Capítulo 4 de la vuelta al mundo de Magallanes y Elcano: hacia Terra incognita

Leer Capítulo 3 de la vuelta al mundo de Magallanes y Elcano: el saludo del veedor

El 13 de diciembre de 1519 la Armada de la Especiería tomó puerto en las cercanías de lo que hoy es Río de Janeiro. Algo necesario tras las penurias vividas en la costa de África, donde hacer tierra para aprovisionarse era una odisea debido a la presencia portuguesa. Las tormentas hicieron llegar los fuegos de San Telmo y los conflictos internos fueron otros elementos que hicieron necesaria una parada. Después tendría que afrontar una travesía costera hasta los límites de lo conocido. Llegaba el tiempo de encarar la Terra incognita para la vuelta al mundo de Magallanes y Elcano.

Aborígenes y piñas

El 8 de diciembre, día de la Concepción, avistaron las playas del territorio brasileño. Las buenas relaciones con los lugareños les permitieron obtener carne, fruta y otros pertrechos. Según Antonio Pigafetta, aventurero italiano que logró llegar de vuelta a Sevilla y cuyo diario es una de las fuentes primarias más importantes de la vuelta al Mundo de Magallanes y Elcano, los aborígenes apreciaban incluso las cartas de las barajas que portaba la marinería. De esta forma, siguieron durante cinco días hasta echar anclas en Río de Janeiro. Lo denominaron puerto de Santa Lucía.

Tal lugar poseía abundantes árboles con madera roja, de cuyo aspecto deriva el nombre de Brasil. De hecho, el producto se denominaba grana de Brasil o palo Brasil incluso antes de descubrirse América. Este preciado recurso, sin embargo, quedó en manos de los portugueses que lo explotaron hasta casi hacerlo desaparecer.

Los aborígenes eran descritos como «buenos y muchos». En las dos semanas que la Armada de la Especiería estuvo allí la interacción con ellos fue importante. Pigafetta describía que iban desnudos y solo portaban una «chaquetilla tejida con plumas de papagayo». Estas indicaciones se corresponden con las del resto de fuentes. Además, los tatuajes y decoraciones corporales les resultaban muy llamativas a los miembros de la expedición. Los rumores sobre la antropofagia que podían practicar los indios no impidieron que se realizaran intercambios.

Vuelta al mundo Magallanes y Elcano llegada a Brasil y Río de la Plata

La expedición en que participaron Magallanes y Elcano tuvo buenos tratos con los aborígenes brasileños. | Alex Miklan

Respecto a las costumbres de los indios brasileños, estas resultaban sorprendentes a los marineros. Por ejemplo, contrastaba lo que llamaban «libertinaje» de las muchachas solteras con la fidelidad de las casadas. Incluso narran como madres y padres ofrecían a sus hijas a cambio de armas o útiles, por otro lado algo habitual en las poblaciones aborígenes de la zona.

No todo fue calma en el tramo entre el 13 y 27 de diciembre de 1519. El maestre de la nao Trinidad, cargo similar al que ocupaba Elcano en la Concepción, fue ajusticiado el día 20. Su crimen había sido el de la sodomía, una culpa que entonces suponía un delito grave. No obstante, era muy habitual en las expediciones de largo alcance. Sea como fuere, finalmente continuaron la travesía.

Camino a la perdición de Solís

El trayecto al sur fue relativamente calmado. Fueron costeando hacia el sur, por zona conocida. De esta forma transitaron la ribera brasileña hasta llegar a lo que hoy es Uruguay. Algo más adelante, el 10 de enero de 1520, se encontraron a la altura del cabo de Santa María. Este hito marcaba el inicio del estuario conocido actualmente como río de la Plata.

Esta enorme masa de agua dulce, alimentada por los ríos Uruguay y Panamá, fue descubierta apenas cuatro años antes por Juan Díaz Solís. La expedición que lideró este marino fue un precedente de la propia Armada de la Especiería. Ambas poseían el mismo objetivo. En el caso de la de Solís, firmó las capitulaciones en Mansilla, Burgos, siendo rey Fernando el Católico. Después partió de Sanlúcar de Barrameda, como hicieron Magallanes y Elcano, con tres carabelas.

Siguieron la costa sudamericana hasta el río de la Plata, que consideraron un posible estrecho. Se decidieron a avanzar y poco después de encarar el río Uruguay se produjo un desastre. Solís decidió desembarcar de su carabela para tratar con unos aborígenes que le causaban curiosidad. Su intención era dejar constancia de sus costumbres y conseguir que alguno le acompañara de vuelta a España.

Por desgracia, los indios les tendieron una emboscada y mataron rápidamente. El barco armado español no pudo hacer nada. Para mas inri, los locales, posiblemente guaraníes, despiezaron a los muertos y los cocinaron. En honor al capitán y descubridor de la vía fluvial se llamó a esta río Solís. La barbacoa antropófaga tuvo lugar enfrente de la marinería europea. Horrorizados, huyeron del lugar. Allí dejaron a Francisco del Puerto, un grumete originario de la provincia de Cádiz.

Le creyeron muerto, pero los indios le admitieron como uno más. De esta forma fue una especie de «primer criollo», ya que vivió durante años con los habitantes locales. En 1527 pasó a formar parte, como intérprete, de la expedición de Sebastián Caboto. Se creía que en el entorno del río de la Plata había grandes cantidades de metales preciosos. Encontrarlos era la misión de Caboto. Francisco del Puerto le sirvió como intérprete. Se cuenta que finalmente traicionó a los españoles, entregando un fuerte a los guaraníes. Su destino final es desconocido, aunque probablemente permaneciera en América hasta su muerte.

Avance de la vuelta al mundo de Magallanes y Elcano hasta enero de 1520. | Alex Miklan

Avance de la vuelta al mundo de Magallanes y Elcano hasta enero de 1520. | Alex Miklan

Una intentona fallida en el río de la Plata

Volviendo a enero de 1520, Magallanes decidió adentrarse en el río de la Plata para comprobar si era un estrecho. Fue el día 12 cuando llegaron a la salida del río Uruguay, cerca de donde Solís fue comido. Entonces, se dividió el grupo. La carabela Santiago tomó el mayor protagonismo, ya que era la única que podía remontar el curso fluvial. Tal exploración se extendió hasta el 3 de febrero y un grumete falleció ahogado.

Vuelta al mundo Magallanes y Elcano Estuario Río de la Plata

Travesía por el Río de la Plata.

En esos casi 20 días, la carabela pudo confirmar que el llamado río Solís, era precisamente esto, un río. Mientras tanto, las naos se dedicaron a explorar el sur del estuario, lo que llevó a la misma conclusión. El estrecho que llevaba al Pacífico, las Molucas y las especias no estaba ahí. De este modo, no quedaba otra que ir más allá de donde habían llegado las anteriores intentonas. De esta forma, en febrero de 1520, la Armada de la Especiería volvió a virar en dirección austral. Tocaba asumir la dura Terra incognita que aguardaba en lo que se denominaría más adelante Patagonia.

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