Los tozales de Monegros son unas curiosas formaciones rocosas de múltiples colores, que esculpidas por la erosión a través de los siglos, hacen el alma del imprescindible paraje del desierto de los Monegros. Los más famosos tozales de Monegros se encuentran situados a una distancia casi equidistante de las ciudades de Huesca (49 kilómetros), Zaragoza (92 kilómetros) y Lleida (82 kilómetros). Los tozales de Monegros se encuentran muy cercanos al pueblo de Sariñena, localidad que cuenta con la región de humedales más importante de Aragón y que tiene como centro a la Laguna de Sariñena, área declarada como Zona de Especial Protección para las Aves, para las aves migratorias del pre-pirineo.

El desierto de los Monegros

Desierto de Monegros
Panorámica del desierto de los Monegros | Shutterstock

El desierto de los Monegros se encuentra en la comarca aragonesa del mismo nombre, dividida entre las provincias de Huesca y Zaragoza. Situado en la depresión del valle del Ebro, este paraje semidesértico esconde un ecosistema particular único en toda Europa, con más de 5.400 especies biológicas documentadas hasta el momento. Sus formaciones rocosas tienes miles de años de antigüedad y son incluso más antiguas que las que podemos encontrar en el Parque Natural de las Bardenas Reales, de aspecto muy parecido. En realidad el desierto de los Monegros es producto de la quema de bosques para aumentar pastos, con el aumento demográfico de los siglos XVI y posteriores.

Los tozales de Monegros

Los tozales de Monegros se encuentran situados en una zona del desierto de Monegros llamada Jubierre. Su paisaje es fruto de una intensa erosión generada por la lluvias y el aire, que han creado una serie de relieves impresionantes y una red de barrancos. Los materiales de las formaciones de Jubierre son las calizas, la arenisca, la arcilla y las margas. Esta especial mezcla de materiales blandos y duros son los que han hecho posible la creación de este espectacular paraje natural.

Toza es una palabra particular aragonesa, que describe un cerro, colina o serranía. Los tozales de Monegros están formadas por materiales resistentes (areniscas) sobre materiales débiles, creando formas imposibles que desafían la misma gravedad. Además esta mixtura de materiales hacen que los tozales tengan una impresionante gamas de colores que van del rojizo oxidado hasta el gris verdoso, con un amplio abanico de tonalidades: ocres, amarillos, marrones, pardos y blanquecinos.

Panorámica de algunos tozales de Monegros
La Gabarda, otra zona al norte de la comarca con formaciones geológicas y vestigios arqueológicos | Shutterstock

La ruta para visitar los tozales es conocida como la ruta de Jubierre, discurre por una pista central a la que se puede acceder desde dos puntos. El primero por la carretera A-131 (Sariñena-Fraga), a través de una pista señalizada a seis kilómetros de Sariñena en dirección Sena. El segundo desde la carretera de Castejón de Monegros, tomando un desvío existente a cuatro kilómetros de esta localidad en dirección Valfarta. Esta ruta está muy bien señalizada apta para el turismo activo, pudiéndose realizar a pie, en bicicleta y en la mayoría de sus tramos en coche. Cuenta con diversos aparcamientos a lo largo de la ruta. Los cinco monumentos pétreos más emblemáticos de Jubierre son: Tozal de la Cobeta, Tozales de los Pedregales, Tozal Solitario, Tozal de Colasico, Mirador Oriental y Peña Altar.

Tozal de la Cobeta

Tozal de la Cobeta | Shutterstock
Tozal de la Cobeta | Shutterstock

El tozal de la Cobeta es el más impresionante de todos los tozales de Jubierro. Una formación alargada que desafía la gravedad, con una forma que nos recuerda a un reloj de arena. La sierra de la Cobeta que acompaña al tozal tiene varios kilómetros de longitud, y sus paredes afectadas por la erosión acogen una serie de hermosas cárcavas y tollos, así como una densa vegetación.

Tozales de los Pedregales

Uno de los tozales de los Pedregales
Uno de los tozales de los Pedregales | Shutterstock

El itinerario que lleva a los tozales de Pedregales es una fácil ruta que nos llevará a contemplar varios de estos monumentos que se encuentran en diferentes momentos de sus procesos de erosión. Los tozales de los Pedregales tienen diferentes tamaños y volúmenes, y algunos presentan líquenes y musgos en sus paredes, por lo que es aconsejable acercarse lo máximo posible para disfrutar de sus detalles. Las formas e incisiones de los tozales están formados por las intensas lluvias características de la zona y da un aspecto que nos recuerda a los escenarios de las películas del oeste americano.

Tozal Solitario

Tozal Solitario, Monegros
Tozal Solitario, Monegros | Shutterstock

El tozal Solitario tiene el itinerario más corto y sencillo de todos ellos, ya que la mitad del recorrido puede hacerse fácilmente en coche y el resto no tiene un gran desnivel. Es uno de los tozales más antiguos y aunque su estatura es más corta que la de sus hermanos de la zona, la forma esculpida es impresionante. Además cabe destacar los colores del tozal Solitario, que van desde el color granate hasta el gris y que decoran los relieves producidos por la lluvia y el viento sobre el material arcilloso.

Tozal de Colasico

Tozal de Colasico
Tozal de Colasico, con sus tejadillos | Shutterstock

El tozal de Colasico se encuentra situado en una amplia llanura que realzan sus formas. Parece estar compuesto como por varios niveles superpuestos de rocas, pero en realidad están generados por la erosión de los siglos, formando una serie de distintas viseras y extraplomos. Estas viseras han sido formadas debido a que la roca dura del estrato horizontal superior es más resistente, y por lo tanto por debajo el estrato más blando se erosiona, formando esto tejadillos naturales. El destino de esta formación es la ruptura, ya que el proceso de erosión de la parte inferior es imparable.

Mirador Oriental y Peña Altar

Panorámica del tozal Solitario
Panorámica del tozal Solitario | Shutterstock

El itinerario para llegar al mirador Oriental y Peña Altar es el más largo de toda la ruta de Jubierre, con tres kilómetros de longitud, aunque es un trayecto fácil sin prácticamente desniveles que no supone ningún esfuerzo. Desde el mirador Oriental tendremos una magnífica panorámica de toda la zona de Jubierre, donde veremos los característicos barrancos tanto a izquierda como a derecha. El mirador de Peña Altar nos mostrara el escarpe vertical de Peña Altar, una pared de gran altura que tiene un espolón erosionado con estratos calizos que han hecho de cobertera. En esta misma ruta podremos observar los barrancos característicos de la zona, así como las dos orillas del río Alcanadre, que presenta un gran contraste, con una orilla con cultivos de regadío y la otra con cultivos de secano.


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