El monte Cachucho, la cordillera submarina del Cantábrico donde moran los calamares gigantes

“Aunque el mar esté en calma, no significa que no esté sucediendo algo en la profundidad”, escribió en una de sus obras el autor noruego Jostein Gaarder. Eso es lo que sucede a 36 kilómetros de las costas de Ribadesella: en su superficie, el mar se presenta límpido, de un oscuro azul… pero en sus profundidades se extiende una cordillera de grandes dimensiones y hogar de más de 500 especies que desciende hasta los avernos: el monte Cachucho

A comienzos de los años 30 el investigador francés Edouard Le Denois dio a conocer a la comunidad científica la existencia del Cachucho. Su nombre oficial es en realidad un homenaje a su descubridor: Le Denois. Sin embargo, los asturianos bautizaron a la cordillera como Cachuho, nombre popular con el que llaman a la palometa roja, un pescado muy abundante en la zona. 

Una de las zonas del planeta con más capturas accidentales de calamares gigantes 

Calamar del Atlántico Norte

Calamar del Atlántico Norte | Shutterstock

El Cachucho tiene una disposición de este a oeste de 57 kilómetros de largo por 17 de ancho. Su profundidad desciende hasta los más de 4.000 metros y se eleva hasta los 450 metros bajo el nivel del mar, por lo que no llega a asomar su rostro a la superficie. En él moran más de 500 especies marinas, algunas muy difíciles de encontrar y cuya extraña presencia se suele dar tan solo en aguas abisales o polares. Así, según señala la Convención para la Protección del Medio Ambiente Marino del Atlántico del Nordeste [OSPAR], “la Cuenca Interna del Banco El Cachucho es una de las zonas del planeta en donde más capturas accidentales de calamares gigantes se han dado”.

Esta criatura puede llegar a alcanzar los 20 metros de longitud y los 1.000 kilos de peso,  tiene tres corazones y una visión cien veces más potente que la del ser humano, con un cerebro muy desarrollado. Habita en las profundidades marinas, entre los 400 y los 1.500 metros y se alimentan de peces, crustáceos y cefalópodos.

El monte Cachucho, área marina protegida 

En 2011 el Consejo de Ministros aprobó un Real Decreto por el que el Cachucho se convirtió en la primera Área Marina Protegida en España. También se prohibió el espacio como zona de pesca, ya que la técnica de arrastre destrozaba los fondos marinos y se llevaba por delante todo tipo de especies. Sin embargo, otros tipos de pesca, con sus correspondientes permisos, sí se pueden llevar a cabo. 

Ribadesella

Ribadesella

Ribadesella | Shutterstock

De nuevo en la superficie, la localidad más cercana al monte submarino es la de Ribadesella, un concejo fundado por Alfonso X el Sabio. Rodeado de azul y verde, Ribadesella cuenta con un amplio paseo marítimo paralelo a la playa de Santa Marina, flanqueada por bonitas construcciones del siglo XX. Además, el enclave es conocido por albergar la Cueva de Tito Bustillo, declarada Patrimonio de la Humanidad. La cueva alberga en su interior al menos 12 conjuntos de arte rupestre. En sus inmediaciones, también es posible realizar turismo activo: surf, escalada, espeleología o piragüismo. El primer sábado de agosto después del día 2 se celebra el famoso descenso del Sella.