Residencia de Estudiantes, inspiración en la Colina de los Chopos

Un edificio que bajo su techo tuvo a los artistas y personajes más destacados del mundo de las artes, la ciencia y otros diversos campos. Inspiración, cuna y hogar de generaciones de intelectuales desde principios del siglo XX en Madrid. Entre estas figuras se encuentran Salvador Dalí, Federico García Lorca o Luis Buñuel. Símbolo de la apuesta por la creatividad y la innovación. Se trata de la Residencia de Estudiantes, reconocida con el sello de Patrimonio Europeo por su aportación a la historia y cultura de Europa.

La Residencia de Estudiantes de Madrid fue el primer centro cultural que tuvo España. El que fuera lugar de aprendizaje de los máximos exponentes artísticos nacionales e internacionales se fundó en 1910. Lo hizo gracias a la Junta para Ampliación de Estudios, como resultado de la innovadora idea de Francisco Giner con la Institución de Libre Enseñanza. La residencia, dirigida por Alberto Jiménez Fraud, tenía como objetivo actuar como un complemento a los estudios universitarios.

Placa homenaje del director de la Residencia Alberto Jiménez Fraud

Placa homenaje del director de la Residencia Alberto Jiménez Fraud. | Wikimedia

Sus pabellones fueron declarados en el 2014 Patrimonio Europeo. Este conjunto de edificios se ubican en la calle del Pinar en la Colina de los Chopos. Así definió Juan Ramón Jimenéz a la Residencia, en una de sus muchas visitas, por la arboleda que rodeaba el lugar y ofrecía calma. Aunque no siempre fue así. Hasta 1915, tenía su sede en el número 14 de la calle Fortuny del barrio de Chamberí.

Encuentro de artistas

Salvador Dalí fue solo uno de la infinidad de artistas que pasaron por este lugar. Allí estuvo durante su etapa formativa en los años 20 y compartió esta experiencia con personajes de la talla de Federico García Lorca o Luis Buñuel. Y recibían multitud de visitas de reconocidas figuras como: Rafael Alberti o Manuel de Falla. Aunque también destacó por ser un sitio de referencia para científicos y filósofos como Severo Ochoa, que vivió allí, o Miguel de Unamuno, por sus abundantes visitas.

Escultura de Lorca frente al Teatro Español

Escultura de Lorca frente al Teatro Español | Shutterstock

En este rincón de Madrid los alumnos se formaban y compartían inquietudes mutuas. Una fuente inimitable de inspiración por el talento del que se rodeaban. El propio García Lorca ansió entrar. Cuando finalmente lo consiguió escribió las siguientes palabras sobre su estancia en la Residencia: “Aquí escribo, trabajo, leo, estudio. Este ambiente es maravilloso. Casi no salgo. (…) Pero lo más principal para no poder marcharme no son mis libros, sino que estoy en una casa de estudiantes ¡que no es ninguna fonda!”.

La Guerra Civil española no pudo con ella. Sobrevivió gracias a las remodelaciones que se hicieron de sus edificios y supo recomponerse para seguir ejerciendo el papel por el cual se creó. Siguió siendo la cumbre de la creatividad y la innovación en la España del XX. Nació para ello, para cambiar la perspectiva con la que se miraba el mundo hasta entonces. En la actualidad es de gestión privada, aunque se ofrecen becas para creadores y estudiantes que quieran vivir en primera persona la oportunidad que ya tuvieron en su momento los personajes más ilustres del mundo de las artes y la innovación científica.