Este domingo tres de mayo, a través del BOE, el Gobierno de España ha dado nuevas claves sobre su plan para poner fin al confinamiento. Esto se suma a medidas ya tomadas, como la posibilidad de practicar deporte o de llevar a cabo actividades cinegéticas de control de cultivos. El sector de la restauración es uno de los que más estaba esperando la posibilidad de abrir. Gracias a la información dada a última hora de la semana, es posible saber cómo será asistir a restaurantes y bares durante las dos primeras etapas de la desescalada.

La llamada «fase 0», destinada a la preparación para las posteriores, que transcurrirá durante esta semana. Ya será posible hacer uso de restaurantes, pero de una forma muy limitada. Solo será posible recibir pedidos de forma que se sigan las medidas de seguridad establecidas. Se contempla que el cliente pueda ir al local, pero solo para recoger lo que se haya encargado de forma previa. A este respecto, se siguen las normas aplicadas a pequeños comercios. Habrá que usar teléfono, apps o webs para pedir la comida. Asimismo, se priman los pagos con tarjeta y a distancia.

En las provincias donde el ministerio de Sanidad dé el visto bueno, el once de mayo entrará en vigor la fase 1, lo que traerá también novedades para el sector hotelero y de la cultura. Varias islas harán de punta de lanza y desde este lunes cuatro ya estarán en ella debido a la baja afectación sufrida por el COVID-19. Son FormenteraEl HierroLa Graciosa y La Gomera. Las que más complicado tendrán avanzar serán Madrid y Barcelona, los territorios más afectados.



Durante esta etapa, que durará mínimo dos semanas, las terrazas se volverán a abrir. El Gobierno rectificó en el BOE del tres de mayo y permitirá que acojan a un 50% de su aforo, no el 30% planeado inicialmente. La distancia social de dos metros se sigue imponiendo, así como la disposición de productos de higiene. Por tanto, el gel hidroalcohólico será un nuevo miembro de las mesas, de las que desaparecerán palillos, servilleteros y cualquier objeto de uso común.

Se seguirá priorizando el pago con tarjetas, para evitar al máximo cualquier tipo de contacto. Mientras tanto, el BOE especifica que solo se podrá estar el tiempo mínimo para degustar lo servido. Imposible «echarla larga». Los manteles de tela quedan para fases posteriores, pues se deberán utilizar en la medida de lo posible los de un solo uso. Al tiempo, las cartas comunes serán la norma. Se insta al uso de pizarras o similares por parte de los hosteleros para reducir las posibilidades de transmisión.

Otro factor a tener en cuenta es que se permiten reuniones de hasta diez personas en terrazas. La dificultad vendrá al ir al baño si hay demasiada gente, ya que solo se puede entrar de uno en uno. Todo lo anterior hace que los camareros y servicios de limpieza vayan a tener una jornada muy ajetreada. A sus labores se suman las intensivas de limpieza. Entre clientes se deberá limpiar la mesa y las sillas, así como cualquier «otro equipamiento». Los mencionados lavabos, por su parte, tienen que ser limpiados al menos seis veces diarias. Una experiencia que será de todo menos normal.