El Mediterráneo está salpicado de miradores recónditos, vertiginosos acantilados, playas encantadoras y pueblos preciosos desde los que se puede asistir a uno de los espectáculos más inspiradores de la naturaleza: el atardecer.

Este juego de colores sobre el mar parece aún más especial cuando se está de viaje y, afortunadamente, no hay que ir muy lejos para poder contemplar los más bonitos. Es posible trazar una ruta por los mejores sitios de España para disfrutar de unos impresionantes atardeceres sobre el Mediterráneo. Y es que el cielo sobre este mar siempre ha tenido una luz especial.

Cabo de Creus, el punto más oriental de la Península Ibérica

Faro Cap de Creus

Faro Cap de Creus | Shutterstock

El Cabo de Creus está en el extremo más oriental de la península. Es el lugar dónde los Pirineos acaban rindiéndose al mar. Pertenece al Parque Natural con este mismo nombre, el único en España que tiene una zona terrestre y otra marítima.

Desde el faro de Cap de Creus, en funcionamiento desde 1853, se pueden contemplar las mejores vistas de esta joya geológica. Junto a él, un inglés se enamoró del lugar y compró la antigua casa de carabineros. Hoy en día es un restaurante de lo más bohemio, incluso alquila habitaciones. ¿Quién no quiere dormir con unas vistas así? Es un entorno mágico para disfrutar de un atardecer allí donde confluyen los Pirineos y el Mediterráneo. El contraste del mar con sus negras rocas y las tonalidades del cielo al ocaso lo convierten en uno de los puntos más especiales para disfrutar de este espectáculo natural.

A 15 minutos en coche del faro del Cap de Creus se encuentra Cadaqués, considerado uno de los pueblos más bonitos de España. Todo aquello que se puede imaginar de una villa mediterránea: pueblo de marineros, casitas blancas y un ambiente tradicional. Perfecto para pernoctar tras disfrutar del atardecer y recorrer sus callejuelas al día siguiente.

Castillo de Gibralfaro, Málaga

Castillo de Gibralfaro, Málaga

Castillo de Gibralfaro, Málaga | Shutterstock

El Castillo de Gibralfaro es una de las principales atracciones turísticas de Málaga, construido en el siglo XIV para proteger la Alcazaba. El sitio en sí está cargado de historia, tiene una gran riqueza patrimonial y arquitectónica. Además, ofrece unas espectaculares vistas de la ciudad con el mar Mediterráneo de fondo. Merece la pena visitarlo, recorrer sus murallas y hacer una ruta por el Centro de Interpretación para conocer su historia. Tiene una gran belleza a cualquier hora, pero al atardecer adquiere un ambiente romántico y especial. Ideal para ver los últimos rayos del sol sobre el Puerto de Málaga.

Isla de las Palomas en Tarifa

Isla de las Palomas

Isla de las Palomas | Shutterstock

Ubicada en el punto más meridional de la península, la Isla de las Palomas en Tarifa es uno de los lugares más curiosos para contemplar el atardecer. Es el punto donde se separa el mar Mediterráneo del océano Atlántico a través de un camino artificial. Al mirar hacia un lado, las vistas del mar y al contemplar el contrario las panorámicas del océano, incluso de frente es posible contemplar la silueta de África. El lugar tiene una gran importancia patrimonial pues fue un punto defensivo y comercial utilizado desde la época de los fenicios.

Arrecife de las Sirenas, Cabo de Gata

Arrecife de las Sirenas, Cabo de Gata

Arrecife de las Sirenas, Cabo de Gata | Shutterstock

En pleno Parque Natural del Cabo de Gata- Níjar se encuentra el mirador del Arrecife de las Sirenas, junto a su faro. Es la vista más popular y fotografiada del parque. Un mirador con unas mágicas panorámicas sobre el mar Mediterráneo y las curiosas formaciones geológicas de origen volcánico que sobresalen de él. Un paisaje salvaje y virgen gracias a ser un entorno protegido. Los tonos turquesas de sus aguas, casi transparentes, permiten contemplar una planta llamada posidonia que habita en la zona. Esto sumado al negro de sus rocas, sus formas caprichosas y las tonalidades del atardecer permiten sentir la inmensidad del lugar.

Además, bajo el mirador se encuentra el antiguo embarcadero del arrecife, incluso existe un sendero desde el lugar hasta la Cala- Rajá que permite disfrutar del entorno natural y de sus calas más secretas solo accesibles a pie.

