Toledo tiene una historia muy curiosa detrás del nacimiento de su plaza de toros. Es una de las más afamadas de Castilla, junto a edificios como el de Valladolid o El Coso de los Campos Góticos de Palencia. Capital española por un tiempo, con un largo pasado romano, la localidad de la catedral primada tiene un escrito en el que figura que la primera corrida de toros celebrada en la ciudad ocurrieron en el año 1566. El motivo de esto fue el nacimiento de la infanta Clara Eugenia, hija de Felipe II. Años más tarde, la población fue testigo de dos extraordinarias celebraciones de corridas de toros debido a la victoria de Lepanto y al nacimiento del príncipe Fernando.

Interior de la plaza de toros de Toledo

Interior de la plaza de toros de Toledo. | La propia plaza

Historia de la plaza de toros en Toledo

Las primeras corridas de toros en Toledo se celebraron en el coso de Zocodover hasta el año 1865. Se trataba de un edificio muy antiguo, aunque no logró sobrevivir como por ejemplo La Ancianita de Béjar. Se situaba en el centro urbano. En ese mismo siglo XIX se construyó la nueva plaza de toros, situada a las afueras. El arquitecto encargado de la obra fue Francisco Jareño. Los trabajos fueron financiados por más de 300 socios.

El ambiente en que se planeo erigir una nueva plaza fue el final de las fiestas de la Virgen del Sagrario. Era agosto de 1865. Se había realizado una interesante feria ganadera en la Vega Baja y una exposición de muestras en el patio del Hospital de Tavera. Diversas personas implicadas en la vida municipal, industrial y comercial de Toledo se animaron a promover una sociedad privada. Su objetivo era levantar un plaza que animara futuras fiestas y ferias. El primer paso se dio el 31 de aquel mismo mes, en una convocatoria abierta a todos los “vecinos y residentes” de la ciudad.

Antigua plaza de toros de Toledo

Antigua plaza de toros de Toledo. | La propia plaza

Acto seguido se creó una comisión constituyente formada por 23 miembros. Entre ellos figuraba el alcalde Gaspar Díaz de Labandero, el cual salió elegido presidente por aclamación. El motivo fueron sus múltiples y positivas intervenciones en Toledo. Desde el principio contaron con 300 suscriptores interesados en adquirir alguna de las 884 acciones iniciales de la sociedad. El valor nominal que se asignó a cada una fue el de 500 reales.

La plaza de toros tiene un estilo árabe con muros de mampostería y ocho tendidos de piedra berroqueña. Su interior está dividido en diversas estancias. Entre ellas se encuentran corrales, capilla, enfermería, chiqueros, patios de caballos y meseta de toriles. Su aforo es de 8.530 espectadores, algo parecido a La Malagueta de Málaga, mientras que se trata de un espacio de 2ª Categoría. De esta forma se asemeja a cosos como el de Jerez de la Frontera, El Puerto de Santa María, la Monumental de Frascuelo en Granada, La Merced en Huelva, el de Almería, La Glorieta en Salamanca

Datos relevantes de la plaza de toros de Toledo

La primera vez que se abrió la puerta grande de la plaza de toros de Toledo fue el 18 de agosto de 1866. Mano a mano hicieron esa tarde el paseíllo los toreros Antonio Sánchez El Tato y Cayetano Sanz. Delante tuvieron astados de las ganaderías de Vicente Martínez y Félix Gómez. Las dos eran de la localidad madrileña de Colmenar Viejo. Fue una corrida de inauguración en la quese llenaron todos los tendidos. Pese a ello, no contaba con todos sus elementos estructurales a punto. Terminó el año inaugural acogiendo cinco festejos la plaza, incluso una becerrada el mismo día de Navidad.

Antigua faena en la plaza de toros de Toledo

Antigua faena en la plaza de toros de Toledo. | La propia plaza

Analizando los datos más importantes de esta plaza cabe recordar los festejos que celebraron protagonizados por la afamada ganadería de Miura. Su gran tirón levantó una enorme expectación al aparecer en los carteles de los años 1898, 1921 y 1971. Mientras tanto, muy reconocidos fueron los encierros de los toros del Duque de Veragua. Sus reses bravas pastaban en el término municipal de Mocejón. Fueron asiduas en las corridas del primer tercio del siglo pasado. De esta forma, sus corridas no tenían nada que envidiar a lugares como La Maestranza de Sevilla, Las Ventas en Madrid o Vista Alegre en Bilbao.

Los grandes carteles y los mejores toreros siempre lucharon por hacer el paseíllo en la plaza de toros toledana. Grandes eran la categoría y repercusión que tenían las actuaciones que allí se llevaban a cabo. Por ejemplo, el torero Joselito solo hizo el paseíllo en 1916. Mientras tanto, su admirador Juan Belmonte paseó en seis ocasiones el ruedo entre 1913 y 1944. El propio Marcial Lalanda debutó con tan solo 11 años en 1914. Sería testigo en 1927 de como a su compañero de cartel Cagancho lo sacaron a hombros del coso. Tras ello, lo llevaron tras pasar por la puerta de Bisagra hasta el Hotel Castilla en la plaza de San Agustín.

Toriles de la plaza de toros de Toledo

Toriles de la plaza de toros de Toledo. | La propia plaza

Pasado reciente de la plaza de toros de Toledo

La plaza de toros de Toledo celebra principalmente festejos durante el mes de junio con motivo de la celebración del Corpus. Por su plaza han pasado las mejores figuras del escalafón. Mientras tanto, en los tendidos se han sentado todo tipo de autoridades. Allí han podido disfrutar de grandes tardes de toros. Aunque una corrida reciente es la que más se encuentra en la retina de los aficionados. Fue la del 14 de junio de 2009, cuando José Tomás eligió Toledo para una de sus actuaciones estrella. Colgó el último «no hay billetes» fruto de un festejo taurino en el lugar.

 


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