Que ver en Palencia

La belleza desconocida

La histórica ciudad de Palencia, a orillas del río Carrión, en Tierra de Campos, conserva un importantísimo patrimonio monumental, bellas tradiciones y un sin número de apacibles rincones y zonas verdes. Es el punto de partida de una de las mejores rutas del románico castellano.

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Hay que ver en Palencia su excelente catedral y el museo diocesano; el resto del día es para pasear por una ciudad con una interesante arquitectura modernista e historicista y buenos espacios verdes. Esta ciudad tiene el gran atractivo de ser una excelente base para disfrutar del extraordinario patrimonio románico disperso por sus pueblos —Frómista, Carrión de los Condes, Ampudia o Dueñas, por mencionar algunos— así como tan insólito en la seca Tierra de Campos como el Parque de la Laguna de la Nava. El Canal de Castilla, con excelentes paseos y cruceros, es otro atractivo importante. En nuestra página Dormir y Comer en Palencia explicamos los platos locales y donde reservar para dormir bien.

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Los primeros pobladores de Palencia fueron los vacceos que a mediados del siglo II a.C. se enfrentaron a los romanos. Estos le dieron al lugar el nombre de Pallantia, del que deriva el actual.

La historia de Palencia alcanzó una notable importancia a partir del siglo IV y como parte del reino godo de los suevos; a mediados del siglo V fue asolada por los visigodos de Teodorico II, que tiempo después la transformarían en Corte y capital del Campi Gothorum, una zona cerealista (precedente de la actual Tierra de Campos) e importante sede episcopal dependiente de la Archidiócesis de Toledo.

Tras un periodo de abandono a causa de la guerra entre moros y cristianos, el germen de ciudad fue saqueada en el año 1000 por el caudillo Almanzor. El rey Sancho III el Mayor de Navarra reconstruyó la ciudad, entregándosela en el 1035 al obispo Bermudo. A comienzos del siglo XI, la edificación de la catedral impulsó un gran desarrollo, propiciado por los fueros concedidos en 1181 por el obispo Raimundo II y la libertad de su concejo (que no dependía del obispo), privilegios concedidos por el rey Alfonso VIII de Castilla. Además, en 1208 el obispo Tello Tellez de Meneses fundó como parte de la catedral un Estudio General, que fue primer “centro universitario” de español que ,aprobado por el Papa en 1221, se trasladó a Valladolid unos años después. En 1311 sería sede de una trascendental reunión de las Cortes de Castilla, en la que se designó a María de Molina como regente de Castilla.

En 1387, aprovechando que las milicias concejiles estaba de campaña, las tropas del duque de Lancaster (que defendía los derechos a la Corona de su esposa, la hija del asesinado Pedro I) atacaron Palencia. A su defensa se sumaron masivamente las mujeres, por lo que el rey Juan I concedió el “derecho de tocas” a la mujeres palentinas, por lo que podían llevar la banda dorada antes reservada a los caballeros; hoy en día es parte fundamental del traje típico de la ciudad. Tras el Tratado de Bayona que acabó con la guerra, los herederos de Juan I y del duque de Lancaster (el príncipe Enrique y Catalina) se casaron en la catedral de Palencia, siendo investidos como los primeros Príncipes de Asturias.

En el siglo XIV se iniciará la actividad industrial pañera, que tanta prosperidad traería a la ciudad en los siglos siguientes.

antigua foto lavadero palencia
Mujeres lavando junto al Puente Abilio Calderón

Palencia fue una de las ciudades cuyos procuradores y regidores promovieron en 1520 la insurrección de las comunidades de Castilla contra el gobierno del joven rey Carlos I. A causa de la epidemia de peste de Valladolid, el ya emperador Carlos V residió allí. No obstante, a finales de esa misma centuria comenzó su decadencia.

En el siglo XVIII se inició la construcción del Canal de Castilla, comenzándose a recuperar actividad económica.

En la actualidad se ha ido desarrollando de forma espaciosa y entre abundantes áreas verdes a lo largo de la margen izquierda del río Carrión, impulsada por cierto desarrollo industrial (especialmente en el ámbito metalúrgico y textil) y por las funciones administrativas y comerciales derivadas de la capitalidad provincial.

La ciudad histórica de Palencia se desarrolla en la orilla izquierda del río Carrión, incluyendo el antiguo núcleo medieval y su posterior expansión hacia la calle y la plaza Mayor.