Búnkers del Carmel, en Barcelona

Vista de Barcelona

Vista de Barcelona | Shutterstock

En la colina Turó de la Rovira, a 250 metros de altura, se encuentra uno de los miradores más desconocidos y espectaculares de Barcelona. Cuenta con preciosas vistas con un encanto especial que dibuja una perfecta postal de la ciudad. Los tonos rojizos y azules inundan el ambiente. Es posible contemplar todo el centro histórico con sus famosos monumentos, como la Sagrada Familia, las rectas calles de la ciudad y sus altos edificios con el mar Mediterráneo de fondo. Además, es posible visitar los antiguos búnkers de la zona, utilizados durante la Guerra Civil para protegerse de los bombardeos. No solo enamora la puesta de sol, sino el ver cómo las luces de Barcelona comienzan a encenderse para recibir a la noche.

Playa La Rijana, Granada

Playa La Rijana, Granada

Playa La Rijana, Granada | Shutterstock

El litoral granadino tiene una gran variedad de playas turísticas, pero la desconocida Cala La Rijana es una joya natural oculta para muchos turistas de la zona. Ubicada en el municipio de Gualchos – Castell de Ferro, tiene un acceso a pie puesto que es un entorno salvaje y virgen.

En ella solo hay un pequeño chiringuito y una empresa de alquiler para hacer turismo activo en Granada, como paddle surf o equipos de snorkel. Tiene una gran biodiversidad y un abundante fondo marino con peces típicos del litoral mediterráneo. Durante el día es habitual encontrar algunos granadinos, pero al atardecer la playa se queda sola casi en su totalidad. Es perfecta para disfrutar de la naturaleza en estado puro, bañada por los tonos anaranjados típicos de esta hora del día. Además, crea un juego de sombras preciosas debido a las formaciones rocosas que rodean la cala.

Cabo de Palos, Murcia

Cabo de Palos, Murcia

Cabo de Palos, Murcia | Shutterstock

Ubicado en Murcia, el Cabo de Palos es uno de los pueblos marineros más bonitos de la zona. En especial, destaca porque su fondo marino está considerado una de las reservas más importantes del mar Mediterráneo. Desde su faro se puede disfrutar de los tonos naranjas que inundan el ambiente al atardecer, sus casitas blancas en la costa y las calas tranquilas de sus alrededores invitan a desconectar.

Cueva d’en Xoroi, Menorca

Cueva d'en Xoroi, el lugar de moda de Menorca

Cueva d’en Xoroi, el lugar de moda de Menorca | Shutterstock

En Menorca se encuentra la Cueva d’en Xoroi, ubicada en un acantilado sobre el mar de la costa sur de la isla. Es considerado el mejor atardecer de las islas, e incluso es la discoteca de moda de la zona. Es uno de los lugares más turísticos de la zona, y no es de extrañar, pues cuenta además con una leyenda.

Esta leyenda narra la historia de un hombre llamado Xoroi y un extraño misterio, de ahí el nombre de la cueva. El lugar tiene varias terrazas y miradores a distintas alturas. Acceder a ella tiene un coste que varía según la temporada pues en la actualidad es un bar-discoteca. Disfrutar aquí del atardecer es toda una experiencia sensorial gracias a los tonos sobre el mar, la música chill y el ambiente animado. Los jueves organiza una de las fiestas de la espuma más famosas de Menorca, y cada noche cuenta con artistas internacionales.

La mejor forma de despedirse de un día por la isla: fiesta y las vistas del Mediterráneo durante el ocaso. Además, está cerca de la famosa Cala de Porter, la Torre d’en Galmés y muchas otras calas vírgenes de la zona.

Jávea, Valencia

Postal de ensueño en Jávea

Postal de ensueño en Jávea | Shutterstock

Jávea es uno de los lugares más bonitos y turísticos de la Costa Blanca, repleto de calas y playas vírgenes rodeadas de vertiginosos acantilados. Además, tiene una gran importancia paisajística e histórica. Está dividido en tres zonas bien diferenciadas: el puerto, el Arenal con preciosas playas y el casco antiguo.

Tal es su belleza paisajística que existe la Ruta de los Miradores de Jávea, diseñada por el Ayuntamiento, que recorre la costa de Norte a Sur. Comienza en el Mirador de Els Molins y termina en el Mirador de La Granadella. Gran parte de la ruta es posible realizarla a pie y algunos tramos en coche, pero está muy bien señalizada. Disfrutar de la puesta del sol en cualquiera de estos balcones naturales es un placer visual. Esto es gracias a sus grandes acantilados y la inmensidad del litoral mediterráneo bañado por los tonos rojizos del atardecer.