Las dunas de Maspalomas, ubicadas en el sur de la isla de Gran Canaria, están protegidas desde ayer jueves por cuatro agentes de Medio Ambiente y dos policías locales. Todos ellos cuentan con capacidad sancionadora. A ellos se les sumará un equipo de siete personas que velará por la protección de este enclave natural, con el fin de que el público que acuda a las dunas de Maspalomas, situadas en el municipio de San Bartolomé de Tirajana, transite únicamente por los lugares establecidos para ello, combinando el disfrute con la preservación de este campo de dunas que durante el confinamiento y sin afluencia de visitantes ha recuperado su aspecto virgen.

Como medida para velar por esta protección, el Plan Director del Espacio Natural Especial de las Dunas de Maspalomas establece los ocho kilómetros por los que puede transitar el público, delimitados por 1.500 bolardos. Son medidas que se llevan a cabo dentro del proyecto de recuperación ‘Masdunas’ del Cabildo de Gran Canaria, frenando la degradación ambiental de estas 400 hectáreas de reserva natural especial. El proyecto incluye también la repoblación de la zona con las plantas conocidas como balancones, que logran atrapar la arena creando nuevas dunas que se integran en el ecosistema. A su vez, se ha aprovechado para extraer de la charca de Maspalomas las tilapias de Mozambique, una especie exótica invasora.



De esta manera, gracias al confinamiento las dunas de Maspalomas han recuperado el aspecto con el que contaban hace 50 años. Esto ha provocado que se acelere este proyecto de recuperación de las dunas, rescatando 40.000 toneladas de arena formando nuevas dunas, pues hace décadas se encontraban a 70 metros del mar y hace unos años a 200 metros. Así las dunas mantendrán su renovado aspecto.

Aquellas personas que no cumplan las medidas establecidas para reservar el medio ambiente de las dunas serán sancionadas. La cuantía de las sanciones fluctúan entre 150 y 600 euros para las menos graves. Los incumplimientos catalogados como extracción de áridos ascienden a una multa de 600.000 euros.