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Mapa de los barrios más bonitos de España

Mapa de los barrios más bonitos de España

Las ciudades son como un puzle: están formadas por piezas completamente diferentes, pero que encajan a la perfección para dar forma a una postal única y hermosa. Esas piezas son los barrios. Esos barrios que son la esencia de pueblos y ciudades, que unas veces son historia, pero que otras muchas son bullicio, gastronomía, autenticidad, vanguardia o, simplemente, son singulares por su colorido.

Nos calzamos zapato cómodo y nos vamos a dar un paseo por este mapa que abarca algunos de los barrios más bonitos de España, por esos que se disfrutan con todos los sentidos. Merece la pena recorrerlos sin prisas, saborear cada matiz y dejarse llevar por su ambiente. No están todos los barrios bonitos porque en España hay infinidad de ellos. Pero sí lo son todos los que están, y cada uno de los que vamos a pasear es una pequeña joya dentro de ciudades maravillosas.

Un paseo por los barrios más bonitos de España

Mapa de los barrios más bonitos de España
Mapa de los barrios más bonitos de España. | Jhoy Ribera

Albaicín, Granada

Andalucía atesora buena parte de los barrios españoles más bellos y singulares. Ahí están los de Triana o Santa Cruz en Sevilla, la judería de Córdoba o La Viña en Cádiz. Incluso dentro de la misma Granada podríamos mencionar el Sacromonte. Pero el barrio del Albaicín es especial en muchos sentidos, tanto, que es Patrimonio de la Humanidad.

Albaicín
Albaicín. | Shutterstock

El Albaicín es un entramado de callejuelas, de plazas escondidas y de casas encaladas que se encaraman a las laderas de un cerro. Todo invita a caminar sin rumbo, dejándose llevar por un ambiente romántico aderezado por toques de flamenco. Pero no hay que perderse en el camino, ya que las mejores vistas de la Alhambra se descubren aquí, en los miradores de San Nicolás y de San Cristóbal.

Barrio Húmedo, León

Plaza Mayor de León
Plaza Mayor de León. | Shutterstock

El Barrio Húmedo está en el corazón mismo de la ciudad de León, allí donde se alza la catedral, la Pulchra Leonina. En sus calles perdura el recuerdo de antiguos oficios y gremios que aquí se asentaron hace siglos. Y paseando por ellas no es difícil encontrarse con la Plaza Mayor o la de San Martín, con la Iglesia del Mercado o con el Palacio de Don Gutierre.

Pero este barrio, además, está salpicado de bares tradicionales, de tascas, mesones y restaurantes. No es casualidad, por ello, que sea escenario de una de las mejores rutas de tapas de España. Si hay un buen lugar para saborear esa cocina leonesa tan contundente como deliciosa, ese es, sin duda, el Barrio Húmedo.

Barrio de Vegueta, Las Palmas de Gran Canaria

Barrio de Vegueta
Barrio de Vegueta. | Shutterstock

Este barrio fue el germen de la ciudad y, aunque en más de 500 años de historia Las Palmas de Gran Canaria hayan cambiado, el Barrio de Vegueta aún tiene el poder de hacernos retroceder en el tiempo. Aquí se encuentran la Catedral de Santa Ana, la Casa de Colón, la Casa Consistorial o el Museo Canario.

Pasear por sus calles permite, además, admirar magníficas casonas nobiliarias que entremezclan la arquitectura típica con elementos de estilos tan dispares como el gótico, el neoclásico o el mudéjar. Y para dar gusto no solo a la vista, sino también al paladar, nada como una parada en el siempre animado Mercado de Vegueta. Con energías renovadas, después se podrá seguir descubriendo un barrio que es conjunto histórico-artístico.

Barrio de Gros, San Sebastián

Barrio de Gros y la Playa Zurriola
Barrio de Gros y la Playa Zurriola. | Shutterstock

Es uno de esos barrios bonitos no tanto por historia como por su ambiente. El de Gros es el barrio de moda en San Sebastián y motivos sobran para ello. Se extiende entre el monte Ulía y la desembocadura del Urumea. Es un barrio de aires señoriales en el que destaca como un faro el Palacio de Congresos Kursaal.

Pero Gros tiene mucho más. Tiene una playa fantástica, la de Zurriola, que además es un pequeño paraíso surfero que ha transformado el ambiente del barrio. Tiene ese Monte Ulía, que esconde un buen número de senderos perfectos para una caminata de lo más relajante. Y tiene bares increíbles para saborear esos pequeños bocados de cielo que son los pintxos. Un buen plan para disfrutar de San Sebastián más allá de la playa de la Concha y su entorno.

