España en su conjunto es tierra de castillos, fortificaciones y murallas. Con este artículo descubriremos algunos de los ejemplares más maravillosos de las murallas desconocidas de España, que se encuentran dentro de nuestro riquísimo patrimonio. Las murallas desconocidas de España se encuentran repartidas por todo el territorio peninsular y presentan características únicas que reflejan los diferentes estilos de los periodos históricos.

La muralla de Niebla, Huelva

muralla de niebla
Muralla de Niebla o Guzmán | Shutterstock

La ciudad de Niebla se asienta sobre los restos de una colonia romana, pero fue entre los siglos XI y XIII cuando su muralla y castillo fueron construidos. La muralla tiene dos kilómetros de largo y cerca un perímetro de 16 hectáreas, presentando un recorrido irregular que se adapta al terreno en el que está asentado. La muralla acoge 48 torres defensivas y cinco puertas de acceso con un claro estilo almohade. La muralla de Niebla ha sufrido desperfectos a lo largo de su historia, aunque su mayor destrucción tuvo lugar durante la Guerra de la Independencia contra los franceses.

A lo largo del siglo XX se llevaron a cabo diferentes restauraciones que a día de hoy presentan una verídica imagen de su original estilo medieval. La ciudad de Niebla en la provincia de Huelva (Andalucía) tuvo un importancia destacada durante el califato musulmán y los posteriores reinos de Taifa, siendo Niebla la capital de la taifa que llevaba su mismo nombre.

La muralla de Tossa de Mar, Girona

murallas desconocidas de España
Cala de Tossa de Mar coronado por el recinto amurallado de Vila Vella | Shutterstock

Tossa de Mar en la provincia de Girona presenta el conjunto amurallado de Vila Vella, el último vestigio de este tipo de edificación de toda la Costa Brava. Construida en una elevación a pie de mar entre los siglos XII y XIII conserva casi todo su perímetro original. Esta muralla ha tenido intensas remodelaciones, que fueron llevadas a cabo entre los siglos XIV y XVIII con el objetivo de defenderse de la piratería. La muralla acoge cuatro torreones y tres torres de base cilíndrica, de las cuales la más famosa es la torre d’en Jonàs que domina la bahía. Cabe destacar el portal dovelado, que da acceso a través del patio de armas al recinto amurallado de Vila Vella.

En el punto más alto del cerro había un pequeño castillo de planta rectangular, que fue destruido para alzar el Faro de Tossa. En la antigüedad el recinto de Villa Vella llegó a acoger hasta 80 viviendas, muchas de las cuales utilizaban la propia muralla como pared. A día de hoy los visitantes pueden recorrer los estrechos callejones pavimentados con guijarros y parte de la muralla que ofrece unas espléndidas vistas a la cala.



Las Murallas Reales, Ceuta

Murallas Reales de Ceuta
Las Murallas Reales y foso de agua marina en Ceuta | Shutterstock

Una de las murallas desconocidas de España se encuentra en la ciudad autónoma de Ceuta. Las murallas de Ceuta comenzaron a construirse por orden del califa cordobés Abderramán III en el año 957 d.C. y fueron terminadas por su hijo, Al-Hakam II. Debido a su posición estratégica sobre un istmo que domina la península de Amina, las murallas fueron reforzadas y ampliadas por los portugueses tras su conquista en 1415. Los portugueses erigieron las dos cortinas de la Muralla Real y sus baluartes, el foso navegable y el puente levadizo que hasta el día de hoy da acceso al recinto.

Las Murallas Reales son un conjunto arquitectónico único de estilo renacentista, que cuenta entre sus estructuras con baluartes, murallas almenadas, bastiones y una plaza de armas. El foso de agua salada que rodea la muralla tiene 300 metros de longitud y es el único foso navegable que existe en España. En la actualidad existen dos puentes levadizos, el Puente de Cristo en la embocadura norte del foso y el Puente de la Virgen de África en la embocadura sur. Cuando se alzan estos puentes la fortificación queda completamente aislada del resto del continente.

