Buscar rincones secretos de Andalucía puede transformar viajar al sur de España en una adicción de la que es muy difícil desprenderse. Descubrir, asombrarse y disfrutar de lugares especiales es posible recorriendo esta comunidad repleta de colores y aromas únicos. Sus ocho provincias significan ocho paradas imprescindibles.  La región es un cóctel de culturas asentado sobre una geografía impresionante. Cada paso conforma un hito en una línea del tiempo asentada en un pasado muy lejano, que transita por distintas épocas, poblaciones y paisajes. Un viaje por estos rincones aún desconocidos para muchos, no va a dejar a nadie indiferente.

Castillo de La Iruela

En el Alto Guadalquivir, Jaén, se alza esta fortaleza sobre un alto promontorio, observando como un vigía terrenos habitados ya en la Edad de Bronce. En sus muros se adivinan huellas mozárabes, templarias, y de nobles y castellanos. Fue considerado aldea anexa a Cazorla, hasta que en siglo XIV el arzobispo de Toledo, Pedro Tenorio, le concedió el privilegio de Villazgo.

 

Vista del Castillo de La Iruela con las montañas de fondo

Vista del Castillo de La Iruela con las montañas de fondo. | Shutterstock

 del Homenaje, algunos muros y restos de diversas torres apoyadas sobre los perfiles rocosos. La visita al Castillo de La Iruela puede realizarse cualquier día de la semana. Merece la pena aprovecharla para conocer el entorno natural, así como las ruinas de la Iglesia de Santo Domingo de Silos, cuyos cimientos se fechan en el siglo XIII.

Setenil de las Bodegas

Enmarcado en la Ruta de los Pueblos Blancos de Cádiz, es un lugar muy especial. Su entorno urbano, integrado en las formaciones geológicas que lo rodean, está declarado conjunto histórico artístico. El trazado, con sus casas introducidas entre rocas y cuevas, es un monumento en sí mismo. Así lo atestiguan las calles Cuevas del Sol y Cuevas de la Sombra o Las Herrerías.

Casas de Setenil de las Bodegas, edificadas en simbiosis con la geología de la zona

Casas de Setenil de las Bodegas, edificadas en simbiosis con la geología de la zona. | Shutterstock

Un paseo por el pueblo descubre al visitante una gran riqueza patrimonial. La Ermita de Nuestra Señora del Carmen, del siglo XVIII, la Iglesia de la Encarnación o la Torre del Homenaje, previa al reinado de los Reyes Católicos. La Casa de la Damita de Setenil merece destacarse, pues alberga una figura paleolítica antropomorfa. Una especie de antigua Venus, ahora emblema de Setenil.

Pueblo minero de Rodalquilar

En Níjar, en terrenos del Parque Natural Cabo de Gata, se halla este antiguo pueblo levantado alrededor de la industria minera. Es uno de los rincones secretos de Andalucía que merecen conocerse. Resulta increíble encontrar un enclave tan pintoresco a menos de 50 km de Almería. Como si de una película se tratase, Rodalquilar protagonizó su particular fiebre del oro, entre los siglos XIX y XX, al poseer los únicos yacimientos de ese metal de España.

Vista de una mina de oro abandonada desde hace años en Rodalquilar

Vista de una mina de oro abandonada desde hace años en Rodalquilar. | Shutterstock

Fue una época de gran esplendor de la que quedan como únicos testigos algunas mansiones señoriales, cerradas y abandonadas. Conviven en este enclave fantasma, con pequeñas casas mineras. Tras la visita se puede descansar en una hermosa playa, oasis en medio del desierto almeriense, El Playazo de Rodalquiar.

Barrio de Santa Marina

En la zona norte del distrito centro de Córdoba se encuentra este barrio que es pura historia. El nombre proviene de la Iglesia de Santa Marina de Aguas Santas, del siglo XIII, inicialmente visigoda y reconstruida según la estética fernandina. La fama se la ha otorgado su condición de cuna del toreo, representada en la escultura de Manolete que se levanta en la Plaza de los Condes del Priego. En ella también se encuentra el Convento de Santa María de los Angeles, que atesora la imagen de San Pancracio.

Detalle de icono de San Pancracio, en azulejos, en el Convento de Santa María de los Angeles

Detalle de icono de San Pancracio, en azulejos, en el Convento de Santa María de los Angeles. | Shutterstock

Los pasos por su adoquinado descubren tesoros y leyendas. Una de ellas habla de la muerte de una dama cordobesa a manos de su celoso marido, en la Torre de la Malmuerta. Pero hay mucho más por descubrir.

Cámara Sepulcral de la Toya

A pocos kilómetros de Peal del Becerro, en la Sierra de Cazorla, se encuentra esta cámara funeraria subterránea. Su situación, en el Cerro e la Horca, y su construcción, conforman un lugar destinado al descanso eterno.

Réplica del interior de una estancia en la Cámara Sepulcral de la Toya

Réplica del interior de una estancia en la Cámara Sepulcral de la Toya (Museo de Jaén). | Shutterstock

Se trata de una necrópolis subterránea formada por tres naves, que datan del siglo IV a. C. Las piedras se labraron en el mismo lugar en el que reposan. En el interior se aprecian sillares, bancos y una mesa corrida. Fue descubierta a principios del siglo XX y muchos expertos la consideran el ejemplo más importante de arquitectura ibérica en la península.

