Calas de Baleares para estar en el paraíso

Piensa que estás en una playa paradisíaca: los rayos de sol caen sobre tu cuerpo, tus pies se remojan en un mar transparente y la arena blanca y fina se mete entre tus dedos. Esta imagen de postal la puedes conseguir muy cerca de casa. Nada de ir al Caribe: ¡bienvenidos a las calas de Baleares!  

El archipiélago balear está formado por dos conjuntos de islas: las islas Gimnesias (Mallorca, Menorca, Cabrera y demás islotes como Dragonera o Conejera) y las islas Pitiusas (Ibiza, Formentera y los islotes que las rodean como Espalmador y Espardell). Seleccionamos las mejores calas de Baleares de cada una de las principales islas. Las hay para todos los gustos, por eso os damos dos opciones: desde las más conocidas (por si es la primera vez que visitas la isla) hasta las más secretas, para practicar el arte de la contemplación.

Mallorca

La isla más grande de las Baleares posee una amplia e interesantísima gama de posibilidades para ir a la playa. Desde la costa occidental, donde abundan los pueblos de pescadores como Valdemossa, Deiá y Fornalutx, hasta el suroeste, la zona más salvaje de la isla. Las partes más concurridas son el sur (alrededores de Palma y Santa Ponça) y el norte (entre Pollença y Alcudía).

Es Trenc

No puedes ir a Mallorca sin visitar Es Trenc. Entre las calas de Baleares más fascinantes destacamos ésta. Un paraíso mediterráneo en todo su esplendor: dunas de arena blanca, agua transparente y muy pocos chiringuitos. Aunque es una de las playas más visitadas, mantiene la esencia que le otorga el estar en una zona de protección natural de la localidad de Campos. El aparcamiento para todo el día cuesta 7 euros.

Formentor

Entre las calas de Baleares para hacer submarinismo o en su defecto, para ponerse unas gafas y unas aletas, es muy recomendable la de Formentor. Se encuentra cerca de Pollença y si estás aquí, no te puedes perder los acantilados del Cabo de Formentor. Esta idílica cala está rodeada de frondosos bosques de pinos con arena blanca y agua transparente. De nuevo, como si estuviéramos en el paraíso.

Cala Varqués

Ahora nos trasladamos hasta una de las calas de Baleares donde estar más a gusto. Un punto a favor de la Cala Varqués es que se encuentra próxima a las turísticas Cuevas del Drac. Además, la cala cuenta con sus propias cuevas. Si la marea lo permite, podrás descubrirlas a nado.

Menorca

Llegamos hasta Menorca, más pequeña pero de ambiente más bohemio y, tal vez, menos concurrida que su vecina Mallorca. Toda la isla parece de postal y recuerda a las zonas caribeñas que algunos solo hemos visto en las revistas de viajes. En Menorca abundan los espacios protegidos y las calas de Baleares que aquí encontraremos aún no se han visto afectadas por el urbanismo voraz.

Cala Mitjana

Entre las calas de Baleares en Menorca ésta es una de las más conocidas, lo que la convierte en un imprescindible. Para acceder a ella hay que caminar 20 minutos desde la cercana Cala Galdana. No cuenta con chiringuitos, por lo que tendrás que llevar todo lo necesario para pasar el día en ella. Este arenal blanco, que contrasta con el azul transparente del Mediterráneo, se encuentra rodeado de acantilados y bosques de pino. Un lugar idílico.

Macarella y Macarelleta

La mayor y la pequeña. Primero se llega a Macarella, la más grande y la más típica de la isla. Si hay una imagen que representa las playas de Menorca, sin duda será de Macarella. El paisaje es similar a la anterior: arena blanca, agua turquesa y bosques de pinos. Para acceder a Macarelleta, la más pequeña y menos concurrida, se toma un sendero desde Macarella, o incluso puedes acceder a nado.

Cala Es Talaier

Es Talaier es una playa virgen del sur de Ciutadella, con aguas turquesa y arena blanca. Aunque en verano suele estar llena de turistas, es una de las calas de Baleares más recónditas. La opción más habitual para llegar a Es Talaier es ir a Son Saura, aparcar en ella e ir andando unos 15 minutos por el sendero que sale a la izquierda de esta playa.

Ibiza

Llegamos hasta la isla más fiestera, el destino favorito para muchos famosos. Sin embargo, la isla también tiene una parte más familiar, con multitud de calas en las que relajarse y huir del desenfreno. Con o sin chiringuito, las hay para todos los gustos.

Cala Mastella

Cerca de Santa Eulalia del Río se encuentra este pintoresco rincón marinero. Esta pequeña cala cuenta con un puerto a la izquierda donde las barquitas añadirán un toque de color a las increíbles fotos que podrás hacer en este lugar. Además, en Cala Mastella encontrarás uno de los mejores chiringuitos de España, que recogimos en un artículo anterior: El Bigotes. Fue inaugurado por un pescador conocido por ese apodo hace 40 años.

Cala d’en Bossa

Dedicamos esta selección para los más fiesteros. En Cala d’en Bossa hay música, cuerpos morenos y esculturales (no todos) y mucho ambiente. Si quieres ir calentando motores para la noche ibicenca, esta cala se convierte en el destino perfecto.

Aguas Blancas

Entre las calas de Baleares, Aguas Blancas es una de las favoritas para los residentes de la isla. Se encuentra a 10 minutos en coche desde San Carlos. Está protegida por altos acantilados de los que se obtiene un lodo rojizo beneficioso para la piel. No te alarmes si ves a la gente embadurnada en él. Además, es una playa nudista oficial pero aún mixta: algunos van desnudos, mientras que otros no.

Formentera

Finalizamos el viaje en Formentera, la isla más pequeña del archipiélago. Es la mejor conservada y la menos explorada. La belleza del Mediterráneo adquiere un significado mayúsculo en esta isla. Además, la alta concentración de yodo en el agua hace que el moreno sea fulminante. ¿Quién querría irse al Caribe teniendo Formentera?

Ses Illetes

Está considerada no sólo como una de las mejores playas de Baleares, sino de toda España. A Ses Illetes los locales la conocen como la “pequeña Tahití”, ya que el turquesa del Mediterráneo recuerda a esta isla del Pacífico. Además, si la marea está baja se puede ir andando al islote de S’Empalmador, que es naturaleza en estado puro.

Cala Saona

Aislada, tranquila y con un conjunto de rocas rojizas que tiñen el paisaje de coloridos contrastes. Así es Cala Saona. No cuenta con chiringuitos, pero desde la playa se tiene acceso al Hotel Saona, un complejo de lujo, donde podrás tomar algo en su cafetería.

Sabemos que nos hemos olvidado de muchas calas, pero es imposible elegir todas. ¿Cuál es tu favorita? Si no está en esta lista, ¡déjala en los comentarios!

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