La muralla de Urueña, Valladolid

Murallas de Urueña
Murallas de Urueña | Shutterstock

Como si de una pequeña ciudad medieval se tratara, Urueña es un pueblo de Valladolid que a día de hoy vive rodeado por una gran muralla. En su interior, uno de los cascos urbanos mejor conservados de la provincia, lo que le valió a la localidad el distintivo de Conjunto Histórico-Artístico. La construcción de la muralla se realizó en los siglos XII y XIII y cuenta con dos puertas. La principal es la denominada puerta del Azogue, ubicada en el norte. Se realizó en «codo» como defensa ante posibles invasores. La otra se denomina el arco de la Villa y se encuentra en el sur. En la actualidad se conserva el 80% de este recinto amurallado, que esconde una superficie de siete hectáreas. Esta muralla está toda almenada y la recorre un camino de adarve.

La doble muralla de Ciudad Rodrigo, Salamanca

Ciudad Rodrigo
Castillo y murallas de Ciudad Rodrigo | Shutterstock

Otras de las murallas desconocidas de España es la doble muralla de Ciudad Rodrigo en la provincia leonesa de Salamanca. Mandada construir por el rey Fernando II de León en el siglo XII con el objetivo defender la plaza, la muralla fue diseñada por el maestro gallego Juan de Cabrera con una altura de hasta ocho metros y medio. En el siglo XV se alzó una segunda muralla con el objeto de defender la ciudad de los ataques del ejército portugués, que fue reforzado por un foso y un contrafoso.

De muros almenados de cal y canto llegó a tener hasta una altura de 13 metros y medio, con un espesor de dos y medio metros que aún es apreciable en algunos puntos de la muralla. Su longitud es de más de dos kilómetros y puede ser cómodamente paseada por los visitantes, ofreciendo una vista de los monumentos históricos más importantes de la ciudad. La muralla es coronada por cinco torres de planta cuadrada y preserva siete de sus ocho puertas de acceso a la ciudad.

La muralla de Galisteo, Cáceres

Muralla en Cáceres
Muralla de canto rodado de Galisteo en Cáceres | Shutterstock

En la Vía de la Plata de Extremadura, en una pequeña población a 80 kilómetros de Cáceres y 20 de Plasencia, se encuentra una de las maravillosas murallas desconocidas de España. Galisteo está situado en un altozano, presidiendo parte del Valle del Jerte, y por ello siendo un oportuno emplazamiento para una edificación defensiva ya desde época de los romanos. El conjunto defensivo de Galisteo se compone de un castillo medieval y una muralla, que comenzaron a construirse en el siglo XII con un estilo almohade y que se encuentra espléndidamente conservado.

Las murallas están construidas con canto rodado y adheridas con argamasa, el canto rodado no es un material comúnmente utilizado para este tipo de edificaciones, pero muy conveniente en este caso ya que era extraído del cercano río Jerte. Tiene un trazado irregular que se adapta al terreno con un perímetro total de 1200 metros. No tiene torres adosadas, sino que su defensa estaba basaba en las almenas rematadas de forma piramidal. Tiene cuatro accesos al interior de la ciudad, la puerta de Puerta de Santa María, la Puerta del Rey, la Puerta de la Villa y la Puerta de Palacio.

La muralla de Alzira, Valencia

muralla de Alzira
Porción de la muralla almohade de Alzira | Shutterstock

Las murallas de Alzira (Alcira) es uno de los monumentos que ver en la comunidad autónoma de Valencia. Se encuentra situada a 45 kilómetros de Valencia capital, a 35 kilómetros de Gandía y a 22 de Xátiva. La muralla de Alzira tiene sus orígenes en el siglo IX, aunque el conjunto que a día de hoy pervive es en su mayoría del siglo XII. Tiene un estilo almohade construido en un estilo tradicional de la mampostería de cal y canto. Alzira tenía un importante valor estratégico al estar en la ribera del río Júcar, y fue testigo de batallas protagonizadas por el rey Jaime I, el Cid Campeador y Alfonso el Batallador.

La muralla de Alzira solo conserva algunos fragmentos, pues parte de su conjunto fue derribado paulatinamente en los siglos XIX y XX para posibilitar la expansión de la ciudad. A día de hoy hay varios tramos destacables para visitar, como sería el de la calle Saludador, que conserva ocho torreones de entre siete y diez metros de altura, el de la plaza del antiguo mercado, con tres torreones restaurados y el del puente del Arrabal, donde hay en pie dos torreones embebidos en viviendas.