La Cámara Santa, conocida como Sancta Ovetensis, es considerada una de las joyas de la ciudad de Oviedo, anexa a la catedral de San Salvador. Declarada como Patrimonio de la Humanidad e incluida como uno de los bienes individuales del Camino de Santiago. Consta de una parte con estilo de la etapa asturiana y otra con un marcado estilo románico.

Rodeada de historias y leyendas milenarias, vinculadas a la custodia de algunas de las reliquias más veneradas por los cristianos, que la han hecho mundialmente famosa. Este año cumple nada menos que 1200 años desde su consagración. La Cámara es famosa por sus tesoros, pero en sí misma es una auténtica joya arquitectónica.

Recorrido por la historia y arquitectura de la Cámara Santa

Catedral de Oviedo

Catedral de Oviedo | Shutterstock

En pleno centro de la ciudad se encuentra la Catedral de Oviedo, testigo del paso del tiempo y uno de los edificios más conocidos del lugar. Tiene la peculiaridad, a diferencia del resto de edificios, de arte sacro de España: solo dispone de una torre. Sin embargo, el principal tesoro de la catedral es la Cámara Santa, un edificio anexo de gran importancia.

La historia de la Cámara Santa comienza envuelta en misterios, pues su fecha de construcción aún es tema de debate. Tradicionalmente se le atribuye a la época de Alfonso II el Casto (760-842), aunque no está mencionada en las crónicas en las que se detalla la planificación del emplazamiento. Los arqueólogos afirman que el edificio original está fechado en la época de Alfonso III El Magno. Sea como fuere, el edificio se ha convertido en uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad de Oviedo. Además, la mayoría de historiadores atribuyen la construcción a Alfonso II.

El edificio es de planta rectangular, dispone de dos capillas superpuestas y está dividido en dos alturas. La Cripta Santa Leocadia en el piso inferior y la Capilla de San Miguel en el superior, nombre que le viene dado por estar adosada a la Torre de San Miguel. En origen eran espacios independientes y con accesos distintos. Se baraja la hipótesis de que la capilla fuera construida para albergar las reliquias, pero es posible que tuviese un carácter martirial. Esto explicaría las sepulturas que se han encontrado en ella y sus alrededores, datadas del siglo X. La cripta tiene pequeñas dimensiones, tan solo 12 metros y con una gran bóveda de cañón.

En el siglo XII se realizaron importantes reformas, en especial en la Capilla de San Miguel remodelada al estilo románico. Además, se remodeló el interior cerrando los accesos de la época y construyendo el acceso que se puede ver en la actualidad.

Cripta de Santa Leocadia, Cámara Santa

Cripta de Santa Leocadia, Cámara Santa | Alex Poulsen, Flickr

Curiosidades y la expoliación de la Cámara Santa

La Cámara Santa no solo ha tenido una historia curiosa desde su construcción, también ha estado marcada por eventos que han conmocionado a toda Asturias, incluso a España. Esta joya sacra estuvo a punto de perderse durante la Revolución de Asturias de 1934, pues el edificio fue destruido por un grupo de revolucionarios. Por suerte, fue reconstruida fiel a la original, incluso reutilizando los mismos materiales, y fue consagrada de nuevo en 1942.

Décadas después de este suceso, en 1977, ocurrió uno de los robos más impactantes del lugar. Las joyas de la Cruz de los Ángeles, la Cruz de la Victoria y la Caja de las Ágatas fueron sustraídas de la Cámara.

Reliquias de la Cámara Santa de Oviedo y los mitos que las envuelven

Alfonso II mandó traer las santas reliquias del cercano Montsacro para que fueran custodiadas en la Sancta Ovetensis. En la actualidad se han convertido en uno de los grandes símbolos de la ciudad de Oviedo, todas ellas marcadas por leyendas desde sus orígenes.

La Cruz de la Victoria

Es el principal símbolo del Principado de Asturias, incluso figura en el escudo y la bandera. Fue donada por Alfonso III a la catedral de San Salvador en 908. Está elaborada en roble revestido de oro con un gran medallón en el centro y adornada por piedras preciosas. La leyenda cuenta que Pelayo la enarboló en la batalla de Covadonga que marcó el inicio de la insurrección cristiana contra los musulmanes.

Cruz de los Ángeles

Cruz de los Ángeles, Cámara Santa de Oviedo

Cruz de los Ángeles, Cámara Santa de Oviedo | Zarateman, Wikimedia

Donada en el año 808 por Alfonso el Casto, su imagen aparece en el escudo de Oviedo. Está compuesta por dos piezas de cerezo forradas con una lámina de oro. Destaca por estar adornada con 48 piedras en forma de cabujón. Según La Crónica Silsense, la construyeron los ángeles. A Alfonso II lo visitaron dos peregrinos que afirmaban ser orfebres godos. Este les ofreció herramientas y materiales, indicándoles donde podían trabajar. Entonces, en la ciudad se empezó a comentar que de ese lugar salía un gran halo de luz de dentro. Al llegar el rey, se encontró con la brillante cruz.

Arca Santa

Cuenta la leyenda que la reliquia procede de una caja de madera de cedro procedente de Jerusalén que contenía las reliquias de Jesús, María y el Santo Sudario, entre otros. En 614, debido a la invasión de los persas, el arca viajó de Palestina hasta Cartagena. Alfonso II se encargó de llevarla a Oviedo para custodiarla desde entonces.

Caja de las Ágatas

Esta arqueta fue construida en 910 con el fin de guardar las reliquias, orden de Fruela de Asturias, hijo de Alfonso III. La caja está fabricada en madera de ciprés y recubierta con láminas de oro adornadas con motivos florales. Como curiosidad, tras el robo de 1977 fue restaurada junto con la Cruz de los Ángeles por la Comisión.

Santo Sudario

Una de las reliquias más importantes de la Cámara Santa, se trata de un pañuelo de lino manchado de sangre. En el Evangelio de San Juan se cuenta el uso de esta prenda funeraria, usada para cubrir la cabeza de Jesús. Mide 83 centímetros de largo por 53 de ancho y tan solo es posible verla tres días al año: Viernes Santo, 14 y 21 de septiembre.

Sin duda, la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo es una auténtica reliquia en sí misma gracias a sus leyendas, robos y a los tesoros que alberga. Una visita imprescindible para conocer la ciudad.