La cueva El Soplao se encuentra situada en los municipios de Herrerías, Valdáliga y Rionansa, en la extensa y verde Sierra de Arnero en Cantabria. En dicha comunidad hay más de 6.000 grutas reconocidas. Se trata de una cavidad única, de gran valor geológico gracias la calidad y cantidad de sus formaciones excéntricas, con formaciones poco comunes como helíctitas. Sin embargo, también destaca por su valioso patrimonio de arqueología industrial minera.

Muy cerca se encuentra el yacimiento paleontológico de Rábago/El Soplao, donde los aficionados a la época de los dinosaurios podrán ver fósiles de insectos, arácnidos y otros artrópodos atrapados en ámbar. Poblaciones como San Vicente de la Barquera, Santillana del Mar con la Cueva de Altamira, Potes o Comillas sirven de base para visitar la oquedad. Un enclave muy peculiar que ofrece además unas espectaculares vistas de los Picos de Europa.

Formaciones de la cueva El Soplao

Formaciones de la cueva El Soplao. | Foto gentileza de Roberto F.García y www.espeleofoto.com

El origen minero de El Soplao

La cueva fue descubierta por casualidad en 1908 por miembros del Grupo Minero de La Florida cuando excavaron el túnel de La Isidra, que daría inicio al avance subterráneo de la explotación. Rápidamente se utilizó el entramado de galerías naturales como medio de comunicación entre las diferentes zonas de trabajo, transportando personas y mineral. Asimismo, ayudaba a proporcionar oxígeno a las galerías mineras. Por suerte se respetaron en buena medida la cueva y sus formaciones. Esta debe su nombre al término minero que hace alusión al aire que se puede percibir cuando se efectúa la cala de una nueva galería, las cavidades que creaban fuertes corrientes de aire.

Galería La isidra en la cueva de El Soplao

Galería La isidra. | Foto gentileza de Sergio Laburu y www.espeleofoto.com

Una vez terminado el período de explotación y tras años de abandono, la cueva fue redescubierta por el Speleo Club Cántabro en 1975. El origen de la cueva se debe situar en el Mesozoico, hace unos 240 millones de años. En 2005 fue abierta al público ya totalmente acondicionada para los visitantes. Posteriormente, en 2019 se concluyó una vía ferrata subterránea que permite descubrir su patrimonio minero.



Las excepcionales formaciones de El Soplao

Cueva el Soplao

Cueva el Soplao. | Foto gentileza de Sergio Laburu y www.espeleofoto.com

El acceso inicial se efectúa a través de un tren minero que, después de 400 metros, lleva a la primera galería donde es posible disfrutar de techos llenos de helictitas de caliza. En medio de un gran entramado de grutas dispuestas en diferentes niveles se pueden encontrar diversos espacios. La galería de los fantasmas, por ejemplo, tiene más de 300 metros. Allí es posible observar grandes estalagmitas blancas que parecen espectros.

Cueva el Soplao

Cueva el Soplao. | Foto gentileza de Sergio Laburu y www.espeleofoto.com

Más allá, aragonitos, estalactitas y estalagmitas elípticas o excéntricas generan una gran variedad de juegos de sensoriales, de luces a olfativos. No hay que olvidarse de las pisolitas o perlas de las cavernas, que aparecen en formaciones grupales como si fueran nidos. Así, resulta una de las más espectaculares del país junto a la Gruta de las Maravillas, la cueva de Sant Josep o la de Nerja.

Pisolitas en El Soplao

Pisolitas en El Soplao | Foto gentileza de Roberto F. García Gómez y www.espeleofoto.com

Mención especial tiene el falso suelo, una zona considerada como la Capilla Sixtina del mundo subterráneo. Una visión impresionante, más con la ambientación de luces y sonido que la acompaña. Por último, cabe destacar los descubrimientos de espeleotemas ambarinos y de ámbar azul de la Era Cretácica que conservan. Una suerte de pequeños cofres del tesoro biológicos con insectos y otras alimañas.

Las diferentes formas de descubrir la cueva de El Soplao

Visita guiada Cueva El Soplao

Visita guiada Cueva El Soplao. | Foto gentileza de Adrián Vázquez y www.espeleofoto.com

El Soplao ofrece diferentes recorridos de modo que es accesible a todos los públicos. Estos van desde una visita convencional a una vivencia extrema. Posee más de 20 kilómetros de longitud, con cuatro de ellos abiertos al público. Por ello existen infinidad de galerías que permiten tres tipos de visita.

Visita aventura a la Cueva El Soplao

Visita aventura a la Cueva El Soplao. | Foto gentileza de Roberto F.García y www.espeleofoto.com

En la visita guiada es accesible a todo el mundo. Siempre se está acompañado de un guía que explicará la historia y la importancia del entorno. Mientras tanto, también hay una alternativa de aventura geológica y espeleológica. Esta ofrece un recorrido de unos tres kilómetros en dos horas y media. Es necesario el uso de botas, mono, casco, luz y ropa de abrigo. Gracias a ello se conoce la cueva tanto a través de tramos sencillos combinados con otros que requerirán de la ayuda de barandillas o escaleras.

Visita minera a El Soplao

Visita minera a El Soplao. | Foto gentileza de Roberto F.García y www.espeleofoto.com

Por último, queda la visita minera. Incluye una via ferrata subterránea de dos kilómetros de longitud y diferentes niveles de dificultad. A pesar de no requerir conocimientos previos de espeleología, no está recomendada para menores de edad y requiere tener una relativa forma física.


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