Nuestra visita a Palencia comienza en los Jardines de la Estación (de autobuses y ferrocarril) para dirigimos hacia la Calle Mayor, auténtica espina dorsal de la ciudad. Cubierta con miradores y dotada de numerosos blasones o detalles escultóricos en las fachadas, concentra bajo sus soportales multitud de tiendas con solera. En el número 36 se encuentra el bello Colegio de Villandrando, inaugurado en 1911 en estilo neo-gótico como colegio de niñas huérfanas; destacan en su fachada los espectaculares paneles cerámicos de Daniel Zuloaga.

Por esta vía se llega hasta la Plaza Mayor, un pequeño espacio porticado construido en el siglo XVII y presidida por el Monumento al escultor palentino Alonso Berruguete, obra del también palentino Victorio Macho. Allí están el Ayuntamiento (neoclásico del siglo XIX) y la Iglesia de San Francisco (del siglo XIII modificado en el XVI). En 1311 fue sede de las Cortes Generales; en su interior llama la atención la capilla completamente cubierta de calaveras.

Muy cerca se encuentra el Palacio de la Diputación Provincial (1921), con su llamativa fachada del arquitecto palentino Jerónimo Arroyo, autor de otros muchos edificios de gusto ecléctico y modernista repartidos por la ciudad.

En las inmediaciones está la Iglesia de Santa Clara, del siglo XV, que perteneció a un convento en el que Zorrilla situaría la leyenda de Margarita la Tornera. En su interior se conserva un Cristo yacente que fue encontrado en el mar en el siglo XIV y al que le crecen el pelo y las uñas.

Al final de la calle de Burgos está la Iglesia gótica de San Lázaro (s. XIV), fundado por Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador. En su interior se conserva un notable retablo plateresco del siglo XVI, procedente de la iglesia del pueblo de Tordehumos.

En la calle de San Bernardo se disfruta la fachada renacentista de la capilla del antiguo Convento de San Bernardo, hoy reconvertido en centro docente.

Palencia es una de las ciudades con mayor proporción de zonas verdes por habitante de España. Uno de sus parques más destacados es el Paseo Salón de Isabel II, creado en 1830 según un diseño romántico, con numerosos juegos de agua flaqueados por castaños, cedros y acacias. Otros espacios verdes que merece la pena visitar son el Parque Huertas del ObispoSotillo de los Canónigos y los Jardines Huerta Guardián.

Muy cerca del parque de Isabel II se sitúa el Puente de Hierro o de Abilio Calderón, inaugurado en 1911; sus piezas de hierro se fabricaron en los Astilleros del Nervión (Bilbao) y se ensamblaron en la orilla del río, utilizándose las piedras del Arco del Mercado para asentar los estribos al puente.

Recorriendo la Calle Mayor Antigua llegaremos hasta la Iglesia de San Miguel (siglos XII-XIII), en el barrio del Mercado de ambiente medieval y calles con nombres de los antiguos gremios. El templo románico consta de tres naves con bóvedas de crucería y cabecera románica. De él llama especialmente la atención la torre gótica (siglo XIII), de carácter religioso-militar y símbolo identificativo de la ciudad; ene lla fue donde el Cid desposó a doña Jimena. Se trata de una torre almenada con esbeltos ventanales calados, desde la que cada 1 de enero se desarrolla el rito del Bautizo del Niño Jesús.

Muy próxima hay que ver en Palencia la Iglesia de Nuestra Señora de la Calle, construido por la Compañía de Jesús entre 1584 y 1599. En ella se venera a la patrona de la ciudad, la Virgen de la Calle o La Morenita, una talla de unos 40 cm de la Virgen con el Niño datada en el siglo XV, sobre cuyos orígenes se cuenta que un malhumorado panadero quiso meter en el horno un trozo de leña y, al resultarle imposible, decidió tirarlo, ya medio chamuscado, por la ventana. En el momento en que el tronco tocó el suelo se oyó un trueno y una voz que decía “Mi nombre será de la Calle”. Asustado tras el misterioso suceso, el panadero salió a la vía y descubrió que el tronco era en realidad una talla de la Virgen con el Niño, convirtiéndose en la patrona de la ciudad.

