El escudo de León posee el símbolo heráldico más antiguo de toda Europa. El animal representado comenzó a representar a la corona a principios del siglo XI y se extendió rápidamente. Desde entonces ha formado parte de las enseñas tanto del reino leonés como de sus herederos, por ejemplo en la bandera española. Debido a ello es uno de los cuarteles fundamentales del actual escudo de España. Esta es la historia de tan vetusto símbolo.

Los precedentes del escudo de León

Al igual que ocurrió en el caso del vecino de Castilla, los reyes leoneses solían usar cruces como símbolos representativos de su persona. Por extensión, esto representaba al reino. Con todo no existía una figura inequívoca que significara al conjunto. El hecho de que se usara el signo crsitiano por excelencia por parte de los monarcas retrotrae al inicio de la resistencia cristiana en Asturias. La necesidad de empujar al enemigo al sur impuso una sensación de cruzada permanente que terminó por hacerse oficial en el siglo XIII.

 Cruz de la victoria de Asturias

Cruz de la victoria de Asturias, símbolo clave del principado. | Wikimedia

Precisamente el éxito asturiano, que hoy se puede comprobar en sus pueblos, llevó a que su capital acabara en esa dirección. Fue a principios del siglo X, cuando se dividió el Reino de Asturias en tres a la muerte de Alfonso III. García I logró reunificar el territorio desde León, obteniendo el reconocimiento de su hermano en Oviedo. De este modo se consolidaba la expansión del territorio cristiano. De hecho, durante siglos, las cuitas entre los correligionarios sería tan cruentas como contra los árabes. También afectó a otras cuestiones de gran importancia en la época, como el Camino de Santiago. El llamado Camino Francés pasó a imponerse al Primitivo, creado por Alfonso II.

Respecto al nombre de León, la teoría más extendida no vincula su nombre actual con el animal que la representa. Sería una herencia más del pasado romano en España. Vendría de «Legio», ya que fue el mayor campamento militar permanente de Hispania. Primero se asentó allí la Legio VI Victrix en el I a.C., mientras que pasó a ser la sede continua de la Legio VII Gemina en torno a un siglo después. De esta forma, se acabaría pasando de «Legio» a «Leo» y de ahí a «León».

Alfonso VII de León, padre del escudo leonés

Aunque hay precedentes de heráldica desde finales del siglo X, cuando su uso se limitaba a representar a la persona concreta que los portaba, sin ser siquiera hereditario, fue en el XII cuando comenzó a usarse como se entiende hoy día. Los reinos hispanos fueron pioneros en la cuestión, como demuestra el escudo de León. Según estudiosos de la cuestión, como Martín de Riquer, en 1148 ya se podía ver al animal representando a monarca y territorio. Como en el caso del castillo de Castilla, los sellos reales dieron las primeras muestras. Posteriormente se fueron documentando apariciones del blasón en pendones, escudos y pinturas. En el caso de los primeros, el fondo siempre fue blanco o plata.

Sello de Alfonso VII

Sello de Alfonso VII, con el león pasante. | Wikimedia

Se trataba de un emblema parlante, que mostraba literalmente el significado del nombre del Reino de León. Sin embargo, a diferencia de como se muestra actualmente, ni era rampante ni tenía corona. Aparecía a cuatro patas, postura denominada «pasante» en heráldica. Esto se debía a que pendones y sellos quedaban más rellenos de esta forma. Gracias a ello se evitaban los segmentos vacíos, odiados en el medievo. Solo aparecían de pie cuando se hacía necesario por ese motivo, por ejemplo en escudos alargados.

Alfonso VII El Emperador es uno de los monarcas más importantes de la historia de León. Su posición como heredero de los reinos leonés y castellano vino marcado por las acciones de su madre, Urraca I. La reina fue enterrada en San Isidoro, un gran monumento de la ciudad junto a la catedral gótica. El matrimonio de esta con Alfonso I El Batallador, de Aragón, también sería vital para su futuro. No obstante, se anularía a la postre por la consanguineidad de los conyuges. Pactadas las fronteras con su padrastro, se encargó de asegurar y expandir sus fronteras. Durante este proceso usó como emblema el León, siendo el primer símbolo de este tipo en Europa que se asociara a un territorio.

azulejo representando a Alfonso VII

Azulejo portugués representando a Alfonso VII. | Wikimedia

La preponderancia de la ciudad leonesa fue el motivo de que se eligiera al león como símbolo. Los valores asociados a dicha figura, por ejemplo la grandeza y fiereza, puede que también tuvieran peso. En todo caso fueron secundarios. Asimismo, la continuidad en el uso del blasón por parte de los herederos de Alfonso VII supuso que cobrara cierto carácter hereditario. Esta costumbre de que un escudo pasara de padres a hijos se generalizaría un siglo después de la muerte del monarca.

Escudo de Alfonso IX con león rampante, basado en figuras de la Catedral de Santiago. | Wikimedia

La evolución posterior del escudo de León

No hubo cambios significativos en la enseña en los reinados de Fernando II y Alfonso IX. Con Fernando III el Santo llegó la unificación definitiva entre Castilla y León. En este momento es cuando se consolida el animal en posición rampante. El motivo fue una innovación ejecutada por el monarca en el terreno de la heráldica. Decidió crear los cuarteles, partiendo el escudo en cuatro y uniendo en igualdad los escudos de las coronas que heredó. Como el cuartel quedaba más relleno con la fiera de pie, así quedó.

Escudo de Sancho IV y sus leones coronados

Escudo de Sancho IV y sus leones coronados. | Wikimedia

Fernando III protagonizó además una gran curiosidad histórica. Aunque tomó el control castellano mucho antes que del territorio vecino, usó en su escudo las armas de su padre, el mencionado Alfonso IX de León. Más tarde, sin embargo, pondría en primer lugar las de su madre, Berenguela de Castilla.

Este diseño pasó a la historia y apenas cambió tras ello. De hecho, fue durante el centralismo impuesto por los Borbones pasó a protagonizar las versiones simplificadas de los escudos estatales. Por error, también el animal ha sido representado en color rojo. En cuanto a las fieras coronadas, aparecerían durante el reinado de Sancho IV, en la segunda mitad del siglo XIII. Volverían a quedar con la cabeza descubierta cientos de años después, durante la Segunda República. En el fondo de los cuarteles conservaría siempre el plata. Mientras tanto, la bandera de origen decimonónico usa un campo carmesí. La teoría más aceptada es que se trata de una extensión de la enseña de la ciudad a la provincia.

bandera de la ciudad de León

Bandera de la ciudad de León. | Wikimedia