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Mallorca fascinante: sus pueblos más bonitos

Pueblos Mallorca

Con solo 100 kilómetros, la isla de Mallorca es, de punta a punta, uno de los principales atractivos dentro de las Islas Baleares y un destino turístico de referencia en toda España. A pesar de su pequeño tamaño, el amplio panorama de paisajes y escenarios que ofrece la han convertido en un lugar idóneo para escapar de la rutina. La mayor de las Baleares es un territorio de contrastes que alberga desde playas de ensueño y aguas cristalinas hasta pintorescos e históricos pueblos de interior, sin olvidarse de la capital, Palma de Mallorca. A continuación, los pueblos que convierten a Mallorca en mucho más que una isla turística.

Portocolom

Portocolom
Portocolom, Mallorca. | Shutterstock

Este pintoresco pueblo, situado al sur de la isla balear, encaja perfectamente con la típica postal mallorquina. Con una espectacular playa digna del Caribe, esta localidad pesquera recibe cada año a cientos de turistas. Como curiosidad, Portocolom debe su nombre a Cristóbal Colón, ya que una de las muchas teorías sobre el origen del colono sitúa su lugar de nacimiento aquí. Portocolom cuenta, además, con la cala Marçal y con un largo muelle por donde poder pasear.

Alcudia

Alcudia
Alcudia, Mallorca. | Shutterstock

La localidad de Alcudia, situada al norte de la isla, conforma una pequeña península rodeada por la bahía de Alcudia y la bahía de Pollença. Más allá de su espectacular paisaje mediterráneo con el mar siempre de fondo, Alcudia se ha convertido en un gran atractivo turístico al ser el único lugar en la isla que cuenta con restos de muralla de la época de los fenicios. Debido a su localización, este pueblo era el blanco perfecto de los piratas y es por eso que, a día de hoy, conserva buena parte de su pasado, así como un pequeño anfiteatro de la época romana.

Capdepera

Capdepera
Capdepera, Mallorca. | Shutterstock

Mallorca no son todos playas paradisiacas y paseos marítimos, también se pueden encontrar pueblos de interior plagados de historia y cultura de otras épocas, además de bonitos. En el extremo noreste de la isla, se encuentra Capdepera, un encantador pueblo medieval que conquista a todos los amantes del turismo rural. El pueblo se sitúa sobre una colina, desde la cual predomina en lo alto su castillo. Además, Capdepera cuenta con un casco histórico lleno de casonas y arquitectura del siglo XIX, así como las cuevas de Artà, la torre de defensa datada del siglo XIII y hasta 40 yacimientos de la cultura talayot.

Santanyi

Santanyi
Cala Figuera en el pueblo de Santanyi, Mallorca. | Shutterstock

Santanyi es un pequeño pueblo costero en el sur de la isla que se ha convertido en un centro neurálgico de la cultura y las nuevas tendencias artísticas. Así, Santanyi, además de seguir en la línea de todos los pueblos pesqueros del sur de Mallorca, cuenta con numerosas galerías y talleres de esta índole. Además, este pueblo es un lugar de paso obligatorio para poder acceder a todas las calas perdidas que hay alrededor de la geografía de la isla.

Artà

Artà
Iglesia de Artà, Mallorca. | Shutterstock

En pleno valle de la Serra de Llevant encontramos el espectacular pueblo de Artà, ubicado en la bahía de Alcudia. Este lugar parece sacado de un escenario de película debido a todos los atractivos arquitectónicos que reúne y sus espectaculares vistas al mar desde la parte más alta. Cuenta con una imponente fortaleza del siglo XVI y un jardín que decora toda la ladera de la colina. También tiene restos de la cultura talayot y multitud de senderos cercanos para todos los amantes del senderismo.

Valldemossa

Valldemossa desde arriba
La Cartuja de Valldemossa, Mallorca. | Shutterstock

El pueblo de Valldemossa es una villa que conquista a todos sus visitantes por su entramado de calles y portales que, en conjunto con su entorno natural, constituye un precioso enclave. Sus fachadas, que mezclan sus colores con los de las flores de los balcones, llegaron a enamorar, en su época, al gran compositor Chopin, quien dijo del pueblo que era el lugar más bonito del mundo. Una de sus visitas indispensables es la cartuja de Valldemossa, antiguo palacio del rey Sancho I.

Deià

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Deià es otro de los pueblos dignos de convertirse en postal por su impresionante contraste entre el mar y la civilización. Ubicado en la caída de una colina y salpicado de numerosas casitas bajas, Deià ha conquistado a lo largo de los años a miles de turistas y también a algunos artistas que incluso han querido convertirlo en su residencia, como el autor Robert Graves. También se puede destacar la presencia del archiduque Lluís Salvador de Austria, el cual rehabilitó la isla, comprando multitud de terrenos. Actualmente se puede visitar su casa museo, así como el monasterio que fundó el escritor Ramón Llull en el siglo XIII.

Sóller

Port De Soller
Port De Sóller, Mallorca. | Shutterstock

El puerto de Sóller cuenta con unas preciosas vistas costeras llenas de casitas de colores y barcas de pescadores. Es un lugar soñado para cientos de turistas que quieren disfrutar de la playa y del ambiente balear sin tener que renunciar a la tranquilidad. Pero el núcleo principal de Sóller no le va a la zaga. Además de su templo o edificios modernistas, posee un atractivo extra, un antiguo tren de los años 90 que atraviesa túneles y paisajes naturales excepcionales. El pueblo está ubicado en el valle de las Naranjas, llamado así por su abundancia de cítricos y, además de una preciosa playa, cuenta con decenas de rutas y senderos.

Andratx

Andraxt
Pueblo de Andratx, Mallorca. | Shutterstock

Andratx es considerado la puerta de acceso a toda la Sierra de la Tramontana, un famoso lugar mallorquín con un gran atractivo natural e histórico. Este pueblo no sigue la línea de lugar costero concurrido en verano. Sin embargo, sus escasos 7.000 habitantes y su privilegiada localización permiten disfrutar de una tranquila y apacible visita. Dentro de su casco histórico, se pueden encontrar numerosos monumentos y edificios de interés como el castillo de Son Mas, actualmente el ayuntamiento del pueblo, o el barrio de Pantaleu, donde se encuentra el edificio de la Curia.

Pollensa

Pollensa
Pollensa, Mallorca. | Shutterstock

Este pueblo tiene una de las mejores combinaciones de todo Mallorca, y ya es difícil. Por un lado, presume de una bonita playa mediterránea y de un puerto típico de los pueblos pesqueros. Además, entre sus calles se conserva aún un pasado medieval con la subida al monte Calvario, la plaza Mayor o el mercado tradicional. Por último, cuenta con una localización estratégica estando en la zona más septentrional de la isla y teniendo vistas al final de la imponente Sierra de la Tramontana.