La plaza de toros de Mérida, el coso de San Albín

Mérida cuenta con una de las plazas de toros de España más antiguas también conocida Coso de San Albín. Las primeras corridas en esta población extremeña de origen romano tuvieron, como en otros sitios, el escenario de las plazas públicas que había en las localidades. Después, se celebraron festejos taurinos en cosos de madera, de poca vida útil y ninguna seguridad. A lo largo del siglo XIX la ciudad conoció dos cosos de mayor envergadura y que pueden considerarse como auténticas plazas de toros.

No fue hasta finales del siglo XIX cuando empezaron a reunirse en Mérida un grupo de empresarios, comerciantes y propietarios para analizar la posibilidad de hacer una plaza de toros en la ciudad y dar paso a su construcción. Fue ya el 11 de marzo de 1900 cuando comenzaron los trabajos de construcción. Cinco meses después, el 19 de agosto, el mismo seminario recogió que en las excavaciones se encontraron algunos huesos humanos y varios objetos antiguos.

plaza de toros de Mérida

Plaza de toros de Mérida. | Ayuntamiento emeritense

Construcción de la plaza de toros de Mérida

A mitad del siglo XIX se planteó el proyecto necesario y urgente de construir una plaza de toros a la altura de la afición de la capital de la Vía de la Plata. Este histórico camino data de la época prerromana y hoy se usa para ir a Santiago de Compostela. En torno a ella hay grandes cosos, como La Maestranza de Sevilla, La Ancianita de Béjar o La Glorieta de Salamanca. En todo caso, la idea de crearla vino de la llamada «Sociedad Taurina Extremeña». De esta forma se ponía en marcha un proyecto capaz de darle a Mérida su plaza de toros, después de la que supuestamente existió sobre el anfiteatro romano, cercano al teatro, y las de madera ya citadas. Se eligieron unos terrenos en las proximidades del llamado Corralón de don Antonio Pacheco, cercano al Guadiana y a la Alcazaba.

Anfiteatro de Mérida monumentos romanos en España

Anfiteatro de Mérida, posible predecesor muy lejano de la plaza actual. | Shutterstock

La obra de carpintería vino de la mano del artesano local Manuel Mora, que utilizó en su trabajo las medidas de la vieja plaza de Badajoz. La plaza de toros de Mérida fue construida en obra fija y madera para sus localidades y fábrica en sus muros. Consta de tres pisos, en los que se reparten los tendidos, gradas y andanadas, con un aforo total de 8.700 localidades de asiento. Cuenta con corrales, chiqueros, enfermería, capilla, taquilla, patios de caballos y de cuadrillas. Con el paso del tiempo se fue deteriorando, lo cual obligó a realizar en ella una reforma en el invierno de 1962-63. Se centró especialmente en el tejado. Sin embargo, estas obras tampoco se realizaron del todo y quedaron a medio terminar.

Feria de Mérida

La plaza de toros de Mérida fue inaugurada oficialmente el 5 de julio de 1914 y posee la segunda categoría. Así, está a la altura de grandes lugares como Cuatro Caminos en Santander, La Merced en Huelva, el coso de Toledo o la Monumental de Frascuelo en Granada. Para la solemne corrida inicial se anunciaron en los carteles los nombres de Rafael Gómez “El Gallo”, Francisco Posada y Cocherito de Bilbao. Pero, finalmente, los que actuaron en el festejo fueron el mexicano Rodolfo Gaona, Mazzantinito y Francisco Posada, que lidiaron seis toros de la ganadería Concha y Sierra. El primer toro que se lidió llevaba el nombre de Pies de Plata: su cabeza disecada se conserva en las instalaciones del coso. Actualmente se celebra un festejo por su feria, el primer fin de semana de julio, donde acuden los principales toreros del escalafón.

 

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