Las perrunillas son uno de esos dulces que nos han acompañado fielmente a lo largo de toda nuestra vida. También llamadas perronillas o perrunillos, estos dulces tradicionales están presentes en casi toda nuestra geografía, si bien tienen su centro de difusión en Extremadura. Es un postre conventual que muchos compramos al visitar los tan tradicionales conventos en los que las monjas preparan dulces como mantecados, yemas de Santa Teresa, madalenas o rosquillas, según la región.

En este caso, las perrunillas son un dulce muy apreciado que puede recordar un poco a los bizcochos de Lerma, provincia de Burgos, y a los mantecados. Su textura es única, ya que estas son arenosas y crujientes pero se deshacen rápidamente en la boca al comerlas. Como para todas las recetas ancestrales, los ingredientes pueden variar, aunque teniendo como base algunos elementos esenciales como la manteca, la almendra molida y el anís, elementos indispensables de nuestra gastronomía.

Perrunillas

Perrunillas | Shutterstock

Ingredientes de las perrunillas

800 g de harina

250 g de almendra tostada y molida

250 g de manteca de cerdo

250 g de aceite de girasol

250 g de azúcar glas

1 chorrito de anís dulce

2 huevos (uno para la masa y otro para decorar)

Almendras enteras para decorar

Azúcar para decorar

Preparación de las Perrunillas

  1. Lo primero que necesitamos hacer es tostar ligeramente las almendras. Este es un paso opcional pero sin duda hace que las almendras despidan un aroma mucho más intenso en la masa. Para ello añadimos las almendras molidas a una sartén sobre un fuego medio-alto. Debemos cocinar sin parar de remover para evitar que se quemen o que se tuesten demasiado durante al menos 5 minutos. Una vez tostadas, retiramos y dejamos enfriar.
  2. En un bol amplio añadimos 1 huevo y lo batimos bien para añadir posteriormente el azúcar glas, el aceite, el chorrito de anís y la manteca ligeramente derretida, sin que llegue a estar muy caliente. Incorporamos bien todos los ingredientes.
  3. A la mezcla anterior añadimos la almendra molida y la harina de trigo para remover primero con la cuchara y luego con las manos. Debemos conseguir una masa homogénea que no se pegue a las manos. Una vez lista la dejamos reposar un mínimo de 30 minutos.
  4. Una vez reposada la masa la extendemos con la ayuda de un rodillo hasta que tenga un grosor de al menos 2 centímetros. Las perrunillas tradicionales son generalmente gruesas. Las colocamos en la bandeja con un papel de horno y las decoramos con una almendra en el centro y un poco de azúcar en grano por encima.
  5. Cuando ya estén decoradas las perrunillas, las horneamos un poquito más abajo del centro del horno (lo que suele ser la segunda altura empezando desde abajo) durante 15-20 minutos a 180ºC.
  6. Sacamos las perrunillas del horno y estas deberán estar blanditas al tacto y ligeramente doradas. Dejar enfriar ligeramente sobre la bandeja y las vamos pasando con cuidado a una rejilla ¡Una vez frías ya están listas para disfrutar!