A orillas del río Pusa, en la preciosa provincia de Toledo, se extienden las más de cien hectáreas de la Finca Capilla del Fraile. Una innovadora finca que tiene en la producción de aceite y de vinos su oficio. El origen de este rincón localizado en el municipio de San Martín de Pusa se encuentra en el Medievo. Aunque la esencia de la zona se ha conservado, se han instaurado en los procesos de extracción y elaboración los equipamientos y las tecnologías de carácter más moderno, con el objetivo siempre de obtener un producto auténtico y de calidad.

Un poco de historia de la Finca Capilla del Fraile

La finca se encuentra en un entorno único

La finca se encuentra en un entorno único | Finca Capilla del Fraile

El olivo y la vid se han cultivado en esta zona desde tiempos del Imperio Romano, así que esta tradición se remonta a siglos en el tiempo. En la Edad Media, durante el mandato de Pedro I de Castilla, los terrenos pertenecieron a un Señorío creado por el mismo rey. Fue entonces donde se originó el nombre que hoy lleva con orgullo. Una capilla que existía cerca del río, de la que se conservan vestigios, caracterizaba la zona.

La Capilla del Fraile que hoy existe encontró su origen, sin embargo, siglos más tarde. Fue un proyecto personal de un emprendedor amante de la agricultura que, hace dos décadas, plantó los primeros olivos y, tiempo después, las primeras vides. Construyó también la almazara y la bodega que hoy se conservan. Estas se han ido dotando, poco a poco, de la última tecnología.

Apostando por un aceite auténtico

Finca Capilla del Fraile

Finca Capilla del Fraile

El olivar de la Finca Capilla del Fraile, plantado con densidad semi-intensiva, se extiende a lo largo de 85 hectáreas. Equipado con un sistema de riego por goteo, las variedades de oliva cultivadas fueron elegidas por su complementariedad y su maduración escalonada: Picual y Arbequina. La primera variedad está destinada, sobre todo, a frituras, empanados, rebozados y cualquier uso de aceite de oliva que requiera una alta temperatura. La segunda, Arbequina, por su carácter dulce y suave, es ideal para iniciarse en el consumo de aceite de oliva y para una amplia variedad de elaboraciones.

Finca Capilla del Fraile

Finca Capilla del Fraile

Su recolección comienza a mediados de octubre, en el momento óptimo de maduración de cada variedad. Además, gracias a su proximidad a la almazara, se logra un rápido procesado que evita la degradación de la aceituna. Esta almazara, valoran los expertos, cuenta con el proceso de extracción más avanzado hoy en día. Este sistema permite que cada lote de aceitunas siga un control milimétrico de la temperatura, una limpieza profunda y un control de la oxidación. En este sentido, se eliminan los rastros de agua y se almacena en tanques de acero inoxidable. Solo se embotella inmediatamente antes de la comercialización.

Los vinos de Finca Capilla del Fraile

Finca Capilla del Fraile

Finca Capilla del Fraile

El viñedo, por su parte, ocupa 14 hectáreas divididas en siete parcelas. Las variedades de uva que se cultivan, Syrah y Petit Verdot, no son originales ni tampoco eran típicas en la región. Sin embargo, se han adaptado a la perfección a las condiciones de la zona, dando lugar a vinos de muy alta calidad.

Finca Capilla del Fraile

Finca Capilla del Fraile

Los tanques empleados en el proceso tienen capacidad para vinificar variedades y parcelas por separado. Asimismo, todos los vinos tienen una crianza mínima de 12 meses en dos salas de barricas. La proximidad entre el viñedo y la bodega, entre el olivar y la almazara, permite que todos los procesos se den con naturalidad y en los tiempos necesarios para que el producto conserve su autenticidad y su calidad.

Una región por descubrir

Finca Capilla del Fraile

Finca Capilla del Fraile

Esta Finca Capilla del Fraile coexiste con un entorno único de cielos infinitos. Esta provincia toledana es, precisamente, histórica y auténtica, así que una visita a estos tradicionales terrenos puede completarse con un viaje más amplio. A apenas una hora en coche se encuentra el Parque Nacional de Cabañeros, cuyas rutas de senderismo y paisajes suponen otra experiencia natural. Aún más cerca está la siempre interesante Talavera de la Reina o la misma ciudad de Toledo.