Marzo fue el peor mes en décadas para casas rurales y alojamientos turísticos: un 63% menos

Un informe del INE (Instituto Nacional de Estadística) sobre las pernoctaciones fuera de hoteles en España revela que marzo supuso una caída del 63,2% respecto al mismo periodo del año anterior. Si se añaden los hoteles a la ecuación, la bajada es del 61,1%. Ambos han sufrido las consecuencias de la cuarentena y el Estado de Alarma declarado por el Gobierno a partir del 14 de marzo. De esta forma, se comienzan a obtener datos concretos de la debacle que ha supuesto la enfermedad COVID-19 para el sector turístico, que aportó en 2019 el 12,5% del PIB.

La agrupación de hospedajes encuestados por el INE abarca campings, albergues, casas rurales y apartamentos turísticos. Según la institución estadística, los menos afectados por el coronavirus en marzo de 2020 fueron los campings. Las pernoctaciones se redujeron a la mitad durante el mes. Más acusado fue el golpe recibido por albergues y apartamentos, con un 63,8% y 65,5% de caída respectivamente.



Sin duda, las más afectadas fueron las casas rurales. Aunque se prevé que liderarán el turismo tipo «años 70» que seguirá al desconfinamiento, hubo un 75,9% menos de pernoctaciones que en marzo de 2019. La esperanza en este tipo de hospedajes viene del aumento de reservas para agosto que parecen estar recibiendo estas semanas. Asimismo, el ámbito rural en que se asientan está entre los que mejor están superando a nivel sanitario la crisis del COVID-19.

Atendiendo a la procedencia de los turistas que usaban estos servicios, el descenso es mayor en los nacionales que en los extranjeros. Mientras que los hubo un 71,9% menos de los primeros, en el caso de los segundos la bajada se sitúa en el 59,6%.

Asimismo, el INE resalta la dificultad que han hallado para realizar el estudio. Esto se debe a que los establecimientos estaban cerrados al iniciar las encuestas. Además, el hecho de que a pesar de que el Estado de Alarma se declarara el 14 de marzo, las estancias de clientes ya alojados se pudo extender durante varios días. Con la apertura de restaurantes, hoteles y elementos culturales durante las fases de desescalada, la situación podría comenzar a tener un punto de inflexión.