Palacio Real de Madrid
El Palacio Real de Madrid, situado en el Madrid de los Austrias, fue la residencia y sede de la monarquía hispánica desde su construcción, durante el reinado de Felipe V, hasta la proclamación de la Segunda República.
BREVE HISTORIA DEL PALACIO REAL DE MADRID
Los orígenes del Palacio Real se remontan al antiguo Alcázar de Madrid, de época hispano-musulmana. Siglos más tarde, los Trastámara trasformaron este castillo en residencia real. Pero fue Carlos V quien realizó una importante reestructuración. Durante el reinado de Felipe II, momento en el que Madrid adquiere la capitalidad, el Alcázar ganó una gran importancia.En la madrugada del 24 de diciembre de 1734, tuvo lugar un violento incendio que arrasó por completo el Alcázar. Fue Felipe V, primer monarca de la Dinastía Borbón, quien impulsó la construcción de un nuevo palacio.
El proyecto se encargó a Filippo Juvarra. Sin embargo, su prematura muerte hizo que la edificación pasara a ser dirigida por Giovanni Battista Sacchetti y, más tarde, por Francesco Sabatini.
Las obras concluyeron durante el reinado de Fernando VI. Aún así, los monarcas posteriores realizaron pequeñas remodelaciones.
QUÉ VER EN EL PALACIO REAL DE MADRID
El acceso al Palacio Real de Madrid se debe realizar a través del Patio de Armas. Se trata de una amplia explanada semejante a la que tenía el antiguo Alcázar de los Austrias. Estaba destinado a los desfiles de las tropas y a distintos ejercicios militares.Desde aquí entrarás al Palacio a través de la fachada sur. Fue la primera en construirse, y conserva la misma orientación de la entrada principal del Alcázar.
Toda la decoración de las fachadas del Palacio Real de Madrid tiene una intención propagandística. Exalta a la monarquía española y a la Iglesia católica.
Se trata de una escalera de tipo imperial que presenta ventanales con arcos, columnas adosadas, pilastras y está adornada con distintos castillos y el Toisón de Oro.
Está completamente decorado con colgaduras de terciopelo rojo con orlas bordadas. A lo largo de las paredes se distribuyen doce grandes espejos.
Un dosel escultórico muy ornamentado alberga el espacio del Trono. Ahí también se encuentran las esculturas de dos leones dorados, provenientes del antiguo Alcázar, y que protegían simbólicamente el Trono.
En el Salón del Trono se celebran diversos actos públicos de exaltación de la monarquía, como los besamanos reales y la presentación de cartas credenciales. En su día sirvió, incluso, para la exposición de los restos mortales de Carlos III.


En sus bóvedas encontramos frescos, realizados por Anton Raphael Mengs. Destaca la Apoteosis de Hércules, que representa el momento en el que Hércules recibe la inmortalidad en reconocimiento a las pruebas que tuvo que superar.
En estas estancias encontrarás también distintos retratos reales del pintor Francisco de Goya.

En sus bóvedas volvemos a encontrar pinturas de Mengs. Destaca la Aurora con su carro tirado por caballos. También son reseñables Colón ofreciendo el mundo a los Reyes Católicos de Antonio González Velázquez, y la Rendición de Granada de Francisco Bayeu.
Lo más destacable de la capilla, además de su rica decoración, es la cúpula. Está decorada con frescos realizadas por Corrado Giaquinto. En ellas se representa la Coronación de la Virgen e importantes santos madrileños, como San Isidro o Santa María de la Cabeza.
DATOS PRÁCTICOS PARA TU VISITA AL PALACIO REAL DE MADRID
Dirección: Plaza de Oriente, Madrid.Coordenadas: 40°25′06″N 3°42′51″O.
Web: http://www.patrimonionacional.es/real-sitio/palacios/6039
Hay un parking bajo la Plaza de Oriente.
Llegar en transporte público es muy sencillo. Las líneas de autobús urbanos son 3, 25, 39 y 148. Si tu opción es metro, la parada es Estación de Ópera (líneas 5 y 2).
También puedes ir en tren de cercanías: estaciones de Sol y Principe Pío.
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