Finalmente el Gobierno de Pedro Sánchez anunció este martes 28 de abril el modo en que se producirá el fin de la cuarentena por el coronavirus. Frente a las peticiones de líderes autonómicos que reclamaban usar como referencia zonas rurales poco afectadas como punta de lanza, el ejecutivo ha decidido que impere su visión. Provincias e islas sean el eje conductor territorial. Así, señaló varias fases que cada territorio superará de forma individual y que arrancarán a partir del 11 de mayo. En tal fecha los hoteles podrán realizar una apertura parcial. Eso sí, solo podrán usar los servicios clientes de la provincia a la que pertenezca y sin hacer uso de espacios comunes.

Un pequeño alivio que se verá mermado por la limitación de movimientos entre provincias. Dado que hay previstas de unas dos semanas cada una, sera a finales de junio cuando concluyan el proceso las primeras zonas. Entonces se permitirán los desplazamientos entre los territorios que hayan superado la desescalada y se encuentren ya en una dinámica de relativa normalidad. Los principales afectados por esto son las grandes cadenas hoteleras y las aerolíneas. Sea como fuere, no hay concreción en las medidas ni el proceso.



El enfoque turístico de la desescalada de Sánchez es nacional, tras anunciar Alemania e Inglaterra que sus ciudadanos no deben veranear en España. Así las primeras vacaciones tras la cuarentena serán de proximidad y en el campo, como ya apuntaban expertos y reservas de establecimientos rurales. Las playas empezarán a aceptar bañistas en la fase tres, que se calcula para mediados y finales de junio. Siempre que sea dentro de la misma provincia, se contempla ya para entonces que se pueda ir a segundas residencias. Por su parte, varias islas adelantarán la fase I al 4 de mayo. Se trata de Formentera, El Hierro, La Graciosa y La Gomera, cuyos datos sobre la pandemia son muy favorables.

Otra de las patas del turismo, la hostelería y la cultura, tiene más clara su hoja de ruta. Desde el 11 de mayo abrirán las terrazas,pero al 30% de su capacidad. En la fase II se habilitará un tercio de los espacios interiores y en la III hasta la mitad. Algo de lo que también se podrán aprovechar muchos hoteles. Gracias a ello, si los planes del Gobierno se cumplen, julio logrará retener su condición de mes vacacional.