La ministra Reyes Maroto, titular de Industria, Comercio y Turismo, insistió este martes en que el sector turístico es una prioridad para el Gobierno. En sesión de control afirmó que se trata de un segmento vital para la economía. Por ello afirmó que el Gobierno está trabajando con agentes económicos y sociales para sacar adelante un gran plan que permita sacar adelante la campaña veraniega. Una cuestión clave tras los datos de paro y ocupación de hospedaje derivados de la cuarentena.

Bajo el nombre de «Plan de Relanzamiento del Turismo», buscará complementar las acciones derivadas de la desescalada y posterior vuelta a la normalidad. El paquete de medidas no provendrá únicamente del equipo de Gobierno. La ministra ha señalado que se está trabajando tanto con comunidades autónomas como con distintos tipos de agentes sociales, públicos y privados. Todo ello bajo la tutela del Instituto para la Calidad Turística Española, que será responsable de coordinar a los implicados.



Las medidas que se barajan están destinadas, según Reyes Maroto, a consolidar la seguridad sanitaria en los distintos ámbitos turísticos. Así, durante una reunión con asociaciones privadas también este martes, se pudo saber que las guías de seguridad serán de momento 19. Una forma de adecuar los protocolos desde hoteles a restaurantes. Por otro lado, durante las distintas fases de apertura, que permitirán de asistir a conciertos a practicar vela, se irán conociendo las nuevas necesidades que requerirán los negocios asociados al turismo.

Mas allá del factor lúdico que representan las vacaciones la situación económica que ha dejado el COVID-19 hace que la campaña veraniega sea clave. La caída de pernoctaciones en marzo, cuando los hospedajes turísticos funcionaron hasta el día 14, fue superior al 60%. Por su parte, los datos laborales en el periodo de coronavirus son nefastos, con casi tres millones y medio de trabajadores en situación de ERTE y un aumento del paro de 548.000 personas en abril. El análisis de los datos apuntan a que la costa mediterránea y canarias se hallan entre los territorios más afectados debido a la importancia de la industria turística. No en vano, casi un 13% del PIB español.