El Cortijo Jurado es uno de los lugares más curiosos y enigmáticos de toda Málaga. Está ubicado a las afueras de la ciudad, en el distrito 9, el también llamado barrio de Campanillas. Se encuentra prácticamente pegado a la carretera, donde fue levantada esta hacienda a mediados del siglo XIX. Dicha edificación es conocida por las numerosas leyendas urbanas que giran a su alrededor. Tiene sentido, pues contrasta con los alrededores donde abunda la vegetación seca y se erige como un edificio solitario, aislado y misterioso.

Una historia ligada a las familias de la aristocracia

La historia del Cortijo Jurado va unida a la de la familia Heredia, una estirpe de alta alcurnia que procedía de La Rioja y que se estableció en Málaga. Aunque el origen del edificio no está del todo claro, se tiene constancia que fue durante los años 30 del siglo XIX cuando se levantó. Su función inicial no era otra que servir como estancia para los momentos de evasión y vacaciones de la familia. Al tiempo se explotaban sus posibilidades agrarias. Sus trabajadores aprovecharon las excelentes condiciones para sembrar y engordar el ganado en los alrededores.

Vistas del Cortijo Jurado, años antes de la remodelación

Vistas del Cortijo Jurado, años antes de la remodelación. | Wikipedia

Un siglo después las arcas de la familia Heredia quebraron, quedándose en la más profunda bancarrota. Por ello vendieron la casa a sus amigos los marqueses de Larios, que a su vez la traspasaron a la familia Quesada. Finalmente, en el último tramo del siglo XX, fue adquirida por los Vega Jurado, a los que debe su nombre. Hoy día, es propiedad de la sociedad Pantie S.L., que busca comprador para la finca, tasada en 12 millones de euros. Durante un tiempo se rumoreó que los propietarios querían levantar un hotel de lujo, luego una residencia de ancianos, pero nada concreto se sabe hasta la fecha.

Un cortijo ecléctico de aspecto inglés

El edificio es una rara avis arquitectónica, pues combina características propias de la arquitectura española con detalles del neogótico británico e incluso tiene mobiliario y elementos decorativos propios de los países escandinavos. Este cortijo señorial es todo un híbrido de estilos, un objeto de estudio por arquitectos de la zona.

Se tiene constancia de que cuenta con más de 2.500 metros cuadrados utilizables. Todo orbita alrededor de su patio central, sobre el que se levantan sus numerosas habitaciones. Cuenta con una torre que se divisa perfectamente desde el exterior y una pequeña capilla.

A principios de este siglo se podía acceder al interior del mismo y tomar fotografías de su lamentable estado, con las habitaciones deterioradas y sus siniestros, además de peligrosos, túneles. Se convirtió en un edificio tétrico y perturbador hasta la remodelación de su fachada, que le lavó un poco la cara. Por ello, no es raro que acabara siendo epicentro de leyendas tirando a oscuras.

Cortijo Jurado

El Cortijo Jurado, antes de lavar la cara de su fachada, tenía este siniestro aspecto. | José Carlos Castro

Un lugar para el folclore más tenebroso

Desde hace años, el Cortijo Jurado se ha convertido en un lugar visitado frecuentemente por los aficionados al misterio y el ámbito de lo paranormal. No en vano, este lugar es y fue objeto de reportajes e investigaciones pseudocientíficas de todo tipo.

Los vecinos del lugar han contado a lo largo del tiempo muchas historias sobre la vivienda. Las primeras leyendas, las originarias, aseguraban que desaparecieron muchas chicas jóvenes que merodeaban por el cortijo, allá por finales del siglo XIX y principios del XX. Las susodichas eran asesinadas, según el folclore, con prácticas aparejadas al satanismo, de forma cruenta y pesadillesca. Los cuerpos de las víctimas de estos rituales demoníacos aparecían luego por los alrededores del edificio, sobre todo en las inmediaciones del río Campanillas, donde se vio flotar algún cadáver.

La leyenda sitúa a la familia Heredia en el ojo del huracán. Cuentan que formaban parte, junto a otras familias aristócratas, Los Larios, de una especie de secta satánica. Para más inri, tal asociación se vinculaba a las islas británicas y se dijo que realizaban violentas prácticas sexuales. La inventiva popular narra que elegían cuidadosamente sus víctimas, buscando siempre personas jóvenes, y que se valían de unos túneles subterráneos y pasadizos clandestinos para el secuestro de las mismas.

Existen más leyendas aparejadas al Cortijo Jurado. La primera hace referencia a un antiguo y supuesto trabajador, de nombre Manuel Martín. Valiente, logró entrar en el edificio como parte de una apuesta con sus compañeros de trabajo. Este descubrió que los pasadizos, túneles y habitaciones de tortura que se contaban medio en broma en la habladurías eran tan reales como la vida misma. Incluso llegó a encontrar huesos de cadáveres. Mientras huía corriendo de aquel lugar no dejaba de escuchar voces y extraños ruidos en su cabeza. Tanto se prolongaron en el tiempo que lo sumieron en una profunda locura.

Cortijo Jurado

Cortijo Jurado. | Shutterstock

Algo que hizo agrandar su leyenda maldita fue el uso que hicieron del Cortijo Jurado durante la Guerra Civil. Hay constancia que fue utilizado como hospital en los años más turbulentos del conflicto. Asimismo, en aquellos sótanos se encarcelaron prisioneros.

El boom mediático del Cortijo Jurado y la triste situación actual

Con el paso de los años, el Cortijo ha sido frecuentemente visitado por médiums, cuentistas, curiosos y periodistas del mundo de lo paranormal. El edificio ha sido objeto de cientos de reportajes y aún hoy forma parte de la leyenda negra de Málaga. Hoy día sigue siendo un lugar de peregrinación para los amantes de las leyendas y el misterio.

El Cortijo Jurado ha sido también objeto de estudio por sociólogos e historiadores, que se preguntan cómo ha sido capaz de perpetuarse como arquetipo de casa encantada durante tanto tiempo. En cuanto a cómo se encuentra el Cortijo Jurado hoy, aunque fuera rehabilitada su fachada exterior, obteniendo un aspecto rosáceo, lo cierto es que el interior sigue totalmente abandonado y en franco deterioro. El intento de reconversión en una casa-hotel fue un fracaso y la propiedad sigue aparentemente abandonada, en venta por 12 millones de euros.

Lo cierto es que la asociación de vecinos de la zona demandó en los últimos años que se levantara allí una residencia de ancianos en lugar de un hotel, pero la propuesta está estancada en el laberinto burocrático de las administraciones. Si conseguirá finalmente volver a tener vida en su interior, superar su folclore, es una duda que solo el tiempo contestará.