Ciudad romana de Turóbriga

En Aroche (Huelva) se encuentran los restos de dos centros de población romanos, Turóbriga y Arucci, hoy en día integrados el Enclave Arqueológico de Turóbriga y Monumental de San Mamés. Es el único yacimiento visitable de la provincia y en el se encuentran abundantes restos y huellas de sus antiguos moradores. Vivieron su época de esplendor durante el reinado de Adriano, en el siglo II d. C. Y de esos momentos gloriosos quedan atisbos en su Foro, Termas, Mercado o en el Campo de Marte.

Vista, captada desde dron, de la ciudad romana de Turóbriga

Vista, captada desde dron, de la ciudad romana de Turóbriga en Aroche (Huelva). | Shutterstock

Sobre su antigua basílica (siglo I d. C) se alza la Ermita de San Mamés, de estilo mudéjar. En el Museo Arqueológico de la Cilla pueden contemplarse variadas piezas. Pero recorrer a pie la zona disfrutando del paisaje, Llanos de la Belleza, no tiene precio.

Ermita de la Vía Sacra

La Ermita de la Vía Sacra se encuentra en el municipio de Osuna, a unos 80 kilómetros de Sevilla. En las canteras de este municipio andaluz, junto al borde de un precipicio, permanecen las ruinas de esta ermita levantada en el siglo XVII. En terrenos de la  antigua Urso, de la Hispania romana, queda este vestigio en piedra, que simbolizaba el final de la celebración del vía crucis.

Foto 7:Ruinas de la Ermita de la Vía Sacra, situada en las canteras de Osuna, Sevilla

Ruinas de la Ermita de la Vía Sacra, situada en las canteras de Osuna, Sevilla. | Shutterstock

A su alrededor una cantera abandonada, convertida en una suerte de Petra española, crea un escenario casi cinematográfico. Vivió una época de gran actividad, gracias a los trabajos constructivos ejecutados por el IV Conde de Ureña en el siglo XVI. Ahora el terreno es utilizado como escenario de películas, videos musicales y diferentes eventos. La coloración del sustrato rocoso crea un ambiente muy especial.

Basílica Mozárabe y Ruinas de Bobastró

Basílica Mozárabe y Ruinas de Bobastró

Basílica Mozárabe y Ruinas de Bobastró. | Shutterstock

Los restos de la ciudad mozárabe de Bobastro se ubican en el paraje de las Mesas de Villaverde, en Málaga. En su momento fue un recinto amurallado que funcionó como centro ofensivo. El conjunto estuvo formado por varias construcciones, un alcázar, murallas, una necrópolis y varias iglesias. La población rebelde, habitante de casas y cuevas en los acantilados, ayudó a su construcción.

Actualmente la visita es una valiosa oportunidad para conocer ejemplos de una arquitectura excepcional. Son edificaciones íntimamente unidas y vinculadas a la naturaleza, que se mimetizan con el paisaje que las acoge. Pueden contemplarse en visitas guiadas que recorren  todo el conjunto,  acompañadas por explicaciones y relatos de su historia.

La bella escondida

Esta torre vigía del siglo XVIII es uno de los  misterios que guarda Cádiz. Es muy difícil de situar a simple vista. Solo es posible desde alturas y posiciones privilegiadas. Se encuentra en la azotea del número 13 de la Calle José del Toro. Su historia realza su atractivo anónimo y especial, remarcado por ser la única torre de planta octogonal de toda la ciudad.

Detalle de La Bella Escondida, surgiendo entre los tejados de la ciudad de Cádiz

Detalle de La Bella Escondida, surgiendo entre los tejados de la ciudad de Cádiz. | Shutterstock

Según cuenta la leyenda un padre entristecido ordenó edificarla para su hija, recluida en el Convento de la Calle Feduchy, como un mensaje de amor de su familia. Hoy, La Bella Escondida sigue esperando ser contemplada, entre los tejados envueltos por el viento y la luz de la bahía.

Baños árabes El Bañuelo

Los de El Bañuelo son los baños públicos árabes más antiguos (siglo XI) y suponen una importante huella de la época musulmana granadina. Han sobrevivido a la destrucción ordenada por los Reyes Católicos, y hasta a la  construcción de un domicilio sobre ellos, casi desde la ocupación cristiana.

Puerta de acceso a los baños árabes El Bañuelo, próximos a la Alhambra, en Granada.

Puerta de acceso a los baños árabes El Bañuelo, próximos a la Alhambra, en Granada. | Shutterstock

En la Carrera del Darro, muy cerca de la Alhambra, resisten el paso del tiempo, desde el 1918 como Monumento Nacional. Su acceso, a través de una casa particular, conduce a una planta rectangular y aposentos con tragaluces octogonales y estrellados. Maravilla su estado de conservación y su capacidad de aislamiento del exterior y de los relojes.

Descubrir un nuevo rincón, un misterio, un lugar especial, siempre es un magnífico aliciente para emprender un viaje. Mezquitas, palacios, juderías, catedrales y plazas. Flores de azahar, patios cubiertos de azulejos y casas blancas. Geranios, castañuelas, parques naturales, mar y una rica gastronomía que saborear. Andalucía tiene mucho por descubrir.