«Esqueleto geológico sobre el abismo, epilepsia de rocas, tentación de suicidio, vértigo de la altura… Dice el viento al oído: «Lánzate desde aquí, pero no como Ícaro. Con las alas de cera derretidas del Mito. sino valiente a cuerpo limpio.» Esqueleto geológico sobre el abismo, para subirse en él y arrojarse al vacío y acabar de una vez con todo y uno mismo. No es el viento quien habla. ¡Es el ángel maligno!”. Este poema, escrito por Alfredo Marquerie, expresa la combinación de belleza y pavor que destila el mirador del Ventano del Diablo. Como en la leyenda que rodea al lugar, el texto de Marquerie nos lleva a imaginar a Satán susurrando al oído de los visitantes del Ventano que salten al vacío…

Este inquietante lugar, una especie de cueva horadada en la roca, se encuentra en las inmediaciones del pueblo de Villalba de la Sierra, considerado “la puerta” de la Serranía de Cuenca. El mirador está enclavado en una impresionante hoz formada por el discurrir del río Júcar y sus formas recuerdan a una inmensa calavera que asoma por la hoz.

La erosión kárstica sobre la roca caliza ha moldeado a capricho este imponente balcón abovedado con cientos de metros de desnivel. Desde él, se contemplan excepcionales vistas al cañón del Río Júcar. Las aguas frías y cristalinas del río se abren paso por una estrecha garganta, lanzándose a su encuentro con la ciudad de Cuenca.

Leyendas y tradiciones del Ventano del Diablo

El Ventano sobre el estrecho del Río Júcar

El Ventano sobre el estrecho del Río Júcar | Shutterstock

El nombre correcto es Ventano del Diablo. En latín, los superlativos acababan en “o”, por lo que una ventana grande era un “ventano”. Antiguamente, a este mirador, se le denominaba Barranco de los Espectros. La tradición habla de dos leyendas. La más conocida dice que el demonio, haciendo acto de presencia en sesiones de brujería, empujaba al vacío a todo aquel que osaba asomarse por los balcones del Ventano.

La otra leyenda, menos difundida, cuenta que un padre y su hijo fueron a cazar un día por las inmediaciones. Súbitamente, el cielo se ennegreció y comenzaron a caer rayos. Mientras el padre y el hijo intentaban alcanzar el techo del Ventano para refugiarse, un rayo se precipitó sobre el padre provocándole la muerte. Despavorido, el niño corrió a Villalba de la Sierra gritando: “¡A mi padre se lo ha llevado el diablo!”. De ahí, el nombre de este misterioso lugar.

Información básica sobre el Ventano y su vía ferrata

Espectaculares acantilados desde el mirador

Espectaculares acantilados desde el mirador | Shutterstock

El Ventano del Diablo se encuentra al pie de la carretera que une el pueblo de Villalba de la Sierra con la Ciudad Encantada de Cuenca. Al entrar en la rampa que conduce a la boca del Ventano del Diablo, un amplio espacio, público y gratuito, sirve de aparcamiento. El mirador tiene aproximadamente unos 200 metros de altura. Siempre con mucha precaución, es un lugar al que se puede acceder con niños y mascotas. Además de albergar un bellísimo paisaje es, también, un lugar ideal para practicar escalada en su conocida vía ferrata.

Una vía ferrata es un trayecto a través de una pasarela que cuelga de una pared de roca natural. La Ferrata del Ventano, una instalación deportiva del Ayuntamiento de Villalba de la Sierra, pasa por el estrecho del río Júcar y termina en la parte superior del mirador del Ventano del Diablo. Hay dos recorridos de la vía, uno de nivel K3 y otro de nivel K4: dos propuestas con diferentes dificultades que bordean el Ventano sobre los Cortados del río.

El Ventano y el Júcar, en la Serranía de Cuenca

El Ventano y el Júcar, en la Serranía de Cuenca | Shutterstock

La vía ferrata familiar K3 recorre horizontalmente 500 metros del estrecho del Júcar e incluye una tirolina opcional de 28 metros. La vía ferrata deportiva K4 asciende hasta lo alto del mirador del Ventano del Diablo sobre el río. Cuenta con 2 puentes tibetanos de entre 15m y 20m. Es este un recorrido de mayor dificultad, indicado para los amantes experimentados de las vías ferratas.

Para cualquiera de los dos recorridos de la ferrata se requiere un nivel mínimo de forma física. También es muy importante no tener vértigo. La actividad completa, desde el principio hasta el final, dura unas tres horas aproximadamente. No es necesario un número mínimo de personas para realizar la actividad. La base para iniciar el recorrido se encuentra en el pueblo de Villalba de la Sierra, a escasos minutos de la vía.

Barranquismo, pozas y visitas cercanas al Ventano

Vistas al río Júcar desde el mirador del Ventano del Diablo

Vistas al río Júcar desde el mirador del Ventano del Diablo | Shutterstock

Además de disfrutar de sus impresionantes vistas y de la posibilidad de escalar el Ventano, en sus inmediaciones se practica barranquismo acuático. La orografía del Cañón del Júcar, con sus numerosas pozas y saltos, lo convierten en un lugar perfecto para esta actividad de aventura. El mirador del Ventano da nombre al Barranco del río Júcar, conocido como Barranco del Ventano del Diablo.

Bajo las faldas del Mirador del Ventano del Diablo reposan las aguas de algunas de las pozas y piscinas naturales más bellas de la Serranía de Cuenca. Un lugar ideal en la temporada de estío para disfrutar de un refrescante baño. Cerca del Ventano del Diablo, en la provincia conquense, hay otros lugares dignos de visitar. Los Cortados de Villalba de la Sierra, con sus increíbles pozas, la peculiar laguna del pueblo de Uña, el embalse de la Toba, una de las mayores reservas de agua de la Serranía de Cuenca, o la Ciudad Encantada de Cuenca son sólo algunos de ellos.