La ría de Ribadeo o Eo, donde Galicia y Asturias son una

Ría de Ribadeo o ría del Eo

El estuario del río Eo ha terminado por convertirse en el paraíso para quien sueña con dos de las comunidades más soñadas del país. Galicia y Asturias se sienten, en el momento en que el visitante se acerca a la orilla de la ría, una sola. No significa que lo sea, al menos no del todo. Cada tierra tiene sus particularidades y conserva sus costumbres. Ni siquiera se ponen de acuerdo a la hora de nombrar este rincón del norte. Para los gallegos, siempre ha sido la ría de Ribadeo. Para los asturianos, la ría del Eo. Es una ría, en cualquier caso, perfecta para descubrir uno y otro territorio. También el lugar donde ambos se unen, porque juntarse es mejor que separarse.

La naturaleza de la ría

Ría de Ribadeo o ría del Eo
Ría de Ribadeo o ría del Eo | Shutterstock

La ría de Ribadeo o del Eo tiene más de diez kilómetros de longitud y una anchura, prácticamente constante, de 800 metros. Se observa la orilla de enfrente con la naturalidad de quien observa el pueblo vecino, a pesar de estar separados por esta intromisión del mar y también por la línea imaginaria entre comunidades. Este espacio entre ambas resulta invisible también en los sentidos. Como se ha dicho, el lugar se siente como uno. Quizá porque tiene lo mejor de ambos.

En los meses de invierno, esta ría es tranquila, silenciosa y con las condiciones climáticas que pueden imaginarse. El mar se revuelve cerca de Illa Pancha, que cuenta con su propia ola: el Panchorro, muy apreciada por los surfistas.

Faro de Illa Pancha
Faro de Illa Pancha | Shutterstock

Las aguas son dulces y también saladas. Se observan salmones y truchas, así como rincones donde crecen ostras y mejillones, en algo similar a las bateas, llamadas parrillas, cuyo modo de proceder se ha adaptado a las particularidades de este entorno. A las orillas del estuario hay pinos y otras especies naturales. Por todo, está declarada Reserva de la Biosfera desde hace quince años. También Zona de Especial Protección para las Aves, porque entre Asturias y Galicia también habitan 49 especies.

Las playas son, a uno y otro lado, semejantes en cuanto a encanto y diferentes en cuanto a forma. Como se ha dicho, los surferos se desplazan hasta el norte para disfrutar de la bravura del Cantábrico. Hacia el sur, otras como la de Salías permiten disfrutar de unas vistas fantásticas de la ría y de la tranquilidad que ofrece esta zona en absoluto masificada.

Entre Asturias y Galicia: pueblos en los que quedarse

Castropol, en la parte asturiana
Castropol, en la parte asturiana | Shutterstock

En torno a esta ría se sitúan varios de los pueblos más apreciados por los amantes de estas comunidades. Es el ejemplo de Ribadeo, el corazón de esta zona gallega, una villa marinera que invita a descubrir esta mariña lucense que, cada vez más, se está ganando a los viajeros. Su casco antiguo está declarado Bien de Interés Cultural y en torno a este puede apreciarse con facilidad la historia que ha definido el lugar. La emigración a las Américas y el tradicional oficio en el mar, todo en sus casitas y en sus casonas.

Entre calas escondidas y acantilados inesperados, continuando el viaje por la ría, descansa otro pueblo de fama merecida como es Castropol. 500 habitantes y un pasado también a destacar, condicionado siempre por su proximidad al mar y todo lo que significa vivir a expensas de la existencia de este. Coronada por la iglesia dedicada a Santiago Apóstol, destaca en la parte asturiana. Desde la distancia, por la postal que ofrece. Cuando uno se acerca, por las calles empedradas repletas de lugares de interés.

Todavía en suelo asturiano, pero en el sur de la ría, Vegadeo recuerda al visitante que este lugar es paso del Camino de Santiago. El Camino del Norte en su trazado más tradicional tiene en esta localidad de unos 3.000 habitantes una parada de excepción. Esta permite recorrer las trazas de un pasado comercial que vivía con una mirada puesta en el mar y con otra en las sierras del sur. Sin embargo, la variante jacobea moderna y que más se suele recorrer es la que va por Ribadeo, cruzando su tremendo puente. Del mismo modo, la mencionada Castropol también ve pasar peregrinos.

La frontera invisible

Ría de Ribadeo o ría del Eo
Ría de Ribadeo o ría del Eo | Shutterstock

En esta ría de Ribadeo o ría del Eo, la frontera entre ambas comunidades es invisible. Puede existir, pero el agua, dulce y salada, se la lleva por delante. Como se ha dicho, cada territorio ha mantenido tanto sus particularidades como sus costumbres. Su esencia, que es suya y de nadie más. Pero la sensación que queda tras una visita a esta bella zona es que puede tomarse como una, y esa una se pasea y se disfruta con tranquilidad.