedicada a la virgen que le da nombre y conserva los restos de un pequeño retablo que fue destruido durante la Guerra Civil. Cabe destacar que hasta los años 90, este era el lugar de enterramiento de los valverdeños, que actualmente ya cuentan con un cementerio municipal. Además, en la ermita se encuentra una de las curiosidades del pueblo, pues en su suelo se aprecian las inscripciones del espacio que ocupaba cada vecino antiguamente

Cascada de Despeñalagua

Chorreras de Despeñalagua

Chorreras de Despeñalagua. | Shutterstock

A tan solo 15 minutos en coche desde Valverde de los Arroyos se encuentra la increíble cascada de Despeñalagua, también conocida como Chorreras de Despeñalagua. Igualmente, se puede ir caminando por senderos de baja dificultad durante 60-90 minutos. Se trata en realidad de varias caídas de agua que discurren a lo largo de 70 metros en la falda norte del Pico Ocejón. En invierno es frecuente encontrarlas totalmente heladas, lo que las convierte en más espectaculares aún. Además, hay caminos que permiten verlas tanto desde abajo como desde arriba. Debajo de la principal se forman otras cascadas más pequeñas. 

El entorno de esta localidad es tan espectacular que hay varias excursiones más que merecen la pena. Las más conocidas son la Ruta de la Miel, que pasa por el pasaje natural El “Gollindo”, y la subida al Pico Ocejón, perfecta para iniciarse en el senderismo de montaña por su dificultad baja