El Gobierno ha estipulado este 12 de mayo, a través del BOE, las primeras medidas sobre transporte aéreo y marítimo internacional. De cara a las programaciones de vuelos que ya están ejecutando ciertas aerolíneas, se prepara un escenario de contención para no importar casos de COVID-19. De este modo, se ha establecido que los viajeros procedentes del extranjero se sometan a una cuarentena domiciliaria de dos semanas, 14 días. A partir del 15 de mayo a medianoche la orden surtirá efecto, según señala el documento de la administración.

La situación se parece mucho a la que vivió España hasta la permisión de paseos o la práctica deportiva limitada, ampliada con la apertura parcial de hoteles y restaurantes en zonas de fase 1 como Guadalajara o Vizcaya. Aquellos viajeros procedentes del extranjero solo podrán desplazarse a la farmacia o supermercado a comprar productos básicos. Asimismo, también podrán asistir a «centros, servicios y establecimientos sanitarios». También se observa la movilidad por motivos de «fuerza mayor». En todos los casos el uso de mascarillas es obligatorio. Además, deberán seguir las «medidas de higiene» planteadas, como la distancia entre «convivientes».

Esta orden del Ministerio de Sanidad contempla que los equipos sanitarios realicen seguimientos a quienes estén en cuarentena. Algo que será posible gracias a la Passanger Location card. Tal documento tendrá que ser dado por las compañías que vendan el billete y «entregado por el viajero a la entrada a España». En manos de agencias y operadores queda el avisar de todo lo anterior a los clientes que usen un avión para entrar a España. Se libran de la cuarentena «trabajadores trasfronterizos, transportistas, tripulaciones y sanitarios», siempre y cuando no hayan tenido «contacto con el COVID-19».



Vuelve el control fronterizo por mar y aire

Sea como fuere, de momento la entrada al país sigue siendo muy limitada. En el propio BOE del 12 de mayo el Ministerio del Interior señala en una disposición que se reactiva el control fronterizo marítimo y aéreo. «Ciudadanos españoles», «residentes», «sanitarios» y «trabajadores trasfronterizos» son quienes podrán superar la frontera, así como tripulaciones de paso.

A la espera de que Bruselas lance un paquete de medidas común, de momento el control recae en manos de cada estado miembro. Algo que se está viendo por ejemplo en el Plan de Relanzamiento del Turismo del Gobierno de Sánchez, consistente en guías sanitarias. Todo mientras las aerolíneas se quejan de que la limitación de pasajeros por vuelo prevista causará la quiebra de muchas de ellas. Según las mismas, como Lufthansa, los aviones cuentan con todo lo necesario para contener la propagación del virus, de material sanitario a filtros. Todo lo anterior sigue reforzando que el Sol y playa estará liderado por el turismo nacional.