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Las huellas de la Atlántida en Doñana, un misterio sin resolver

Doñana y la Atlántida, una relación a debate

La existencia de la Atlántida, como una historia de nuestro pasado más antiguo o como un mito transmitido de generación en generación, ha acompañado a la humanidad desde hace siglos. Como un simple tema a debatir, como un manifiesto del pensamiento filosófico de la época o como un lugar perdido que descubrir. Desde que Platón la convirtió en protagonista de sus Diálogos, la Atlántida ha suscitado todo tipo de teorías, conversaciones e investigaciones. A estas alturas, más de veinte siglos después de la muerte del filósofo que impulsó el misterio, hay un par de elementos claros: algo pasa con la Atlántida que sigue interesando tanto tiempo después y, de tratarse de una historia y no de una leyenda, esta se localiza en algún punto cercano a España.

La Atlántida según Platón

Ilustración clásica de la Atlántida
Ilustración clásica de la Atlántida. | Shutterstock

Platón no recoge en sus Diálogos la historia de la Atlántida como si fuera un cuento de ficción: lo hace como una tradición oral que se fue transmitiendo hasta llegar a él. Toma el relato de Critias, un discípulo de Sócrates que lo escuchó de su abuelo, que a su vez lo había escuchado de Solón, un político ateniense, que a su vez lo conocía por los sacerdotes egipcios de la ciudad de Sais. Creer o no en su existencia queda en manos de cada uno, pero Platón no escribía ficción: la Atlántida, en su época, era una realidad. Una realidad perdida, pero una realidad. Algo así como lo que desgraciadamente será Venecia en unos siglos.

Platón hablaba de la Atlántida como una ciudad que quedó sepultada por el agua, que no sumergida. Es decir, no fue una isla que se hundió, como hoy cree el saber popular. Ni siquiera puede asegurarse de que hablase de ella como una isla, pues con la palabra empleada, nesos, bien podía estar refiriéndose a una península. Siguiendo esto, podía tratarse de un lugar que quedó destruido por el agua, bien por un diluvio, bien por un tsunami.

La descripción del filósofo es la que sigue. La isla o península en cuestión tenía un gran tamaño, “más que Libia o Asia”, aunque hoy es difícil concretar a qué territorios exactamente hacía referencia. La gran ciudad de la Atlántida existió unos 9.000 años antes de que Platón se hiciera eco de ella. Según los relatos, estaba formada por anillos de tierra y agua, como tradicionalmente se ha representado a la ciudad, aunque de la palabra “concéntricos” no hay rastro en todo el texto. Parece ser más una idealización añadida para embellecer el relato. En cualquier caso, nos quedamos con todo esto y pasamos a la siguiente cuestión: qué pasa con la Atlántida y España.

¿Qué tiene que ver la Atlántida con España?

Paisaje de Doñana
Paisaje de Doñana. | Shutterstock

La información que le llegó a Platón situaba la Atlántida “más allá de las columnas de Hércules”. Para los navegantes de la época, estas se encontraban en un lugar muy concreto: el estrecho de Gibraltar. Una de las llamadas columnas de Hércules era el peñón de Gibraltar, que quedaba al norte. La que quedaba al sur era Marruecos. Más allá no había nada. Estas columnas eran la frontera a lo desconocido. Más allá solo estaba el océano, los últimos kilómetros de costa de la península ibérica… Y la Atlántida. Así que aquí empieza su relación con España.

Desde hace años, numerosos arqueólogos y miembros de la comunidad científica en general han tratado de despejar el camino hasta las posibles huellas de esta civilización perdida, que habría estado, según las teorías, en algún punto de las costas de Cádiz y Huelva. Eso conduce directamente hasta Doñana.

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Doñana y la Atlántida: más sospechas que evidencias

Paisaje de Doñana
Paisaje de Doñana. | Shutterstock

Hace unos 6.000 años, lo que hoy es el Parque Nacional de Doñana, caracterizado por ese paisaje de marismas, era una bahía completamente abierta al mar. Una bahía en la que vivía gente. Lo que han considerado las diferentes investigaciones es que un importante tsunami arrasó tanto con la civilización allí instalada como con el paisaje existente, que se llenó de sedimentos que hoy pueden rastrearse. Así nacieron las marismas.

El resurgir de la Atlántida, documental producido por James Cameron en 2017, tiene en Doñana su escenario principal, tras visitar y descartar otras posibles Atlántidas, como es el caso de Cerdeña. En este documental el espectador recorre el paisaje andaluz hasta rincones concretos, como un hoyo aparentemente nimio en el suelo. Pero en este agujero pueden distinguirse, con ayuda de un experto, piedras que no pertenecen a ese lugar. Piedras que fueron arrastradas desde algún punto, por algún gran movimiento natural. Por ejemplo, un tsunami.

El Departamento de Geodinámica y Paleontología de la Universidad de Huelva, tal como recogió Huelva Información, se esforzó especialmente por desvelar este misterio de Doñana y los tsunamis. “En Doñana, no es posible hallar vestigios arqueológicos más antiguos que la época romana porque están hundidos bajo metros y metros de sedimentos. Si hemos encontrado algunos restos cerámicos es porque han sido arrastrados con posterioridad hacia el interior del estuario”, explican. En 2015, confirmaron que habían detectado las huellas de al menos tres tsunamis que configuraron la cuenca del Guadalquivir y del parque, que se cerró al Atlántico hasta tener la forma actual.

En busca de la Atlántida en Doñana

Paisaje de Doñana
Paisaje de Doñana. | Shutterstock

El investigador Manuel Cuevas se ha venido mostrando, desde hace años, entusiasmado con este asunto. Sus hallazgos apuntan hacia el pinar de La Algaida, donde, tal como recoge La voz de Cádiz, creyó haber encontrado “diversas estructuras realizadas por el hombre que formarían parte de una gran ciudad antigua”, así como “canales navegables, restos de muros, cimentaciones de posibles embarcaderos, líneas paralelas y cuadrículas de dimensiones similares a las calles de una ciudad” que pueden contemplarse a vista de pájaro.

Más detalles. Uno de esos muros con forma de rectángulo encontrados a vista de pájaro tiene, según recoge la investigación, las mismas dimensiones que el templo de Poseidón del que habla Platón en su descripción de la Atlántida. En estos Diálogos también menciona una llanura que la investigación dirigida por el físico Rainer Kühne para la universidad alemana de Wuppertal coloca entre la costa y Sevilla. Esto incluiría, asimismo, sierra Morena y sierra Nevada, que podrían tratarse de las elevaciones que también son mencionadas por el filósofo.

Por el momento, no hay tantas evidencias como sospechas. Coincidencias, si uno quiere llamarlo así. El pasado confirma que Doñana sufrió las consecuencias de, al menos, un tsunami que arrasó con el paisaje que existía entonces, y quizá con una civilización que hace miles de años tomó el nombre de Atlántida. Hay restos que hablan de un tiempo muy antiguo, pero que son difíciles de datar. Y aunque en la relativamente cercana cueva de la Laja Alta se cuenta, en las pinturas rupestres de sus paredes, una historia que recuerda a la Atlántida, no ha servido, de momento, para unir a esta civilización con Doñana de forma incontestable. Quién sabe si en un futuro.