El 50% de los españoles se quedará en su casa durante el próximo periodo estival. Así lo asegura un estudio realizado por la consultora EY-Parthenon. Han llegado a tal conclusión tras realizar una encuesta a 2.106 personas repartidas por las distintas comunidades autónomas del país. Un análisis que sitúa al turismo nacional como segunda opción veraniega, con un 37% de los participantes eligiendo esta alternativa. Algo menos del diez iría al extranjero si pudiera.

No todos aquellos que han decidido mantener sus vacaciones y optan por España comparten casuística. De este modo, el 10% cambiará el destino que tenía pensado por uno menos populoso. Un 19% sin embargo mantendrá su plan inicial. En este caso posiblemente se favorezcan los territorios de costa, ya que Castilla-La Mancha o Madrid se sitúan por encima de la media, con un 34% y 20% respectivamente en sus datos comunitarios. Por último queda un reducto del 8% que «tenía pensado irse al extranjero» pero cambiará este por una alternativa nacional.



La COVID-19 además tendrá un influjo negativo en el consumo. El 42% de los encuestados declaró que reduciría sus adquisiciones en cualquier caso y solo el 16% contempla incrementar lo gastado. Mientras tanto, no solo la seguridad ante el coronavirus es apreciada. Pagar seguros y opciones flexibles a la hora de reservar es prioritario para en torno al 70% de los españoles. Cultura y hostelería están en plena reapertura. Según la encuesta casi un tercio de España se dejará menos dinero en restaurantes, aunque los otros dos tercios sí que mantendrán su consumo. Algo que cuadra con la tendencia al alza de la compra de alimentos.

Estos datos llegan en un entorno en el que ya se preveía que el turismo rural y de playa nacionales salvaran en parte la temporada. Con planes estrella como el Camino de Santiago paralizados, las opciones de naturaleza provinciales se presentan como idóneas. Pequeñas escapadas que esperan especialmente en lugares todavía en fase 0 como Barcelona o Madrid. Al tiempo, la incertidumbre del sector crece al contrastar las posiciones del Gobierno, con su Plan de Relanzamiento del Turismo, y Bruselas con respecto a viajes aéreos o lo necesario de las cuarentenas a personas que vengan del extranjero.