Mientras Grecia y Portugal se postulan como principales candidatos a llevarse el pastel del viajero alemán y británico, se comienzan a saber datos sobre el retorno del turismo extranjero a España. Tanto Teresa Ribera, vicepresidente cuarta, como Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), se han referido a ello estos pasados días. Una vuelta que se torno crítica debido a la apertura total de aeropuertos prevista por helenos e italianos.

En palabras a la agencia EFE, Ribera matizó un tanto al ministro de Transportes, José Luis Ábalos. Con anterioridad, este señaló que sería la segunda mitad de junio cuando el regreso del turismo extranjero. Las Baleares y Canarias, con islas donde la incidencia del COVID-19 está totalmente bajo control, serían las primeras en reactivar el sector turístico en su totalidad. Sin embargo, la vicepresidenta cuarta aclaró que lo más probable es que el mes sea julio. El refuerzo exterior se torna necesario ante las previsiones a la baja de las vacaciones nacionales.



Fernando Simón, a su vez, aclaró que resulta «imposible» garantizar que el «riesgo vaya a ser cero». Señala insiste en que es muy importante contemplar qué ocurre fuera de España, algo en lo que coincide con Ribera. No en vano, en Corea y China los últimos rebrotes fueron importados. Sea como fuere, pide no caer en la «precipitación» y tener en cuenta que queda «mes y medio» para que llegue julio. También añade que las medidas de vigilancia serán vitales. Estas ya se están contemplando, de playas canarias o gallegas a entornos naturales como las Dunas de Maspalomas.

La tensión entre economía y seguridad ha generado ya varios problemas al respecto. Por ejemplo, la imposición de una cuarentena de 14 días alarmó a países como Francia y otros miembros de la UE. Sin embargo, está previsto que solo funcione durante el Estado de Alarma. Al tiempo, se están planteando acuerdos bilaterales para crear corredores aéreos seguros. Aunque Bruselas quiere liderar estos pactos y hacer de Schengen una frontera única, cada estado avanza también en solitario. Alemania contempla la vuelta a España. Mientras tanto, Reino Unido la ha dejado fuera de sus primeras rondas de contactos para optar por destinos menos afectados como Portugal.