El palacio de Las Dueñas de Sevilla es una de las monumentales residencias donde la Casa de Alba guarda sus numerosos tesoros artísticos. Esta familia conforma una casa nobiliaria conocida, más allá del papel cuché, por ser una de las mayores coleccionistas de obras de arte de España. Este palacio, residencia sevillana de Cayetana Fitz-James Stuart hasta el día de su muerte, fue también lugar de nacimiento del poeta Antonio Machado en 1875.

La Casa de Alba y el palacio de Las Dueñas

Patio del Palacio de las Dueñas

El Patio principal interno del Palacio de las Dueñas. | Wikimedia

Los Alba conforman una casa nobiliaria española originaria de la corona de Castilla y que se remonta al siglo XIV. El actual titular y heredero del ducado es Carlos Fitz-James Stuart y Martínez de Irujo, XIX duque de Alba de Tormes. Se trata de una de las familias más antiguas de la aristocracia española.

El palacio de las Dueñas fue construido entre los siglos XV y XVI y toma su nombre del antiguo monasterio de Santa María de las Dueñas. Situado justo al lado, fue demolido en 1868. Primero fue la residencia de los Pineda, señores del linaje sevillano de la Casa Bermeja. Posteriormente Enríquez de Ribera, II marqués de Villanueva del Río y suegro del futuro VI duque de Alba Fernando Álvarez de Toledo, pasó la propiedad a la Casa de Alba en 1612. Durante el siglo XIX el edificio fue reinventado como casa de vecinos. Posteriormente, en el XX, pasó a ser residencia de la familia y recibió numerosas e importantes visitas.

La cuna de un poeta

Palacio de Dueñas

Placa homenaje a Antonio Machado. | Wikimedia

Curiosamente, durante el siglo XIX, uno de los inquilinos y administrador del palacio fue Antonio Machado Álvarez. Conocido por su seudónimo Demófilo fue escritor, antropólogo y folclorista. Además, es el padre de los poetas Manuel y Antonio Machado y del pintor José Machado Ruiz. Por ese motivo, el 26 de julio de 1875, Antonio Machado nació en una de las viviendas de alquiler del palacio de las Dueñas. Años después, el poeta da un digno homenaje al palacio evocando los ocho primeros años de su vida. Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla, y un huerto claro donde madura el limonero…” recordaba en Campos de Castilla (1912). Mientras tanto, en Nuevas Canciones (1924), escribía Es esta luz de Sevilla… Es el palacio donde nací, con su rumor de fuente”.

La gran colección de Las Dueñas

El palacio dispone de una superficie total de nueve mil metros cuadrados con dos terceras partes construidas que incluyen varios salones, una capilla y, por supuesto, una gran colección de obras de arte. De estilo góticomudéjar y renacentista, se trata de uno de los edificios más singulares de toda Sevilla. Contiene cuatro jardines espectaculares, el más conocido el de los limoneros. Asimismo cuenta con dos patios, el principal y el del Aceite. 

Sala Carteles

Salón de los Carteles. | Wikimedia

Cabe destacar la fachada de 1771, donde se sitúa el escudo del duque. A continuación llega un primer jardín y el apeadero En dicho lugar descargaban los carruajes durante el siglo XVIII. Allí se encuentra una importante colección arqueológica con esculturas desde el siglo I a.C. hasta el II d.C.

A partir de ahí, se suceden diferentes estancias que albergan grandes obras pictóricas de autores españoles como Juan Miguel Sánchez, Gustavo Bacarisas o Enrique Marín Higuero. Sobresale una con cabezas de toros y cuadros relacionados con el toreo, donde aparecen  obras de Joaquín Díez y Manuel de la Rosa. Pero no menos importante es el patio principal, un gran ejemplo típico de patio andaluz. En él se aprecian su fuente de azulejos y las columnas de mármol blanco del siglo XVI. Decora a estas cimacios del XX, además de los arcos de yeserías de la planta superior del XV.

Salón cuadrado del Palacio de Dueñas

El Salón que guarda una auténtica galería de arte. | Wikimedia

En la antecapilla se encuentran cuadros de José de Ribera, Lucas Jordán o Baroccio de Urbino. La capilla es de planta rectangular y con dos tramos de bóvedas.. Mientras tanto, la Biblioteca luce un artesonado mudéjar. Por su parte, como los espacios anteriores, el Salón de los Carteles sigue siendo una verdadera sala de museo con infinidad de obras artísticas. En este último, se encuentra el traje de luces que Curro Romero regaló a Cayetana Fitz-James Stuart. Subiendo por su escalera principal se accede a otros se los salones del palacio que continúan ofreciendo un recorrido por la horas.

Visitantes ilustres

Durante todo el siglo XX el palacio de Las Dueñas ha tenido el honor de recibir las visitas de los personajes más ilustres. Miembros de dinastías europeas y todo tipo de personalidades de diferentes ámbitos se han alojado en las estancias del palacio. Claros ejemplos son la emperatriz Eugenia de Montijo, Lord Holland, Alfonso XIII, Jackie Kennedy, Eduardo VIII, Jorge VI, Wallis Simpson o Grace y los Prríncipes de Mónaco.

Palacio de las Dueñas la Casa de Alba

Cayetana el día de su boda por los jardines. | Palacio de las Dueñas

Se dice que Américo Vespucio contrajo matrimonio en la capilla del palacio. Salvador Clemente Pérez tuvo también en el edificio su estudio y que el escritor Juan Ramón Jiménez fue allí como su discípulo de pintor, aunque más tarde prefirió la poesía. Marconi, el inventor del telégrafo sin hilos, también estuvo allí con su esposa. De la misma manera, el compositor Cole Porter y el músico Arthur Rubinstein tocaron el piano en sus salones. 



Un palacio para el pueblo

Cayetana, la XVIII duquesa de Alba, contrajo matrimonio con Luis Martínez de Irujo en la Catedral de Sevilla. Sin embargo, celebraron el convite en el palacio. Aquel día, la duquesa pidió que sirvieran mil comidas a los pobres de la ciudad. Además, su padre pagó cinco mil pesetas a todas las parejas que se casaron ese mismo día en Sevilla, un total de nueve.

Fachada principal Palacio Dueñas

Fachada principal del Palacio de las Dueñas. | Wikimedia

Todos los bienes del palacio se encuentran inventariados por la Junta de Andalucía y son considerados como Patrimonio Histórico de Andalucía, por lo que tanto el inmueble como los objetos que contiene deben preservarse. Aunque el palacio sigue siendo una de las residencias del actual Duque de Alba, en la actualidad es posible visitar diariamente el palacio y sus jardines y disfrutar de la impresionante colección privada de la familia. Se han organizado, incluso visitas nocturnas en las que permiten disfrutar de toda la magia de este palacio.