El próximo lunes 25 las playas de las islas de Gran Canaria, Tenerife, Lanzarote, Fuerteventura y La Palma volverán a abrir al baño. Los ciudadanos podrán tomar el sol y disfrutar de las aguas canarias, aunque se mantendrán cerradas las duchas, los lavapiés y las zonas recreativas ubicadas en la arena con el objetivo de evitar contagios por COVID-19. Así, estas cinco islas se unirán a las afortunadas La Gomera, La Graciosa y El Hierro, que ya están desde el pasado lunes en la fase 2 del plan de desescalada nacional. Por lo tanto, los isleños contarán con una mayor libertad y con en ansiado uso de las playas canarias.

Sin embargo, la normativa estatal todavía genera incertidumbre. Por este motivo ayer la Federación Canaria de Municipios (Fecam) y el Gobierno Regional tuvieron una reunión técnica para trazar un protocolo que recoja las medidas que deben implementar los diferentes municipios para dar acceso a sus playas. De esta manera, los ayuntamientos tienen que regular su uso. En el marco de esta reunión, se acordó llevar a cabo una normativa general de seguridad. No obstante,  cada consistorio se encargará de poner en valor sus singularidades, ya que no se pueden medir igual a los municipios que tengan playas de callaos que a los que cuenten con playas kilométricas.

Por lo tanto, la finalidad de la reunión fue la de acelerar todo lo posible la preparación de un protocolo marco que actúe como guía para todos los municipios de las Islas Canarias que tengan en su litoral zonas de baño. Con esta premisa, el contacto con los técnicos del Gobierno de Canarias seguirán en los próximos días para elaborar en el mínimo tiempo posible el escenario al que se van a tener que enfrentar los municipios canarios. Todos tendrán que ejecutar las medidas si el lunes 25 las ocho islas entran en una nueva fase del plan hacia la nueva normalidad.



Para cumplir con las normas se pondrán en marcha dispositivos específicos, como los socorristas de la Cruz Roja, que se asociarán con la policía local para vigilar que se cumplan las normas de distanciamiento social así como las medidas de protección en la arena. Lo que ya saben desde Fecam es que se cerrarán las duchas y las zonas de recreo.

Las incógnitas son comunes en toda España en lo que ya es un debate nacional. Los ayuntamientos de Murcia preguntaron recientemente cómo se controlarán los accesos a la playa, la Xunta de Galicia ha propuesto limitar el aforo de los arenales, idea que se plantea también Andalucía.