Desde el día 6 de junio, sábado, el Museo Nacional del Prado volverá a recibir visitantes. Sin embargo, se adaptará al ambiente post-COVID, que exige un estricto control espacial y de aforo. Por ello, dado que solo podrán acceder 1.800 personas, la pinacoteca ha decidido crear una exposición temporal para solventar el problema. Con el nombre de Reencuentros, contendrá las piezas más señeras de su muestra permanente.

Según la web del más conocido museo de Madrid, la disposición de las 249 obras de Reencuentros «evoca la museografía existente cuando el Prado abrió sus puertas por primera vez». Con la galería central como eje conductor físico, diferentes cuadros se colocarán para generar «diálogos». Un claro ejemplo es la situación elegida para las representaciones que hicieron Rubens y Goya de Saturno. Mientras tanto, Las Hilanderas y Las Meninas de Velázquez quedarán adyacentes en un interesante contraste. Por tanto, a pesar de mantener en parte un «orden cronológico», hay punto en que escuelas, temáticas y épocas se mezclan.



 

De este modo se aprovecha la situación extraordinaria provocada por el coronavirus para dar una visión muy distinta a la habitual del espacio museístico. Por el momento, el aforo se quedará en un tercio, siguiendo las pautas marcadas por Sanidad. Según se avance de fases este se irá ampliando. Reencuentros se extenderá hasta el 13 de septiembre de 2020, por algo más de tres meses. De momento el público serán los propios madrileños, aunque la reapertura turística de finales de mes permitirá contemplar la muestra a personas del resto de España y finalmente a turistas extranjeros.

De este modo El Prado se suma a otros museos, de Barcelona a Valencia, que también están listos para exhibir. Otros actores culturales también está de vuelta. En el panorama musical, la Orquesta Sinfónica de Baleares lleva desde finales de mayo dando pequeños conciertos en un ciclo especial, Sonem Per Tu. En los escenarios, la Compañía Nacional de Danza está preparando también distintos espectáculos para principios de junio. Al tiempo, el Teatro Real tiene lista La Traviata para acoger público el próximo 1 de julio. De cara al verano, el Festival de Teatro Clásico de Almagro anunció que habría edición 2020, aunque reducida. Por último quedan intentos innovadores como Bekultura. La iniciativa programará conciertos en Sevilla y Alcobendas.