El castillo de Davalillo formó parte de la línea de defensa del Reino de Navarra. No en vano está ubicado en un entorno privilegiado que bordea el Ebro. La antigua fortaleza medieval queda asentada en una loma de los campos del viñedo riojano, como un fiel vigilante de las tierras de la Sonsierra y La Rioja Alta. Construido en el siglo XIII, fue declarado Bien de Interés Cultural gracias a que es uno de los pocos castillos románicos que aún se conservan en pie en España.

Castillo de Davalillo entre viñedos

Castillo de Davalillo entre viñedos. | Shutterstock

Se trata de una de las joyas arquitectónicas más desconocidas de La Rioja. Sus magníficas vistas al entorno vitícola, su buen estado de conservación y los preciosos paisajes de la localidad de San Asensio hacen que merezca la pena descubrir esta joya medieval.

De imponente fortaleza medieval a ruina del pasado

El origen del castillo de Davalillo es incierto, puesto que se desconoce la fecha exacta de su construcción, aunque se sitúa entre finales del siglo XII y comienzos del siglo XIII. Lo que está claro es que se construyó tras el año 1117, ya que no figura entre la lista de los castillos fronterizos realizada a petición del parlamento inglés por Sancho VII.

muros del castillo de Davalillo

Muros del castillo de Davalillo. | Shutterstock

Tenía el objetivo de proteger Castilla, junto con la vecina fortaleza de Briones, de los frecuentes ataques navarros. Era muy útil puesto que desde su altura se divisan las tierras de La Rioja Alta y Sonsierra. De hecho, jugó un papel fundamental y tuvo grandes momentos de gloria gracias a que sirvió de apoyo ante las numerosas batallas entre el ejército riojano y navarro.

Se construyó en el antiguo poblado de Davalillo, que desapareció al final de la Edad Media debido al crecimiento de la localidad de San Asensio, a la que pertenece en la actualidad. La decadencia del núcleo comenzó tras la guerra entre Pedro I y Enrique II, ya que La Rioja se comenzó a fragmentar en señoríos. Como curiosidad, una leyenda popular cuenta que en realidad fue una plaga de alacranes la que aniquiló por completo a la población. Sea cierto o no, es común contemplar a estos ejemplares en los meses de verano.

castillo de Davalillo

La silueta de la fortaleza es parte del paisaje riojano. | Shutterstock

En la actualidad, es uno de los pocos castillos románicos que aún se conservan en pie en la península. Durante años estuvo abandonado, aunque recientemente fue adquirido por la CVNE (Compañía Vinícola del Norte de España), quién ahora es el encargado de su conservación. A pesar de estar en ruinas y no poder visitar su interior, aún puede sentirse como una vigía medieval.

Los entresijos de este tesoro arquitectónico del románico

Pese a que en su interior solo se conservan los restos de la capilla románica y la torre del homenaje, los restos de este imponente castillo aún son capaces de mostrar la importancia que tuvo en el pasado. La fortaleza de Davalillo destaca por su planta heptagonal, cuya arquitectura queda reforzada por torres en las esquinas. Asimismo, se elevó al completo en piedra de sillería. Cuenta con dos puertas de acceso. La principal era de arco apuntado y estaba protegida por dos cubos. Mientras tanto, la segunda era utilizada para acceder a la segunda planta y al resto de alturas.

Puerta principal del castillo de Davalillo

Puerta principal del castillo de Davalillo.. | Shutterstock

Especialmente imponente resulta la torre del homenaje con planta cuadrada y cuatro pisos de altura, cubiertos con bóveda de cañón apuntado. La planta baja alberga la capilla, iluminada mediante tres aspilleras. En el exterior es posible observar los restos de un muro que podría haber sido la cerca que protegía al poblado de Davalillo.

Enclave estratégico del castillo de Davalillo para disfrutar sus alrededores

La ubicación estratégica del castillo de Davalillo es idónea para disfrutar de los alrededores de esta zona de La Rioja, con una gran cantidad de atractivos turísticos. Junto al cerro de la fortaleza se encuentra la ermita de Nuestra Señora de Davalillo. Aunque reformada, hay restos que indican que perteneció a la antigua población.

San Asensio está fuertemente ligado a la ermita y al castillo. Por ello, dos veces al año se celebran dos romerías en este lugar, ambas fiestas muy animadas y con tradiciones de lo más interesantes. En ellas, la Virgen se lleva en procesión en compañía de danzantes con el fin de proteger los campos para la recogida de frutos.

castillo de Davalillo

El castillo sobre su colina. | Shutterstock

Para los amantes del senderismo, existe la popular Ruta del Vino que conecta la Sonsierra Riojana y Briones con San Asensio. La dificultad es baja, apta para todos los públicos y tiene una distancia de unos cuatro kilómetros y medio. El trayecto comienza en la ermita del Santo Cristo en Briones en dirección a la plaza de España.

Después, hay que bajar la calle de la Estación hasta llegar a la N-232 y girar a la derecha. Una vez en la estación del ferrocarril se deben atravesar las vías y seguir el sendero marcado. Esta parte del recorrido atraviesa los viñedos riojanos de la zona hasta llegar al arroyo Valpierre y acabar en el antiguo camino minero. Finalmente, basta con caminar por el sendero hasta llegar a la popular ermita de San Juan y girar a la izquierda dejando el sendero principal para llegar al castillo de Davalillo.

Briones, La Rioja

Briones, La Rioja. | Shutterstock

Antes de comenzar la ruta de senderismo es recomendable visitar el pueblo de Briones. Se le considera uno de los pueblos más bonitos de España. Declarado Conjunto Histórico Artístico por su trazado medieval, en un futuro podría quedar reconocido por la propia UNESCO. Esto le viene por ser parte de la propuesta del “Paisaje cultural de la viña y el vino de La Rioja y Rioja Alavesa”.