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Las Siete Calles, Bilbao

Siete Calles
Siete Calles. | Shutterstock

Las Siete Calles (o, dicho de otra forma, el corazón histórico de Bilbao) encierran toda la esencia de la ciudad. Por un lado, calles estrechas flanqueadas por los típicos edificios con galerías acristaladas. Por otro, monumentos como la Catedral de Santiago, el Teatro Arriaga o palacios como los de Arana o Mazarredo, que hablan de viejos tiempos de esplendor. Y, salpicando esas calles, comercios entre los que se alternan algunos de los de más solera de la ciudad con otros de aires que miran más hacia el futuro que hacia el pasado.

Este particular cóctel que da forma a uno de los barrios de España más singulares se adereza con todo un rosario de tascas y restaurantes. Cualquiera de ellos es perfecto para tomar un buen pintxo si hay algo de prisa o de degustar con tranquilidad lo mejorcito de la gastronomía vasca si el tiempo no apremia.

Barrio de los Austrias, Madrid

Plaza de la Villa
Plaza de la Villa. | Shutterstock

Que el Barrio de las Letras, donde vivieron escritores como Cervantes, Calderón de la Barca o Lope de Vega, está de moda, nadie lo duda. Que no hay que perderse la animación y la personalidad propia no solo de este barrio, sino también de los de Malasaña o Chueca, tampoco admite discusión. Pero es el Barrio de los Austrias el que lo tiene todo, el más auténtico de la capital.

Solo en él es posible pasear por la historia de Madrid desde la muralla árabe al Palacio Real, pasando por la Plaza Mayor o la de la Villa. Es, además, el Madrid más castizo, el del bocata de calamares o el chocolate con churros en esa Plaza Mayor espectacular, y el del tapeo en el Mercado de San Miguel, en la Cava Alta o en la Cava Baja. Es también el barrio de la capital donde historia y leyendas a veces se confunden y donde el paseante aún puede perderse en estrechos y a veces misteriosos callejones.

Barrio Gótico, Barcelona

Barrio Gótico de Barcelona
Barrio Gótico de Barcelona. | Shutterstock

Como gran ciudad que es, Barcelona alberga algunos de los barrios más singulares en el mapa de España. Ahí están el aire artístico y bohemio del de Gràcia o la modernidad y animación del de la Barceloneta. Pero el Barrio Gótico tiene ese regusto antiguo que siempre atrapa al visitante, y no porque sus calles a veces sean pequeños laberintos. Es en él donde se encuentran joyas como la Catedral de Santa Eulalia o la Plaza del Rey, en la que se descubre el pasado romano de la ciudad.

Y aún hay mucho más por descubrir en este barrio: el bullicio de la Plaza Real, que está llena de bares y restaurantes y es punto de reunión de pintores que ofrecen sus obras cada fin de semana; o el Portal de L’Angel, puerta de entrada al Barrio Gótico y una de las arterias comerciales de Barcelona.

Barrio de Cimadevilla, Gijón

Barrio de Cimadevilla
Barrio de Cimadevilla. | Shutterstock

Tradición y modernidad se dan la mano en Cimadevilla. Es el barrio antiguo, el corazón de Gijón. En él se respira ese aire marinero de las pequeñas ciudades que crecieron mirando al mar. Aquí se encuentran la Plaza Mayor, el ayuntamiento y varios palacetes de interés. Y en las calles, un buen número de terrazas que son lugares estupendos para relajarse en la compañía de una buena sidra.

Ya en uno de sus extremos se descubre algo completamente diferente una joya del arte contemporáneo. Se trata de Elogio del horizonte, una magnífica escultura realizada en hormigón, obra de Eduardo Chillida.

Barrio judío, Girona

Barrio judío de Girona
Barrio judío de Girona. | Shutterstock

La judería de Girona es una de las mejor conservadas del mundo, razón más que suficiente para recorrerla con calma y sumergirse de lleno en su ambiente medieval. El barrio judío está formado por un laberinto de callejuelas y patios por los que un día pasaron insignes poetas, filósofos y pensadores. No hay que dejar de visitar el Museo de Historia Judía de Girona, pasear por la Calle de la Força hasta la placeta del Institut Vell o subir la escalonada pujada de Sant Dómenec, una de las imágenes icónicas del Barri Vell.