Transitando por la calle de San Marcos pasaremos por delante de la Casa del Cordón, un edificio del siglo XVI rematado en su fachada por un cordón franciscano. En la actualidad alberga el Museo de Palencia con una colección que abarca desde el Paleolítico hasta la Edad Media. Continuando hacia el río llegaremos al Puente Mayor, del siglo XV y ampliado en el XVIII. Regresando a la calle Mayor Antigua llegaremos a la Catedral de San Antolín, apodada “La Bella Desconocida”, calificativo que se ha hecho extensivo al resto de la capital. Es una de las mayores y más variadas catedrales de España: una basílica visigoda del siglo VII, convertida en catedral románica por Sancho III el Mayor de Navarra, y con añadidos  góticos entre 1321 y 1516. Se trata de un templo de cruz latina, con tres esbeltas naves cubiertas con bóvedas estrelladas y ventanales calados con vidrieras policromadas sobre la nave central, doble crucero, girola con capillas y amplio triforio. Cuenta con cinco puertas de entrada; la más decorada, la de la Virgen o del Obispo. En el espléndido interior sobresale el retablo de la Capilla Mayor (s. XVI), con tallas de Felipe Vigarny y tablas de Juan de Flandes; la Capilla del Sagrario, donde se conservan los restos de la reina  doña Urraca y, sobre todo, la Cripta de San Antolín, un espacio abovedado similar al Prerrománico Asturiano. El primer tramo de la cripta, románico del siglo XI, es una pequeña nave rematada por un ábside semicircular  y cubierta por una bóveda de medio cañón. Al fondo está lo que queda de la iglesia visigoda del siglo VII: tres estancias de desigual anchura separadas por recias arquerías y arcos de herradura laterales. Se cree que fue mandado construir por el rey Wamba en el año 762 para custodiar los restos del mártir francés San Antolín, que él mismo había traído desde Narbona. La última parte en erigirse de la catedral fueron la sala capitular y el claustro, de grande proporciones, que son obra de Gil de Hontañón. En el claustro se puede visitar el Museo Catedralicio, que cuenta con obras de El Greco, Zurbarán, Valdés Leal y Pedro Berruguete, además de una interesante colección de orfebrería religiosa.

El Museo Diocesano está en el próximo Palacio Episcopal. En él se pueden contemplar piezas románicas, esculturas de los siglos XIII y XIV, artesonados mudéjares, objetos de orfebrería y una colección de pinturas de Pedro Berruguete, Juan de Flandes, entre otros.

Catedral San Antolin Palencia
Ábside de la Catedral de San Antolín

De allí podemos ir a la Iglesia de Santa Marina, templo del siglo XVIII con restos medievales; y a la Iglesia de San Pablo, fundado por Santo Domingo de Guzmán en el siglo XIII, aunque el edificio actual se de de los siglos XV, XVI y XVIII. En su interior, merece la pena admirar el Retablo Mayor y los Sepulcros de Juan de Rojas y María Sarmiento, marqueses de Poza. Notable es también el retablo mayor y la Capilla del Deán Zapata (s. XVI), con retablo gótico y sepulcro renacentista.

Para los amantes del arte contemporáneo recomendamos acercarse a la Fundación Díaz-Caneja, donde se muestran 66 cuadros de este pintor palentino relacionado con la vanguardia artística del primer tercio del siglo XX. En ella se celebran además interesantes exposiciones temporales.

Por último, podemos desplazarnos hasta el Cristo del Otero, que se alza sobre un cerro al norte de la ciudad. El Cristo es una monumental escultura de 20 m de altura, de gesto amable y manos abiertas, realizada por el escultor palentino Victorio Macho en 1930; está considerada la quinta imagen de Jesús más grande del mundo. A sus pies se encuentra la tumba del artista y la pequeña Ermita rupestre de San Toribio (s. XII) en donde se celebra la Romería de Santo Toribio.

Imprescindibles

Catedral
Puente del Hierro

Datos prácticos

Coordenadas

42° 1′ 0″ N, 4° 32′ 0″ W

Distancias

Valladolid 47 km, Burgos 90 km,

Madrid 234 km

Aparcamiento

Estacionamiento con parkímetros y cuatro parking de pago en el centro urbano

Altitud

749 m

Habitantes

80 649 (2013)

Bautizo del Niño Jesús (1 de enero, Iglesia de San Miguel ), Romería de Santo Toribio (16 de abril), San Marcos (25 de abril), Semana Santa, Feria Chica (Pentecostés), Ferias patronales en honor de San Antolín (2 de septiembre)

Semana Internacional de Cine (febrero), Festival de Títeres (mayo), Festival de Teatro (septiembre), Feria Regional de Castilla y León (principios de septiembre), Expoaire (principios de septiembre), Festival de Música y Danza (noviembre), Las Noches de San Francisco (verano, con música tradicional al aire libre), Atardecedes Musicales (música clásica en el Palacio de la Diputación)

Comercio de mantas de lana

Forja y cerámica de Astudillo, Guardo y Paredes de Nava

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